Las Muchas Caras de un Proveedor de Armas de la MS13, ‘Medio Millon’

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Cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones a seis líderes salvadoreós de la MS13, sólo uno de ellos fue descrito como “narcotraficante”. El analista Héctor Silva examina la historia criminal de uno de ellos, conocido como “Medio Millón”, y sus muchas caras: un presunto empresario que ha enfrentado escrutinio público, aparentemente, es miembro de una facción de la MS13 y es un proveedor de droga. 

Agentes estadounidenses consultados se refieren a este pandillero como un caso especial. Cisneros no pertenece a la estructura tradicional de una de las clicas más organizadas de la MS pero tiene una relación estrecha con ella como proveedor de armas y contacto con los grupos de tráfico de Metapán y Texistepeque.

De los seis miembros de la MS a los que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos listó el 5 de junio pasado como objetivos de acciones legales que van desde el congelamiento de bienes hasta la vigilancia internacional, José Misael Cisneros destaca por una cosa: es al único al que la autoridad federal describe como “traficante de narcóticos”.

Además de Cisneros, el Tesoro aplicó la orden ejecutiva 13581 -creada para “perseguir” a organizaciones criminales transnacionales y sus colaboradores- a Saúl Ángel Turcios, Borromeo Henríquez, Marvin Geovanny Monterrosa y Moisés Humberto Rivera. Los cuatro fueron procesados, investigados o perseguidos en Estados Unidos por delitos como asociaciones ilícitas u homicidio. A Turcios, por ejemplo, un gran jurado en Maryland lo condenó en 2005 por el asesinato de otros dos pandilleros en un bar de Baltimore.

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Moris Alexander Bercián Machón, el Barney, es el sexto de la lista. De él los investigadores de Seguridad Interna (HSI) dicen que participó en transacciones de droga, pero no lo tildan de traficante. “Barney, por lo que sabemos, movió de siete a 10 kilos de cocaína, un poco más quizá, pero no cae en el término narcotraficante”, apunta un investigador federal que habló bajo condición de anonimato por no estar autorizado a discutir en público esto expedientes. Sobre Cisneros, alias Medio Millón, dice: “él parece más un nexo, un vínculo entre la pandilla y organizaciones más grandes de narcotráfico que operan en la zona de influencia de la clica con la que él trabaja. No es una figura común en la jerarquía de la pandilla que conocemos”.

La lista de los seis del Tesoro es la más reciente de las medidas tomadas por autoridades federales estadounidenses contra la MS. Su antecedente inmediato es la declaratoria, gracias a la orden 13581, de la MS como una organización criminal transnacional. La descripción de José Misael Cisneros en la lista de los pandilleros “objetivo” de la fuerza pública estadounidense lo convierten en el primer pandillero salvadoreño oficialmente reconocido como narcotraficante internacional, según un analista del gobierno federal.

Pandillero investigado como narco

Lo que la inteligencia policial y la Fiscalía salvadoreñas saben sobre Medio millón dan la razón al investigador estadounidense que lo perfila como un nexo con narcos y al comunicado del Tesoro que lo describe como un “traficante de narcóticos”. En una investigación abierta por el ministerio público en 2011 por seis asesinatos atribuidos a la FLS en Nueva Concepción, un testigo protegido se extiende en la estructura jerárquica de la clica: José Ismael Cisneros no aparece por ningún lado; donde Medio millón, su foto, su ficha de DUI, sus teléfonos, sus antecedentes, si aparecen al detalle es en al menos 7 informes elaborados por la inteligencia de la PNC entre 2008 y 2010.

Las autoridades salvadoreñas investigan a Cisneros y a su familia al menos desde 2002, según consta en reportes de Hacienda, Fiscalía e inteligencia policial y militar a los que ha tenido acceso este periódico. Entre 2007 y 2008, el Grupo Especial Antinarcotráfico (GEAN) de la PNC, con asistencia de la DEA estadounidense, se interesó en el movimiento de armas y drogas que había en la zona de Nueva Concepción, en Chalatenango, donde opera la clica Fulton Locos Salvatruchos (FLS) de la MS. El nombre de José Misael Cisneros aparecía en forma constante.

En un documento de la PNC, fechado en noviembre de 2011 y que recoge datos de las investigaciones iniciales, dice: “La alianza de pandillas y grupos del crimen organizado se ha extendido en territorios como Santa Ana, Sonsonate y la zona costera del este, la Nueva Concepción… En esas estructuras, su actividad (de Cisneros) es controlar el trasiego en la zona norte y trabajar con los Fulton… Se conoce que Cisneros tiene contactos clave en la Policía que le avisan de cualquier operativo”.

A mediados de 2009, investigadores de Hacienda, a petición de la Policía, elaboraron perfiles financieros de 29 personas sospechosas de pertenecer a grupos de narcotráfico en El Salvador. Cisneros y Bercián Machado -dos de los miembros de la MS listados por el Tesoro- están en ese grupo.

Hacienda investigó a Medio millón, a 11 de sus familiares y a una sociedad anónima relacionada con ellos. De José Misael Cisneros Rodríguez, nacido el 9 de febrero de 1975 y portador del DUI 00312918-8, el reporte dice que nunca ha declarado impuestos a pesar de que se registró como importador agrícola y ganadero el 5 de septiembre de 2002.

De la familia Cisneros, Hacienda dice que entre el padre y dos hermanos de Medio millón poseen 11 inmuebles, 9 rurales y 2 urbanos, y que son socios en una empresa de venta y lavado de vehículos registrada en 2006 que omitió sus declaraciones de renta desde ese año hasta 2008. En 2007, esa sociedad, Sport Time S. A. de C. V., reportó ventas por $22,175; aunque en 2008 los Cisneros habían triplicado las ventas, el investigador encargado del caso hace una anotación: “dada la omisión en el pago de parte de la empresa es difícil hacer el análisis tributario completo pero se puede decir que la utilidad es mínima”.

A esas alturas, ya las autoridades salvadoreñas relacionaban a Medio millón con la estructura de narcotráfico conocida como el Cartel de Texis, cuya zona de influencia, en la esquina noroccidental de El Salvador, incluye a Nueva Concepción.

VEA TAMBIÉN: Perfil del Cartel de Texis

Hoy, Cisneros guarda prisión en las bartolinas de Finanzas a la espera del juicio contra la FLS en el que la Fiscalía lo acusa a él de asociaciones ilícitas. La semana pasada, el testigo clave en ese proceso desapareció de un recinto policial sin que hasta ahora autoridad alguna haya dado una explicación al respecto.

Un miembro privilegiado de la clica

En el relato hecho por un testigo de la Fiscalía en 2011 contra 47 miembros de la FLS acusados de 6 homicidios, asociaciones ilícitas y portación, tenencia y conducción de armas de guerra, Cisneros no aparece como actor directo en ninguno de los asesinatos; él es, más bien, un proveedor que se maneja en un nivel diferente al del resto, alguien que viaje en una camioneta todoterreno con un guardaespaldas y dos pistolas al cinto. Nadie, en la pandilla, se mueve así.

“Primero se bajó Medio millón, y luego su guardaespaldas. Medio millón portaba dos armas nueve milímetros y el guardaespaldas un AK-47. En ese momento se acerca el ‘Simpson’, uno de los palabreros de la clica, y se dirige al Medio millón, hacia la parte delantera de la camioneta; Medio millón saca un fusil, otro AK-47, y se lo entrega”, relató el testigo clave del proceso 616-UDV-041.

Antes de irse, al entregar el AK, Medio millón dice: “aquí te mandan, ya me entendí con aquellos”. Un proveedor.

Un proveedor de la FSL

Ese requerimiento fiscal, que hacen los abogados José Marcial Zelaya Terezón y Juan Alfredo Celestino Hernández Rodríguez, el testigo explica la jerarquía de la FLS en cuatro niveles: cuatro “corredores” , dos que operan desde Ciudad Barrios y dos desde la calle, quienes planifican y organizan al resto; los “palabreros”, encargados de llevar las órdenes a todos los miembros; los “homeboy”, tercer nivel jerárquico y líderes ejecutores de las “pegadas” o acciones encomendadas, y de los cuales el testigo identifica a 25; y los “gatos”, miembros no “brincados” o aceptados formalmente en la pandilla, quienes se encargan de guardar armas, alimentar a los miembros o hacer otro tipo de mandados. En este relato Cisneros no aparece como miembro orgánico, solo como colaborador que se entiende con el más alto nivel de la clica, tanto los corredores en Barrios como los palabreros en Nueva Concepción.

En organigramas elaborados por la Policía desde 2008, antes que en esquemas jerárquicos de la FLS, Medio millón aparece como pieza clave en las estructuras de narcotráfico que mueven cocaína entre el paso ciego de San Fernando Viejo -fronterizo con Honduras-, el desvío de Amayo, Nueva Concepción, Santa Rosa Guachipilín, Metapán y Texistepeque.

Publicado con autorización de *Héctor Silva Ávalos. Vea otras historias de Silva en su blogCLALS, de donde Silva es miembro, es un patrocinador del trabajo de InSight Crime. Otra versión de este artículo fue publicada originalmente en La Prensa Gráfica.

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