Inexactitudes del gobierno de Estados Unidos respecto a Los Zetas

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Un cable del gobierno de Estados Unidos, en el que al parecer se especula acerca de quién reemplazaría al líder de Los Zetas recientemente capturado, se equivoca al analizar la organización criminal: no se trata de quién dirige al grupo, sino de cómo éste gana dinero.

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos mencionaron a cuatro posibles sucesores del exlíder de Los Zetas, Alejandro “Omar” Treviño Morales, alias “Z42”, según informó Reporte Índigo, citando un cable interno. Dos de ellos son más propensos a la violencia y los otros dos tienden a tácticas más conciliadoras, señala el informe.

El hermano mayor de Z42, Juan Francisco Treviño Morales, y Rogelio González Pizaña, alias “El Kelin” o “Z2”, son considerados como sucesores que podrían alejar a Los Zetas de la violencia extrema.

Juan Francisco pasó casi 20 años en prisiones estadounidenses y fue liberado en 2014, por lo que no estuvo al tanto de la adopción de tácticas extremadamente violentas por los narcotraficantes mexicanos. En caso de que asuma el poder, ello podría llevar a Los Zetas a lo que el informe de Reporte Índigo denomina la “vieja escuela” de los métodos del crimen organizado, como abstenerse de involucrar a civiles o de convertir a las familias de grupos rivales en blancos de sus ataques.

15-03-19-mexico-elkelinzetasRogelio González Pizaña, alias “El Kelin” o “Z2”, presunto líder de Los Zetas

El Kelin, presunto jefe de una facción de Los Zetas conocida como Zetas Unidos, también podría llevar a Los Zetas por una vía menos violenta, señala el informe. Según una declaración conjunta publicada el año pasado, El Kelin participó en una supuesta tregua entre Zetas Unidos y sus rivales, la organización criminal el Cartel del Golfo.

15-03-19-mexico-uszetaswrongSergio Ricardo Peña Basuro y Maxiel Barahona Nadales, lugartenientes de Los Zetas

En el otro extremo del espectro, los principales lugartenientes de Z42, Sergio Ricardo Basuro Peña, alias “El Grande” y Maxiel Barahona Nadales, alias “El Contador”, siguen prófugos y podrían tomar el control de Los Zetas, por lo que harían de éstos una organización aún más violenta, afirma el informe.

Según Reporte Índigo, con base en informes de inteligencia mexicanos, Los Zetas están ahora más dedicados al secuestro y la extorsión que al tráfico de drogas. En caso de que Los Zetas queden bajo el control de El Grande o El Contador, es posible que el grupo luche aún más violentamente por el control del norte de México, uno de los pocos bastiones que les quedan a Los Zetas, señala el informe.

Análisis de Insight Crime

Los Zetas no son violentos sólo porque sus líderes prefieren ser agresivos, sino porque se guían por un modelo económico que se basa en el control del territorio de manera violenta…. En esencia, Los Zetas son parásitos.

El cable de Estados Unidos citado por Reporte Índigo se enfoca en líderes individuales, lo cual es sólo una parte de la razón por la que un grupo opta por la violencia o bien elige un camino más diplomático.

Los Zetas no son violentos sólo porque sus líderes prefieren ser agresivos, sino porque se guían por un modelo económico que se basa en el control del territorio de manera violenta. Dentro de ese territorio, obtienen rentas de otros actores criminales y transportan sólo un número limitado de bienes ilegales a través de algunas de sus propias redes. (Los servicios de inteligencia de México así lo señalan cuando dicen que el grupo depende cada vez más del secuestro y la extorsión).

Sin ese territorio no tienen ninguna renta (conocida en México como “piso”). En esencia, Los Zetas son parásitos. Su modelo depende de su capacidad de ser más poderosos y violentos que sus rivales, de manera que puedan obtener dicha renta.

Esto contrasta con los grupos criminales dedicados a prestar servicios, como distribuir drogas ilegales, dirigir redes de prostitución o transportar mercancías de contrabando. Sin duda, estos grupos necesitan usar la fuerza, pero no dependen de ella para obtener sus ingresos.

Es más, la violencia es perjudicial para el negocio de este tipo de grupos criminales. Para poder operar, lo que necesitan son alianzas y socios, y no una actitud hiperviolenta que los aísla y reduce sus oportunidades de negocio.

El modelo de Los Zetas también hace difícil mantener a la organización coherente y unificada. Ello se debe a que para las pequeñas facciones de Los Zetas resulta más fácil ganar su propio dinero una vez tienen la infraestructura y los medios para hacerlo, pues de este modo no están en deuda con fuentes de ingresos internacionales, sino que viven de economías criminales locales.

Este proceso se acelera cuando la violencia o las detenciones acaban con los dirigentes, algo que ocurre constantemente en las zonas controladas por Los Zetas. Los resultados de este proceso son claros en el estado de Tamaulipas, bastión de Los Zetas donde, como demostró un reciente informe de El Universal, el grupo se ha dividido en al menos ocho organizaciones diferentes (vea la lista de El Universal abajo).

15-03-17-mexico-zetas-groups-tamaulipas“Los últimos 12 o 18 meses de combates en Veracruz y Tamaulipas han demostrado el grado de fragmentación y atomización de Los Zetas”, le dijo a Insight Crime Antonio L. Mazzitelli, representante de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) para México.

Estas facciones de Los Zetas luchan contra un Cartel del Golfo igualmente dividido y fragmentado que, según El Universal, tiene al menos 12 organizaciones diferentes.

Por lo tanto, cualquier dirigente que asuma el lugar de Z42 recibirá una organización posiblemente en declive, con menos recursos, y una estructura más fracturada. Y al final, independientemente de quién tome la facción que dirigía Z42, la decisión sobre si se debe llevar a Los Zetas por un camino más violento o por uno más diplomático puede que no dependa de él.

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