Extradición, Maras y policía: Exministro de Honduras mira hacia el futuro

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Un exministro de Seguridad de Honduras dice a InSight Crime que el país está listo para empezar la extradición de criminales, acelerar la reforma policial y tomar una línea dura contra las pandillas del país, bajo la próxima administración.

Los siguientes son extractos de una entrevista, llevada a cabo en diciembre de 2013, a Oscar Álvarez, exministro de Seguridad de Honduras y actual miembro del Congreso. Después de haber sido retirado, de forma inesperada, de su puesto como ministro de Seguridad en 2011, pasó un tiempo en Estados Unidos antes de regresar al país como jefe de campaña del presidente entrante Juan Orlando Hernández -quien asumirá el cargo el 27 de enero. Entre otras cosas, el señor Álvarez fue el responsable de la elaboración de la ley de extradición, que fue aprobada en 2012, y ha sido un principal partidario de la reforma policial. También hay rumores de que será nombrado como el próximo ministro de Seguridad, lo cual sería su tercer periodo en ese puesto.

Para escuchar la entrevista completa, haga clic en la grabación de audio que se encuentra abajo.

Muchos han descrito los planes de seguridad del señor Hernández como un enfoque de “mano dura”. ¿Cómo describiría su estrategia de seguridad?

Mi opinión, en lo personal, en términos de seguridad es que él va a ser muy duro con los criminales. Al mismo tiempo, sin embargo, él está invirtiendo mucho tiempo y dinero en programas de prevención, especialmente para los jóvenes.

Juan Orlando es una persona que, por un lado, es muy duro con el crimen, y por otro lado, es alguien que se preocupa mucho por las personas y los riesgos sociales. Desde lejos usted ve una cara muy fuerte … Tiene que verlo cara a cara, hablar con él en persona.

¿Cuáles son algunos de los principales desafíos que enfrenta el nuevo gobierno en Honduras?

En este momento, el déficit fiscal es muy grande … Tenemos que reactivar la economía, y esto va de la mano con la seguridad. Si podemos demostrarle a los hondureños y a los extranjeros que vamos a poder cumplir con la tarea de reducir la criminalidad, vamos a tener éxito.

En este momento, uno de los principales problemas que tenemos en la seguridad no es necesariamente los secuestros sino la extorsión -lo que llaman el “impuesto de guerra” … Ese es un gran desafío.

Al mismo tiempo, creo que es un problema el hecho de que tengamos más de 100.000 hondureños en la pobreza extrema. Juan Orlando tiene un programa llamado ‘Vida Mejor’, bajo el cual van al campo y buscan a personas que tienen una cabaña … y les construyen una casa y les ayudan a tener una vida más digna.

¿Así que diría que los planes económicos de Hernández hacen parte de una estrategia de seguridad integral?

Sí, el plan principal tiene que ver con tres áreas principales. Una tiene que ver con la seguridad y la paz; la otra es el empleo y el desarrollo de la infraestructura; y la tercera es el progreso social. Esas son las tres estrategias principales para la administración … y el gabinete va a estar bajo sólo tres sombrillas para hacer más eficiente el trabajo del gobierno.

Usted ha sido un gran defensor de la reforma policial. Si nos lo encontráramos en un puesto en el nuevo gobierno, ¿qué haría usted sobre este tema?

Quiero una manera de acelerar la depuración de la policía. Los oficiales han sido cuestionados … Pero aún tienen que ser evaluados y todo eso.

¿El Sr. Hernández tiene planes para acelerar el proceso de reforma policial?

Él dice está dispuesto a intentar todo lo que haga que el proceso sea más eficiente. Él y este Congreso ya aprobaron una ley que le dio a él poderes especiales para reducir el tamaño del gobierno. Él está tratando de reducir el déficit fiscal, lo cual es muy importante. De esa manera él reducirá el gasto excesivo. Hay algunos ministerios, algunas oficinas, algunas direcciones que están duplicando esfuerzos, y él quiere hacerlas más eficientes. Pero con seguridad, él acelerará la depuración de la fuerza policial, que es lo único que puede hacer ahora. Y él presionará para que otras organizaciones, como la Procuraduría General, hagan su parte.

 

¿Qué planes tiene el nuevo presidente para abordar la corrupción en otras instituciones, tales como el sistema de justicia?

El plan de cuatro años de Juan Orlando es luchar directamente contra la corrupción e ir directamente en contra de todos estos funcionarios judiciales corruptos … [Por ejemplo], la Corte Suprema acusó a un juez de ayudar a un traficante de drogas a salir de la cárcel porque estaba enfermo. Soy un optimista. Creo que vamos por el camino correcto, pero me gustaría ir más rápido.

¿Qué tipo de amenaza plantean los grupos criminales transnacionales de México y Colombia, así como los grupos criminales nacionales, que van en aumento, como los Cachiros?

Bueno, ellos representan una amenaza importante … Los Cachiros fueron nombrados por la Casa Blanca de Estados Unidos como una organización criminal. Incluso, cuando yo era ministro de seguridad, estábamos trabajando en la recopilación de información de inteligencia sobre ellos. Este año, la policía y la Procuraduría General confiscaron más de sus propiedades, y he oído que tienen órdenes de arresto.

Además, estamos recibiendo información de que los Cachiros están planeando tomar represalias; éstas son sólo fuentes de inteligencia. Quieren tomar represalias contra Juan Orlando Hernández, y contra mí, por lo que hicimos. Juan Orlando había sido un promotor de la extradición, y yo presioné por la extradición.

¿Cómo lidiará la administración con estas amenazas?

Estamos comprometidos [a luchar contra esta amenaza]. Juan Orlando está muy comprometido. Estamos comprando radares para detectar la entrada de aviones con drogas, y estamos trabajando en un plan para lidiar con esos aviones, para identificarlos, y para obligarlos a aterrizar y a que se entreguen si están volando a través de nuestro espacio aéreo. Ese es un gran compromiso; estamos invirtiendo mucho dinero en esos radares … Estamos tratando de que nuestro acceso aéreo esté preparado al 100 por ciento para cuando lleguen los radares.

Pasamos la ley “antimaras”. En realidad es una ley de asociación ilícita. Lo que es, en términos simples, es la conspiración para cometer un crimen. Aquí tenemos el derecho romano, donde usted tiene que venir con la prueba … Ahora, con la intención de delinquir, podemos interceptar comunicaciones. Podemos interceptar a dos narcotraficantes que están planeando mover las drogas en Honduras, y podemos ir a capturarlos y acusarlos de narcotráfico …. Estamos tratando de ser más eficientes en la lucha contra el crimen organizado.

¿Qué cree que va a pasar en lo que se refiere a las extradiciones bajo la próxima administración?

Bueno, yo hice mi parte. Presenté la ley, y el Congreso la aprobó cuando Juan Orlando era el presidente del Congreso. Y luego la enviamos a la Corte Suprema para que la regularan. Y ellos han estado diciendo que para proteger a los jueces nacionales, “necesitamos vehículos blindados, necesitamos esto, necesitamos aquello”.

Yo no quiero empezar a señalar con el dedo en este momento … Pero me siento frustrado con algunas personas. Estamos listos; estamos listos para poner a esos tipos en el primer avión que salga y dejar que Estados Unidos lidie con ellos. ¿Por qué? Porque incluso Colombia y México, que tienen mejores cárceles que las que nosotros tenemos, están utilizando la extradición como una herramienta para luchar con más fuerza contra el crimen, y eso es suficiente.

Juan Orlando, él está listo para trabajar con la Corte Suprema y el sistema judicial para enviar a afuera a las primeras personas, tan pronto como sea posible … les hemos dicho que estamos listos. Y Juan Orlando dijo en privado y en público, “Haré lo que tenga que hacer”.

¿Así que el plan del gobierno sería el de intensificar el ataque contra los Cachiros en un futuro próximo, y con suerte lograr que los miembros sean extraditados a Estados Unidos?

No sólo eso. Juan Orlando ya habló con el fiscal general y le dijo, “Hey, es hora de revisar sus archivos, y los que serían sus casos contra los corruptos”.

Figuras importantes del país están cometiendo crímenes y son corruptas, no sólo los Cachiros. Hay algunas otras figuras, en las que estamos trabajando, y que seguiremos hasta el final.

¿Entonces el mayor obstáculo es el miedo a las represalias en contra de los jueces?

En términos simples, sí, porque hemos hecho todo lo que se debe hacer. Tenemos la inteligencia en su sitio; tenemos la oportunidad en su sitio; tenemos las leyes en su sitio. Ahora necesitamos que los jueces den el visto bueno.

Te lo digo, estamos listos, y Juan Orlando tiene la capacidad y el coraje para hacerlo. Ahora necesitamos que todo el mundo esté en la misma página. Necesitamos todo, desde las oficinas administrativas hasta los jueces, y si hacemos eso -y me imagino que Estados Unidos está más que dispuesto para esto- estamos listos para ir.

Aparte de la extradición, ¿cuál ve que es el papel de Estados Unidos en materia de seguridad, y en particular, en la lucha contra los grupos criminales transnacionales, estando en la próxima administración?

Estados Unidos ha sido un aliado en nuestros esfuerzos por modernizar a la policía, para ayudarnos a capacitarnos en el uso de equipos no letales, programas de prevención … Pero aún así, aún queda mucho por hacer en el país.

Yo diría que tenemos que traer más activos, como más transporte, helicópteros … no tenemos suficientes helicópteros en el ejército hondureño. Creo que Estados Unidos podría traer más helicópteros aquí … Tenemos buenos pilotos que pueden ser capacitados.

Yo estaría interesado en escuchar sus pensamientos sobre el problema de las pandillas, así como sobre en donde están situados los esfuerzos por lograr una tregua entre pandillas

Hubo algunas organizaciones religiosas aquí en Honduras que trataron de negociar una tregua entre el gobierno y las pandillas, diciendo que al asegurarlas podríamos detener sus matanzas. Eso no fue muy lejos. ¿Por qué? Por una razón: estas pandillas son crimen organizado transnacional. (Estados Unidos les dio a estas pandillas el estatus de organizaciones criminales transnacionales, en particular a la Mara Salvatrucha). Esa es mi opinión; las pandillas son máquinas de matar, y no se puede negociar con los criminales.

No vamos a negociar con criminales. Vamos a ayudar a los miembros de las pandillas que no han cometido delitos graves, como homicidios. Vamos a tenderle la mano a los seguidores que están tratando de convertirse en miembros de pandillas. Los miembros ascienden en las pandillas al matar. Se consiguen puntos … ¿Cómo se va a negociar, con una amnistía o la confianza, con esos criminales?

¿Qué va a hacer el Sr. Hernández sobre la amenaza de las pandillas bajo la nueva administración?

Lo que puede hacer con los pandilleros que no han cometido delitos, usted puede ayudarlos a entrar en los programas. Tenemos aquí un programa que ha sido apoyado por Hernández, llamado el Centro de Alcance, y este programa es apoyado por Estados Unidos.

Él apoyaría todos estos programas de prevención, y eso me gusta porque en mi segundo mandato como ministro, tuve la idea de que debemos hacer más prevención, para el mediano y largo plazo, como una estrategia.

¿Qué ha estado haciendo el gobierno para abordar el problema de la extorsión hasta ahora?

Estamos trabajando en una estrategia para reducir las señales de los teléfonos celulares de los principales centros penitenciarios; descubrimos que desde esas áreas ellos están cometiendo extorsiones. También tenemos una nueva fuerza de tarea contra la extorsión -la Dirección Nacional de Inteligencia- que tiene la capacidad para interceptar las comunicaciones e investigar.

Otro tema importante es la policía militar. Soy curioso en cuanto a la forma que usted ve el desarrollo de su rol en la próxima administración.

La policía ha disminuido su capacidad para manejar todos los requisitos de los cuerpos de seguridad en estos momentos. La policía militar es vista como una solución, no una solución permanente, pero una solución transitoria, mientras que la policía llega a su potencia máxima.

En este momento tenemos 1.000 policías militares, y en los próximos cuatro años queremos llegar a un total de 5.000 policías militares. Ellos van a ser utilizados principalmente en las zonas donde el crimen organizado ha sido más fuerte. La situación [ahora] es que tenemos a un policía que porta un pequeño rifle, y él va a estos barrios y se enfrenta con una ametralladora pesada. ¿Cómo van a enfrentar eso? La policía militar es más capaz de trabajar en ese entorno.

Como he dicho, es [una solución] a medio plazo, pero creo que podría suceder en las próximas dos administraciones, estos cuatro años y los próximos cuatro años -mientras que la policía y todos estos programas están trabajando en la prevención- hasta que veamos que los niveles de crimen organizado se están reduciendo.

Tenemos una estrategia integrada aquí, y la fuerza militar es un elemento clave de esa estrategia.

¿Dónde van a encontrar el presupuesto para esta fuerza?

Como he dicho, la idea es tener un total de 5.000 policías militares, eso sería ideal. Pero tenemos un déficit fiscal grande; tenemos que encontrar el presupuesto para los salarios, el equipo, las operaciones … Ese es el ideal. Al final, puede ser que sólo tengamos la mitad de ella [la fuerza]. En este momento estamos trabajando en el presupuesto del próximo año, y vamos a ver cómo sale.

¿A qué tipo de formación se van a someter los miembros del ejército antes de que sean desplegados en las calles bajo la policía militar?

Están teniendo tres meses de entrenamiento en orden público, y están trabando con la policía y funcionarios de Derechos Humanos sobre la manera de hacer las detenciones, en el debido proceso … Estamos seguros de que esta estrategia será un éxito … Usted sabe, los cambios de la criminalidad, hacen cosas diferentes. Y vamos a estar mirando la evolución de la criminalidad para ver qué pasa. Necesitamos movernos y cambiar con el fin de mantener estas organizaciones bajo control.

¿Usted ve como un problema el hecho de que esta nueva fuerza estará trabajando muy de cerca con una fuerza policial que usted ha descrito como corrupta?

Juan Orlando ya había dicho que quería acelerar el proceso de depuración de la policía, y donde la policía militar está trabajando, van a estar trabajando con policías certificados, porque la contaminación es el elemento clave para evitar … La idea es que la policía militar trabaje en compañía de un fiscal y un juez que dirigirán las operaciones. Los fiscales harán los arrestos, y de esa forma no tendremos a la defensa tratando de retirar los cargos. Estamos tratando de cerrar todos los huecos, y respetar todos los derechos de los acusados.

He oído rumores de que usted puede llegar a ser nuevamente ministro de Seguridad durante el gobierno de Hernández. ¿Puede usted abordar esos rumores?

Bueno, ahora mismo Juan Orlando no ha mencionado ningún puesto [en el gabinete]. Entre las personas, algunas de ellas dijeron que votarían por mí para ser miembro del Congreso … [y otros] dijeron que presionarían para que yo volviera a ser ministro de Seguridad. Pero al final, Juan Orlando va a decidir quién va a ser el candidato.

Otro rumor es que tengo la posibilidad de convertirme en el próximo presidente del Congreso. Una de las razones es porque he tenido más votos. Eso significa que la gente confía en mí para guiarlos, para trabajar junto a ellos. Pero al final, ¿quién sabe? Sólo estoy esperando.

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