5 intentos fallidos de la MS13 de convertirse en grupo narcotraficante

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La acusación de Estados Unidos contra un líder de la MS13 en El Salvador da cuenta del más reciente fracaso de la pandilla de transformarse en una organización sofisticada de narcotráfico transnacional.

Las autoridades estadounidenses sostienen que Armando Eliú Melgar Díaz, alias “Blue” o “Clipper”, fue el jefe del programa de la Costa Este de la MS13, según una acusación desclasificada el 14 de julio. Los fiscales afirman que, en ese rol, y mientras vivía en El Salvador, el pandillero supervisaba las actividades criminales de 21 clicas de la MS13 que operaban en 13 estados y en el Distrito de Columbia.

Melgar Díaz ingresó por primera vez a Estados Unidos en 2003, año en el que se unió a la clica Gangsters Locos Salvatruchos de la MS13 en el estado de Virginia. Fue devuelto a El Salvador en 2013, pero volvió a entrar a Estados Unidos ese mismo año y fue deportado de nuevo en 2016, como se lee en la acusación.

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Ya en El Salvador, Melgar Díaz se convirtió en un elemento importante en una vieja rivalidad de la pandilla. A lo largo de la Costa Oeste de Estados Unidos, donde la MS13 se conformó inicialmente, las clicas han caído durante mucho tiempo bajo el control de una pandilla carcelaria conocida como la Mafia Mexicana, que ejerce control dentro y fuera del sistema penitenciario de California y de otros estados del oeste del país.

Sin embargo, a lo largo de los años, a medida que las clicas de origen salvadoreño se han movido entre Estados Unidos y El Salvador, algunas facciones de la pandilla se han ido independizando de la Mafia Mexicana. Esto es sobre todo evidente al otro lado del país, en la Costa Este, donde por mucho tiempo se ha intentado adelantar un proyecto conjunto más sofisticado que combina numerosas actividades de las clicas y que favorece a la MS13, y no a la Mafia Mexicana.

A mediados de 2017, Melgar Díaz supuestamente había ascendido en los rangos de la pandilla y llegó a dirigir lo que se conoce como el Programa de la Costa Este, con ese proyecto en mente. Fue un proceso peligroso. Y aunque los funcionarios estadounidenses describen al líder de la pandilla como un barón de la mafia, la realidad es muy diferente.

Entre otras cosas, Melgar Díaz les exigía a las clicas bajo su supervisión que le enviaran pagos mensuales de al menos US$75 para apoyar el Programa de la Costa Este y a otras clicas de la MS13 en El Salvador. Según los fiscales, recibía en promedio entre US$800 y US$900 al mes por concepto de extorsiones y narcomenudeo.

En una ocasión, organizó una transferencia de US$1,500 para ayudar a los miembros de la MS13 a “comprar cocaína para la reventa” en las calles.

Además, intentaba controlar a todo mundo. Los fiscales dicen que en Virginia intentó localizar y “reformar” a un miembro de la MS13 que era “sospechoso de robar US$1.800 de la clica Virginia Locos”. La acusación no aclara si Melgar Díaz logró encontrar al pandillero sublevado.

Según la acusación, a principios de 2018 Melgar Díaz intentó que otras clicas de la MS13 se unieran al Programa de la Costa Este. Por ejemplo, llamó a un pandillero de la clica Pinos Locos Salvatruchos en Carolina del Norte para que estos se le uniera, lo cual tampoco sucedió.

Melgar Díaz fue capturado en noviembre de 2018 en El Salvador.

Análisis de InSight Crime

Como InSight Crime ha logrado establecer, Melgar Díaz es al menos el quinto líder pandillero que han fallado en sus intentos de involucrar a la MS13 en un frente de venta de drogas a gran escala en Estados Unidos. La pandilla sí vende drogas a nivel local, pero las tentativas de representarla como una organización de narcotráfico, como quieren hacerla aparecer las autoridades estadounidenses, son solo una exageración.

A continuación, InSight Crime describe los otros cuatro intentos:

1. Nelson Comandari

A principios de la década de 2000, un líder de la MS13 conocido como Nelson Comandari quería utilizar la red de clicas que la pandilla había establecido en todo Estados Unidos para conformar una gran red de tráfico.

Comandari, quien tenía parientes en El Salvador involucrados en el narcotráfico, se acercó a la Mafia Mexicana y se ofreció a ayudarles a traficar y vender heroína, cocaína, crack de cocaína, cristal de metanfetamina y marihuana.

En lugar de acogerlo, la Mafia lo entregó, y por eso él continuó buscando más aliados por fuera de la MS13 para traficar drogas. En 2006 ya estaba bajo custodia de Estados Unidos y dando testimonio contra sus homólogos de la pandilla.

2. Little One

Años más tarde, hacia 2011, Luis Gerardo Vega, un lugarteniente de Comandari conocido como “Little One”, intentó continuar con el plan de su exjefe. Al igual que este, trabajó estrechamente con la Mafia Mexicana y les ayudó a forjar un acuerdo con los Caballeros Templarios, una organización narcotraficante mexicana. Dicho acuerdo se denominó “El Proyecto”.

La pretensión era crear una red de distribución, principalmente de drogas sintéticas como la metanfetamina, en Los Ángeles y Orange County. Como informó InSight Crime en 2016, dicha alianza significó “el comienzo del negocio más lucrativo que la MS13 había concretado en su historia” y “un paso gigante en su desarrollo como pandilla”.

VEA TAMBIÉN: La MS13 y el narcotráfico internacional: Proyecto de pandilla vs. emprendimiento individual

Sin embargo, Little One se volvió más ambicioso. Se involucró más en el mundo de las drogas; empezó a responsabilizarse de los grandes cargamentos de metanfetaminas de un representante de los Caballeros Templarios y a presumir de los “miles de miembros de la MS13” que tenía a su disposición en todo Estados Unidos para distribuir drogas a nombre de El Proyecto.

Hacia finales de 2012, el Departamento de Justicia de Estados Unidos le estaba siguiendo el rastro con ayuda de datos filtrados por informantes de la pandilla. En agosto de 2013, Little One ya estaba en prisión.

3. Dreamer

Juan Rodríguez Juárez, conocido como “Dreamer” y más adelante como “Sacerdote”, asistió a la reunión inicial convocada para establecer El Proyecto. Vendía metanfetaminas en las calles de Los Ángeles y continuó haciéndolo incluso después de que Little One fue arrestado.

En 2013, organizó la venta de 400 gramos de metanfetamina en California. Los fiscales sostienen que trató de “aprovechar su estatus dentro de la MS13 y la Mafia Mexicana para facilitar aún más la distribución de [drogas] en Estados Unidos”.

Dreamer fue finalmente acusado en 2015 de conspiración para estafar, además de otros cargos criminales. Una operación de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (Drug Enforcement Administration, DEA) logró aplastar las ambiciones de El Proyecto.

El desmantelamiento de El Proyecto no impidió que otros líderes de MS13 intentaran crear un puente de narcotráfico hacia Estados Unidos.

4. Mula

Según agentes de la DEA, Nelson Alexander Flores, alias “Mula”, coordinó con otro líder de la MS13 encarcelado en California, Larry Navarete, la obtención de pequeños cargamentos de metanfetaminas de los contactos de Flores en un grupo criminal mexicano ubicado en la ciudad fronteriza de Tijuana.

Los contactos de Flores también se extendían a la Mafia Mexicana, que durante mucho tiempo fue el intermediario clave para la MS13 en los intentos de intensificar sus actividades de narcotráfico. Esta pequeña empresa de tráfico, que envió drogas a las clicas de MS13 en Arkansas y Oklahoma, entre otros estados, tuvo una corta vida.

A principios de 2018, las autoridades mexicanas arrestaron a Flores en Tijuana, lo que frustró otro de los intentos de la MS13 de convertirse en una organización de narcotráfico transnacional.

En las últimas dos décadas, los fallidos intentos de la MS13 de incursionar en el mercado internacional de las drogas se han visto entorpecidos por la propia “incompetencia, inexperiencia y falta de conexiones” de la pandilla.

Aunque los fiscales insistan en que Melgar Díaz estaba “conspirando para proporcionar apoyo material a terroristas” —a pesar de que ninguna agencia del Gobierno estadounidense ha identificado a la MS13 como tal—, la MS13 es una pandilla callejera inepta para el tráfico de drogas a gran escala, y lo seguirá siendo.

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