Lo que las incautaciones de heroína en Estados Unidos nos dicen sobre el mercado

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Un nuevo informe de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) dijo que la mayoría de la heroína incautada por las autoridades estadounidenses en 2012 provenía de Suramérica; una estadística un poco sorprendente que puede apuntar a una realidad preocupante: Estados Unidos se está quedando corto cuando se trata de entender las cada vez más potentes y lucrativas redes de heroína.

Según la Evaluación Nacional sobre la Amenaza de las Drogas de 2014 de la DEA (pdf) publicada a finales de noviembre, un poco más de la mitad de toda la heroína incautada en Estados Unidos en 2012 se originó en Suramérica, mientras que México representó el 45 por ciento.

Los datos siguen una tendencia a largo plazo. La DEA dice que Suramérica ha suministrado regularmente a Estados Unidos con la mayor parte de la heroína del país desde mediados de los años noventa, siendo el 2011 la única excepción.

Estas cifras son sorprendentes porque se cree que la producción de heroína mexicana es mucho más alta que la de Colombia, fuente de la mayor parte de la heroína de Suramérica. Según el Informe Mundial sobre las Drogas de 2013 (pdf) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), la producción potencial de heroína de México en 2012 -el mismo año monitoreado por el informe de la DEA- era 30 veces mayor que la de Colombia.

“Si bien se reconoce la creciente importancia de México como país de suministro para la heroína que llega a su mercado”, dice la ONUDD, “Estados Unidos -sobre la base de la información del Heroin Signature Program [HSP] -sigue considerando a Colombia como la principal fuente de heroína del país”.

Las cifras se vuelven aún más confusas cuando nos fijamos en los propios datos de la DEA. El gráfico de la DEA (vea más abajo) refleja la creciente disponibilidad de heroína de origen mexicano en el mercado de Estados Unidos en los últimos 10 años. La cifra de 2012 marca un fuerte aumento desde 2003, cuando menos del 5 por ciento de toda la heroína incautada provenía del vecino del sur de Estados Unidos.

20141206 US DEA Source Heroin

El creciente papel de México como proveedor de heroína para los mercados de Estados Unidos es aún más evidente cuando se examinan las tendencias geográficas en términos de incautaciones (vea el siguiente gráfico). Las incautaciones anuales de heroína en Estados Unidos subieron aproximadamente un 90 por ciento en un período reciente de cinco años, de 2.500 kilos en 2009 a cerca de 4.750 kilos en 2013.

Entre tanto, la cantidad de heroína incautada a lo largo de la frontera suroeste de Estados Unidos pasó a alrededor de un 150 por ciento durante ese mismo período de tiempo, lo que indica que México probablemente está alimentando la aparente mayor disponibilidad de la droga ilegal en Estados Unidos.

Sin embargo, insiste la agencia, la heroína de Suramérica es lo que se encuentra en las calles de Estados Unidos.

20141206 US DEA Heroin Seizures

Análisis de InSight Crime

Debido a que el informe de la DEA no busca establecer las razones por las cuales existe una discrepancia entre la relación de la cantidad estimada producida en México y Colombia (30:1), y la cantidad incautada en Estados Unidos (aproximadamente 1:1), InSight Crimen ofrece algunas posibilidades:

1) Estados Unidos tiene más fuentes e inteligencia sobre los movimientos de los opiáceos desde Colombia hasta Estados Unidos. Esto ayudaría a los cuerpos de seguridad a monitorear e incautar la heroína de origen colombiano a una tasa mayor que la heroína de origen mexicano. La perspectiva es preocupante, en gran parte debido a que las declaraciones oficiales indicarían que Estados Unidos está saturado de heroína mexicana, y los funcionarios estadounidenses han estado informando desde al menos la Evaluación Nacional sobre la Amenaza de las Drogas (pdf) de 2011 de una disminución en las incautaciones de heroína de origen colombiano.

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Un policía de Chicago, que quiso permanecer en el anonimato debido a que no está autorizado para hablar oficialmente, dijo a InSight Crime que los datos inconsistentes pueden tener algo que ver con la gran confianza que existe entre las autoridades estadounidenses y colombianas, y la poca confianza que hay entre las autoridades estadounidenses y mexicanas.

“Hemos forjado una relación tan fuerte con Colombia que creo que sabemos más de lo desconocido en Colombia”, supuso el policía sobre la relación sesgada. “No tenemos esa relación con México porque el gobierno es una fachada para los carteles”.

El resultado, dijo, es que la policía desconoce el origen de la heroína de las pandillas callejeras que están monitoreando en esa ciudad, considerada un punto de distribución primario para los carteles mexicanos de la droga.

2) La producción de heroína en Colombia es mucho más alta de lo que se ha informado. En su informe sobre los cultivos ilícitos (pdf) de 2013, la ONUDD dice que -a pesar de que los datos indican que la producción de amapola en Colombia había estado disminuyendo desde 1998- el precio de la heroína se mantuvo sin cambios. 

“Los precios nominales de la heroína en el sector mayorista fueron más bajos en 2011, en dólares y en pesos colombianos, que cinco años antes, lo que indica que la oferta de heroína no disminuyó drásticamente”, señala el informe.

Recopilar datos sobre la producción de cultivos ilícitos es una ciencia inexacta. El precio en la calle puede ser un mejor indicador de los niveles de disponibilidad y producción. En ese sentido la DEA ofrece algunos otros datos contradictorios. Según el Heroin Domestic Monitor Program (HDMP, por sus siglas en inglés) de la DEA (pdf), el precio de la heroína en Suramérica cayó 57 centavos de 2010 a 2011, el mismo período en el que otra medida de la agencia, la HSP, señala que el suministro de Colombia continuó presentando un descenso constante. (La cantidad de heroína proveniente de México cayó 65 centavos en ese mismo periodo).

“No está claro cómo Colombia, dado su potencial de producción mucho más bajo, podría suministrar mayores cantidades al mercado de Estados Unidos que México”, señala el informe de la ONUDD de 2013. “Esto apunta a que la producción de heroína en Colombia tiene un mayor nivel de importancia que el reflejado en las estimaciones disponibles sobre producción potencial”.

3) Las organizaciones mexicanas están utilizando técnicas y químicos colombianos para producir heroína blanca. La heroína mexicana es tradicionalmente marrón o una sustancia oscura similar al alquitrán; la de Colombia es de color blanco. Sin embargo, al menos desde 2011, los investigadores estadounidenses han estado diciendo que esta información podría estar desactualizada.

“El periodismo de investigación sugiere que los productores de heroína en México podrían estar utilizando técnicas de procesamiento colombianas para crear un tipo de heroína en forma de polvo”, señala la Evaluación Nacional sobre la Amenaza de las Drogas 2011 (pdf). “Sin embargo, el análisis de la firma [HSP] no ha confirmado la existencia de esta forma de heroína. De ser cierto, este desarrollo probablemente presagiaría la intención del COT de México de seguir expandiéndose a los mercados estadounidenses de heroína en polvo de color blanco”.

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Esta es una progresión lógica. Los grupos criminales mexicanos son los distribuidores clave de la cocaína de origen colombiano. Ellos han estado aprendiendo de los colombianos y empleándolos desde hace décadas. La heroína colombiana también tiene una pureza mayor, por lo que es un producto más lucrativo.

4) La metodología de la DEA tiene fallas. La DEA utiliza el llamado HSP, que se basa en un muestreo limitado de incautaciones realizadas en los puertos de entrada del país, y también utiliza el HDMP para rastrear el origen de la heroína incautada en Estados Unidos.

En total en 2010 y 2011, los últimos años en los que se hizo pública información sobre el proceso del HSP (pdf), se utilizó una muestra de entre 1 y 1,5 toneladas de heroína. El HDMP se basa en una muestra de 27 ciudades, que incluye un total de entre 600 y 800 muestras adquiridas en las calles.

Las quejas sobre la metodología de la DEA se remontan, al menos, al 2002, cuando la Oficina General de Contabilidad Americana (GAO, por sus siglas en inglés) señaló que las dos metodologías estaban “basadas en muestras no representativas de sus poblaciones respectivas”.

Adicionalmente, las muestras recolectadas por la DEA en los puertos de entrada sólo representan un cinco por ciento del total estimado que se consume en Estados Unidos (vea el Informe Mundial sobre las Drogas de la ONUDD 2010 – pdf).

Otras agencias de Estados Unidos, tal vez enfrentando las mismas discrepancias, también ofrecen conclusiones contradictorias. En la página de Internet de la Oficina de la Política Nacional para el Control de las Drogas se señala que “El cultivo de amapola en México sigue siendo alto, y México continúa siendo el principal proveedor de heroína de Estados Unidos”.

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