Después de la guerra, el narcotráfico regresa a Michoacán, México

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A finales de septiembre, los miembros de la Gendarmería de México, el nuevo escuadrón de la policía federal, hicieron un descubrimiento silencioso pero significativo en las granjas de limón de la región de Tierra Caliente, en el estado de Michoacán. Escondidos entre un grupo de árboles en el municipio de Buenavista habían barriles de plástico que emitían el olor agridulce de la metanfetamina de cristal, conocida por los habitantes de este valle como “hielo”.

La metanfetamina de cristal ha sido durante mucho tiempo una especialidad de los mafiosos de Michoacán. La Familia y los Caballeros Templarios se encuentran entre los mayores traficantes de la droga a Estados Unidos, y han contribuido a mover el flagelo de las metanfetaminas de California a Kentucky.

Sin embargo, es notable que este laboratorio de metanfetamina fuera descubierto en el territorio donde los Caballeros Templarios habían sido expulsados por las autodefensas locales, conocidas como “grupos de autodefensa” o simplemente como “autodefensas”.

Buenavista incluye al pueblo de La Ruana, considerada como el lugar de nacimiento del movimiento de autodefensa de Michoacán. Aunque la policía de las comunidades indígenas se había formado en algunas comunidades como Cherán, la principal fuerza de autodefensa comenzó con un levantamiento en La Ruana en febrero de 2013.

Durante las batallas que se llevaron a cabo contra los Templarios este año, Buenavista fue el centro del movimiento de autodefensas junto a la vecina Tepalcatepec. Las autodefensas se disolvieron oficialmente el 10 de mayo, después de que muchos de sus miembros fueran incorporados en el nuevo escuadrón de la Policía Rural Estatal.

La redada no fue un incidente aislado e hizo parte de una serie de laboratorios que fueron encontrados en Michoacán en el último mes. Otros tres laboratorios han sido descubiertos alrededor de Morelia, la capital del estado, incluyendo uno cerca del mercado de frutas y verduras de la ciudad con más de 100 barriles de plástico al lado de los precursores de metanfetamina.

Estos laboratorios muestran que el tráfico de drogas ha retornado a Michoacán tras haber sido en gran parte interrumpido este año debido al violento conflicto entre las autodefensas y los Templarios, y a una operación que involucró la participación de más de 12.000 oficiales de la policía federal, soldados e infantes de marina.

Sin embargo, el grupo de los Caballeros Templarios ha sido diezmado; miles de sus miembros han muerto o han sido detenidos. El único líder importante que todavía anda suelto es Servando Gómez, alias “La Tuta”, quien ha estado huyendo desde una extensa cacería humana.

Con los Templarios cerca de la derrota, nuevos grupos han entrado en el comercio, incluyendo mafiosos vinculados al Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y traficantes que desertaron de los Templarios, dice un comandante de la policía federal que trabaja en Michoacán.

“Nuestra misión continúa aquí. Pudimos haber destruido un cartel, pero hay un montón de otros traficantes ahí afuera”, dijo el comandante, quien no está autorizado para dar declaraciones oficiales.

¿Cartel vinculado a las autodefensas?

El Cartel de Jalisco tiene vínculos históricos con Michoacán, con su líder Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, siendo un nativo del municipio de Aguililla en el estado.

El cartel ha sido acusado de varios asesinatos en Michoacán y en la frontera con el estado de Jalisco. Más recientemente, seis personas murieron por disparos y sus cuerpos fueron abandonados en la ciudad de Uruapan junto con una nota del cartel: “Michoacanos, ya estamos aquí y venimos a salvarlos. Atentamente Nueva Generación”, decía el mensaje dejado en septiembre.

El Cartel de Jalisco Nueva Generación también fue acusado de apoyar a algunos elementos del movimiento de autodefensas.

En enero, el Procurador General de la República Jesús Murillo Karam afirmó que tenía pruebas de que muchas de las armas de fuego utilizadas por las autodefensas habían sido proporcionadas por el rival Cartel de Jalisco Nueva Generación.

Sin embargo, esto no impidió que la administración del presidente Enrique Peña Nieto nombrara en mayo a miles de miembros de las autodefensas en la nueva fuerza policial. El comercio de metanfetamina se ha reactivado bajo la mirada de esta nueva policía.

La Fuerza Rural Estatal incluye más de 25 escuadrones diferentes con hasta 100 miembros cada uno, distribuidos entre diferentes municipios de Michoacán. La mayoría de los miembros eran antiguos miembros de las autodefensas aunque algunos han sido incorporados directamente en la nueva fuerza.

A los miembros de todos los rangos se les paga aproximadamente 9.000 pesos (US$675) al mes, aunque algunos se quejan de que aún no han recibido sus salarios.

Reportando desde varios municipios, se podría ver a la fuerza variando en sus prácticas. Algunas, como las de Tepalcatepec, parecieron utilizar sólo las armas emitidas por el gobierno, como rifles AR15. Pero en algunos otros municipios, los miembros aún portan armas ilegales como fusiles Kalashnikov.

En algunas carreteras, la Fuerza Rural Estatal podría verse operando junto a las autodefensas sin uniforme.

Los miembros de diversos escuadrones dijeron que se centran en sus propias áreas y que a veces desconfían de los miembros de otros grupos.

“Mantenemos el orden aquí en nuestra ciudad donde se puede ver que es tranquilo. Nosotros no trabajamos mucho con los otros grupos”, dice Juventino Cisneros, comandante de la Fuerza Rural en Tepelcatepec. “Hemos tenido preocupaciones sobre algunos de los otros grupos de autodefensa, lo cual fue una de las razones por las cuales quisimos ser legalizados”.

Todavía no ha terminado el vigilantismo

Otros miembros del movimiento de autodefensas hacen acusaciones más concretas de que algunos elementos trabajan con mafiosos.

Jorge Vázquez, un miembro de las autodefensas de Aguililla, emitió un comunicado en video en el que decía que ciertas Fuerzas Rurales Estatales estaban trabajando con presuntos traficantes conocidos como Los Viagras, acusados de ser los antiguos Templarios.

“Los grupos de autodefensa siguen vigentes”, dice Vázquez. “El objetivo era mantener a nuestras poblaciones libres de carteles (…)”.

Uno de los miembros de la fuerza rural que ha estado bajo particular escrutinio es Luis Antonio Torres, alias “Simón El Americano” -quien es del municipio de Buenavista, donde se encontró el laboratorio. Los fiscales estatales recientemente cuestionaron a Torres sobre un video en el que al parecer fue visto con el jefe Templar Gómez, La Tuta. Sin embargo, aclararon que no era Torres quien aparecía en el video y volvió a incorporarse a la fuerza.

A pesar del descubrimiento de los laboratorios, los michoacanos dicen que ha habido mejoras en otras áreas desde la caída de los Templarios.

Los dueños de negocios en Tepalcatepec, Apatzingán y Morelia dijeron que ya no estaban pagando cuotas de extorsión a los mafiosos. Los Caballeros Templarios habían llevado a cabo extorsiones a gran escala sobre empresas grandes y pequeñas, uno de los detonadores clave del movimiento de autodefensas.

“La persona que recogía la cuota para los Templarios dejó de venir en el mes de abril. Ese fue un gran alivio”, dice José Luis Mueller, el dueño de varios taxis en Morelia. “Para ser honesto, si los delincuentes quieren traficar drogas, eso no me molesta. Se convierte en un problema cuando se meten con su negocio”.

Ioan Grillo es corresponsal experimentado de Global Post y autor de El Narco: En la corazón de la insurgencia criminal mexicana. Usted puede leer más de su trabajo en: www.globalpost.com y www.ioangrillo.com.

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