HomeNoticiasAnálisisEstudio Pone en Duda la Eficacia de las Leyes Contra las Drogas en México
ANÁLISIS

Estudio Pone en Duda la Eficacia de las Leyes Contra las Drogas en México

MÉXICO / 16 OCT 2012 POR GEOFFREY RAMSEY ES

Un nuevo estudio del sistema judicial de México sugiere que el gobierno ataca y castiga de manera desproporcionada a traficantes de bajo nivel en lugar de figuras de alto perfil y grandes traficantes, lo cual de hecho puede ser una estrategia para reducir la violencia. (Nota del editor, el autor del estudio responde abajo).

Según un estudio publicado el 3 de octubre, por el Centro de Investigación y Docencia Económicas de México (CIDE), la gran mayoría de los criminales en el país son pequeños traficantes y consumidores de drogas, y la amenaza que representan a la sociedad es desproporcionada en relación a los castigos que reciben. Catalina Pérez Correa, autora del informe, señala las estadísticas federales mexicanas que muestran que en 2010, el 74 por ciento de los arrestos estuvieron relacionados con crímenes relacionados con las drogas, y el 41.9 por ciento fueron por tráfico de drogas a pequeña escala.

"Estos traficantes de drogas suelen ser vendedores ambulantes, y al momento de su arresto no habían cometido otros delitos. Ellos no tenían, o por lo menos no se les había probado, vínculos con el crimen organizado”, dijo Pérez Correa.

A pesar de esto, muchos de estos individuos recibieron sentencias por cargos de posesión y distribución, que son mayores a aquellas reservadas generalmente para los criminales violentos. Por ejemplo, el estudio señala que la pena máxima reservada para adultos condenados por cargos por drogas (25 años de prisión) es de 11 años más que aquellos condenados por violación (14 años) y 10 años más que aquellos condenados por robo a mano armada o posesión ilegal de armas automáticas (15 años).  

"Estamos usando los recursos de la ley para sentenciar y castigar a consumidores y a los pequeños vendedores de marihuana y cocaína. Esto se traduce en menos recursos para investigar y castigar crímenes que tanto daño le hacen a la sociedad mexicana”, dijo Pérez Correa.

Análisis de InSight Crime

Estas estrictas leyes contra las drogas son más que una cuestión de derechos humanos; están contribuyendo directamente a una crisis en el sistema penitenciario de México. En 2011, las 430 instalaciones penitenciarias del país eran capaces de albergar a 184.193 reclusos. Hoy en día, la población carcelaria es de 224.246.  El hacinamiento ha contribuido a la realización de motines, y ha permitido a muchas estructuras criminales manejar directamente sus negocios desde la prisión. Según un informe publicado en septiembre por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), alrededor del 60 por ciento de las prisiones en el país están por fuera del control del estado y están siendo  gobernadas efectivamente por los criminales. La reforma de las leyes contra las drogas que penalizan a los pequeños traficantes, así como la reducción del énfasis en la prisión preventiva en el sistema judicial del país, probablemente serán un paso importante para mejorar las condiciones de las prisiones en México.

Pero mientras las leyes contra las drogas en México deben simplificarse para reflejar más proporcionalmente la violencia que causan a la sociedad, la premisa de Pérez Correa de que los traficantes de drogas a pequeña escala no son una amenaza a la seguridad interna del país, puede no ser precisa. Oficiales y analistas en México se han preocupado cada vez más sobre el potencial que tienen los pequeños y localizados grupos narcotraficantes de convertirse en los principales generadores de violencia. Mientras las autoridades enfocan los esfuerzos de la aplicación de la ley en grandes carteles como los Zetas y el Cartel de Sinaloa, según la teoría, estos fragmentos más grandes de los grupos irrumpen en grupos divididos que luchan entre sí en guerras territoriales locales y regionales. En un informe de enero que pronosticaba el futuro de la seguridad ciudadana en el país, Southern Pulse predijo que estas pandillas más pequeñas serían la principal causa de la violencia en México para el 2014, argumentando: “al nivel local más grande, las pandillas callejeras con mucho poder, armadas con Twitter, YouTube, el arma del miedo, y un arsenal envidiable, manejarán a los políticos locales y a la policía municipal”.

Incluso el presidente electo, Enrique Peña Nieto, ha reconocido el potencial para que esto suceda, y prometió que su administración se enfocará más en las actividades violentas de las pandillas pequeñas, como La Línea y La Resistencia.

Ya hay evidencia de que esto ocurrió en Tijuana. En septiembre, el Procurador General de Baja California, Rommel Moreno, anunció que los tiroteos entre pequeñas pandillas de narcotraficantes rivales se habían convertido en la principal forma de violencia relacionada al narcotráfico en la ciudad, representando alrededor del 80 por ciento de los asesinatos en 2011 y 2012.  

 

Catalina Pérez Correa Responde: 

Al editor:

Quisiera aludir al artículo de Geoffrey Ramsey, publicado el 13 de octubre por InSight Crime, titulado “Estudio Pone en Duda la Eficacia de las Leyes Contra las Drogas en México”, el cual comenta un documento de mi autoría, sobre delitos de droga y la proporcionalidad en México: (Des)proporcionalidad y delitos contra la salud en México.

En su artículo, el Sr. Ramsey afirma que “la premisa de Pérez Correa de que los traficantes de drogas a pequeña escala no son una amenaza a la seguridad interna del país, puede no ser precisa. Oficiales y analistas en México se han preocupado cada vez más sobre el potencial que tienen los pequeños y localizados grupos narcotraficantes de convertirse en los principales generadores de violencia.” Una aclaración debe hacerse con respecto a esta declaración.

Esta no es una premisa, sino una conclusión de mi estudio de que el estado mexicano está procesando principalmente a pequeños traficantes y/o consumidores. La diferencia entre una premisa y una conclusión no es marginal – especialmente en la literatura académica – por lo que es importante aclarar que mis conclusiones no son puntos de partida sino resultados de mi investigación, a los cuales se llegó a partir de la reflexión sobre información disponible.

Como se puede observar en la siguiente tabla, en 2010 la posesión y el consumo representaron el 71 por ciento de las investigaciones iniciadas por los fiscales públicos para delitos relacionados con las drogas. Ese año, el consumo representó el 26 por ciento de las investigaciones iniciadas por delitos de drogas. En 2011, la posesión y el consumo representaron el 74 por ciento de las investigaciones iniciadas por estos delitos, y el 23 por ciento eran exclusivamente por consumo. La mayoría de estos casos eran casos no violentos, y no había otros delitos involucrados. Como señala mi texto (Des)proporcionalidad y delitos contra la salud en México, en el 80.7 por ciento de las sentencias dictadas por delitos de drogas en 2010, no hubo otros delitos implicados. Por lo tanto no es posible afirmar, como lo hace el Sr. Ramsey, que estos son casos de “pequeños y localizados grupos narcotraficantes”. La información, en todo caso, sugiere lo contrario. Esta sugiere que el estado está procesando a muchos consumidores, incluso cuando reformas legales han tenido lugar para despenalizar el uso.

 Investigaciones

Uno puede estar de acuerdo con la afirmación del Sr. Ramsey de que las bandas de narcotraficantes que generan violencia a pequeña escala deben ser una prioridad del estado. Pero esto debe ser así, no por sus insignificantes transacciones comerciales de substancias ilegales, sino porque los delitos violentos son socialmente dañinos y reprochable. Su persecución debe ser priorizada sobre los crímenes no violentos, como los delitos que actualmente son procesados por el estado. Hoy en día, sin embargo, la evidencia apunta a la conclusión de que el estado mexicano está enfocando los recursos en procesar y castigar a pequeños narcotraficantes no violentos o consumidores, en lugar de investigar homicidios, secuestros, violaciones y otros delitos más significativos para la sociedad, bien sean perpetrados por pequeñas o grandes bandas. Más importante aún, no hay evidencia para postular que esta aparente persecución de los consumidores y pequeños traficantes no violentos es una estrategia conscientemente ideada para reducir la violencia por parte de las autoridades.

 

Catalina Pérez Correa

Profesora/Investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE)

Catalina.perezcorrea@cide.edu

compartir icon icon icon

¿Este contenido fue útil?

Queremos seguir robusteciendo la base de datos más extensa sobre crimen organizado de América Latina, pero para eso necesitamos recursos.

DONAR

What are your thoughts? Click here to send InSight Crime your comments.

We encourage readers to copy and distribute our work for non-commercial purposes, with attribution to InSight Crime in the byline and links to the original at both the top and bottom of the article. Check the Creative Commons website for more details of how to share our work, and please send us an email if you use an article.

Tags

¿Este contenido fue útil?

Queremos seguir robusteciendo la base de datos más extensa sobre crimen organizado de América Latina, pero para eso necesitamos recursos.

DONAR

Contenido relacionado

DERECHOS HUMANOS / 4 MAR 2015

Algunos de los capos más conocidos de México han firmado un documento en el que se quejan de los abusos…

COVID Y CRIMEN / 19 AGO 2021

La cantidad de víctimas de trata de personas en México va en aumento, con los ojos de los traficantes puestos…

CRIMEN EUROPEO / 2 JUL 2014

Un informe reciente compara las amenazas de seguridad de México con el desarrollo y la posterior pacificación de las redes…

Sobre InSight Crime

LA ORGANIZACIÓN

¿Quiénes son Memo Fantasma y Sérgio Roberto de Carvalho?

24 JUN 2022

Una mirada a la trayectoria criminal de Memo Fantasma En marzo de 2020, InSight Crime reveló la identidad y el paradero de Memo Fantasma, comandante paramilitar y narcotraficante…

LA ORGANIZACIÓN

Elogios a nuestro trabajo ambiental y académico

17 JUN 2022

La serie de seis partes de InSight Crime sobre el saqueo de la Amazonía peruana continúa orientando el debate en torno a la seguridad ambiental en la región. Nuestra gerente…

LA ORGANIZACIÓN

Serie sobre el saqueo de la Amazonía peruana recibe atención de los medios

10 JUN 2022

Desde su lanzamiento el 2 de junio, la serie de seis partes de InSight Crime sobre delitos ambientales en la Amazonía peruana ha gozado de una buena recepción. Con impresionantes descripciones…

LA ORGANIZACIÓN

Muerte de Duarte genera reacciones

3 JUN 2022

El anuncio de la muerte de Gentil Duarte, uno de los principales comandantes disidentes de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), continúa resonando en …

LA ORGANIZACIÓN

Recepción de la investigación sobre tráfico de ganado; investigación sobre la Amazonía peruana

27 MAY 2022

El 18 de mayo, InSight Crime lanzó su más reciente investigación sobre el tráfico de ganado entre Centroamérica y México. Este trabajo muestra cómo la carne de res…