El Arresto de un Capo Colombiano en Perú Podría Afectar la Batalla por Medellín

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El arresto en Perú de un jefe de la mayor red criminal de Colombia, los Urabeños, no sólo tiene implicaciones transnacionales, sino que también puede afectar la batalla por el control de Medellín, la joya en la corona criminal de Colombia.

Jacinto Nicolás Fuentes Germán, alias “Don Leo”, fue arrestado el 6 de febrero cuando salía de un gimnasio en el distinguido barrio limeño de Miraflores. Al parecer se encontraba en el país para comprar armas.

Don Leo ha tenido una larga y diversa carrera en el mundo criminal colombiano, empezando en el grupo guerrillero maoísta, el Ejército Popular de Liberación (EPL), antes de unirse a los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), luchando bajo el mando de Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias “Macaco”. Posteriormente, trabajó para el traficante Daniel Rendón Herrera, alias “Don Mario”, cuya red narcotraficante llegaría a conocerse como los “Urabeños”.

Don Leo ascendió hasta llegar a ser una figura poderosa en los Urabeños, conduciendo las operaciones del grupo en la estratégica región del Bajo Cauca, en el departamento de Antioquia. Esta región se encuentra entre el centro económico de Medellín y la costa caribe, por lo que es un punto crucial para las bandas que movilizan las drogas desde donde crecen en las montañas de los Andes, hasta los puntos de salida a lo largo de la costa.

[Vea perfil de los Urabeños de InSight Crime]

Una vez liberado en 2011 de una temporada en prisión, Don Leo fue enviado a supervisar la toma del Bajo Cauca por parte de los Urabeños. Bajo su mando, el grupo golpeó a sus rivales de los Rastrojos, hasta obligarlos a llegar a un acuerdo y retirarse de gran parte de la zona.

En un viaje de 2012 al Bajo Cauca, InSight Crime investigó el feudo criminal de Don Leo. Allí los Urabeños cobran “impuestos” incluso hasta a los más humildes residentes en las zonas bajo su poder, exigiendo unos pocos dólares a la semana a las personas que venden chicles en la calle, hasta US$5.000 por cada retroexcavadora operada por los mineros ilegales de oro.

Después de consolidar su poder en el Bajo Cauca, era hora de dar vuelta a la preciada Medellín. A finales de 2012, hubo informes de que Don Leo había sido puesto a cargo de la toma de la ciudad, un proyecto en el que los Urabeños venían trabajando durante algún tiempo. El grupo está luchando para tomar Medellín de las manos de la Oficina de Envigado, un grupo mafioso tradicional que surgió del Cartel de Medellín de Pablo Escobar.

Las dos redes criminales poderosas están llevando a cabo una guerra sin cuartel por el control de las pandillas de Medellín, o “combos”, los mercados de droga lucrativos en la ciudad y las rutas cruciales para el envío de drogas. El rol de Don Leo se hizo aún más importante después de la captura en octubre de 2012 de Henry de Jesús López, alias “Mi Sangre“; el principal representante de los Urabeños en la ciudad.

Análisis de InSight Crime

Según el comandante de la policía nacional de Colombia, José Roberto León Riaño, fue esta batalla por Medellín la que llevó a Don Leo a Perú, informó Radio Caracol. Salió de Colombia hacia Ecuador en octubre de 2012, antes de llegar a Perú el 21 de enero, utilizando el pasaporte de su hermano. El objetivo del viaje era hacer contactos con traficantes de armas, con el fin de armar a los Urabeños para la guerra de pandillas con la poderosa Oficina de Envigado, dijo el jefe de la policía. Un suministro de armamento pesado es vital para el plan de los Urabeños de tomar el control de Medellín – presuntamente, el grupo ha estado trabajando para comprar la lealtad de los combos locales, dándoles armas de tipo militar.

Don Leo es el último de una cadena de altos mandos de Urabeños en ser capturados o asesinados. El grupo perdió a uno de sus principales dirigentes, Juan de Dios Úsuga, alias “Giovanni“, cuando murió en un ataque de las fuerzas de seguridad colombianas en enero de 2012. Dos de sus hermanos fueron arrestados en Colombia en mayo de ese año, a lo que le siguió la detención de otro hermano, Alexander Montoya Úsuga, alias “El Flaco”, en Honduras. Mi Sangre, que había dirigido las operaciones en Medellín, fue capturado en octubre en Argentina.

El carácter internacional de estas detenciones recientes, apunta tanto a la capacidad de las autoridades colombianas de ejercer tanta presión sobre estos personajes que les resulta más seguro estar en el extranjero, así como a la capacidad para cooperar con otros países de la región. El arresto en Lima, por ejemplo, fue llevado a cabo por la policía peruana que trabajó en conjunto con la inteligencia colombiana. El amplio alcance geográfico también da indicios del alcance internacional de los Urabeños.

La captura de Don Leo será un duro golpe para los Urabeños, y particularmente para sus posibilidades de tomar el control de Medellín, aunque, al igual que Mi Sangre, estaba claro que se encontraba personalmente supervisando todas las operaciones en la ciudad. La policía colombiana describe a Don Leo como uno de los principales líderes de los Urabeños. No obstante, se cree que uno de los hermanos Úsuga restantes, Darío Antonio, alias “Otoniel”, es el principal jefe del grupo. Es probable que, si Don Leo es extraditado a Estados Unidos, como se ha solicitado, se ponga fin a su comunicación con sus tropas en Colombia, forzando la aparición de un nuevo líder dentro de los Urabeños.

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6 Comentarios

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