Mafias asiáticas en Baja California

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Camine por la calle Coahuila, y en la distancia, se puede ver el emblemático reloj de la avenida Revolución bajo un arco monumental. Pero en realidad, tal vez Tijuana es aún más famosa por el hedonismo señalado por los carteles y señales que cubren Coahuila. Parece que cada puerta conduce a un “hotel” con un puñado de bares y clubes de caballeros, e incluso, para los románticos, una tienda de flores. En el interior, muchas de las mujeres, adolescentes y niñas que trabajan en el comercio sexual, son esclavas de organizaciones criminales internacionales.

El principal negocio de las mafias chinas en Baja California es la trata de personas, especialmente de mujeres y niñas, según el director de la seguridad pública municipal, Marco Antonio Carrillo Maza. Pero Carrillo y otros también reconocen que las pandillas chinas contrabandean especies de animales en peligro de extinción, productos de contrabando (incluyendo productos piratas y marcas de nombres falsos), así como opio y productos químicos utilizados en la fabricación de metanfetaminas. El Barrio de la Chinesca en Mexicali es un centro vital para el crimen organizado chino, a pocos pasos de la frontera con Estados Unidos (marcado en amarillo en el mapa de abajo). La policía confirmó a SPC que hay bodegas de indocumentados y túneles subterráneos en el barrio, por lo que las personas y los bienes pueden moverse de un punto a otro sin ser detectados.

Este artículo es reproducido de una investigación de Southern Pulse. El informe completo está disponible aquí (en inglés).

Marco Antonio Vizcarra Calderón, diputado del Partido Estatal de Baja California, dijo a SPC que en conversaciones con otros líderes locales, se enteró de que la tarifa para admitir a un ciudadano chino indocumentado en México era de US$1.000, cifra ofrecida a políticos e incluso a la Delegación del Instituto Nacional de Migración. Algunos de sus compañeros enfatizaron en la fortaleza de la mafia china, derivada en parte de la creciente riqueza de su tierra natal.

Algunas niñas y adolescentes capturadas por la mafia china en Baja California son locales, pero muchas son traídas de otras partes del mundo. El bar “Hong Kong”, en Tijuana, propiedad de Mario García Franco, se mencionó como un burdel donde las mujeres y niñas traficadas se ven obligadas a trabajar en el comercio sexual, aunque otros negocios en la avenida Coahuila ejecutan operaciones similares. Algunas víctimas de la trata permanecen en Baja permanentemente, aunque frecuentemente las pandillas mantienen a las víctimas de trata en Baja sólo por un período de “entrenamiento” temporal antes de enviarlas a Estados Unidos, Japón y otros países de destino. Marisa Ugarte, directora del Binational Safery Corridor Coalition (BSCC) de Tijuana y San Diego, señaló que las mafias chinas en Baja California tienen fuertes vínculos con contrapartes en Estados Unidos y Asia. Algunos burdeles son co-propiedad de ciudadanos estadounidenses, pero gestionados por residentes de México.

El problema está profundamente arraigado en las ciudades fronterizas de Baja California, donde el comercio sexual y la trata de personas son extraordinariamente rentables -aunque hay organizaciones no gubernamentales como la BSCC que luchan con el asunto, para muchos en Baja es simplemente una realidad-. Aparte de la violencia asociada con el manejo de las prostitutas, las mafias asiáticas no son violentas. Ellos se alejan de la atención que podría traer el homicidio y el secuestro. En general, los miembros ni siquiera participan en esquemas de robo o extorsión, por lo que los residentes que no viven la vida nocturna del barrio y no conducen por las calles donde las prostitutas venden sus cuerpos, ven mayor prioridad en otras cosas.

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El narcotráfico es una prioridad para la policía en el norte de Baja California, y es otra área en donde China se está abriendo paso. Daniel de la Rosa Anaya, secretario de seguridad del estado, describió un flujo constante de precursores químicos, utilizados en la fabricación de drogas sintéticas, que son enviados desde China a Baja California, entrando por los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas, y dirigiéndose hacia el norte, hacia Tijuana y Mexicali.

El secretario de Seguridad de Baja reconoció que los criminales chinos son los principales actores en una serie de actividades de contrabando. Dijo que ellos trafican especies de animales protegidos, incluyendo las especies locales como el borrego cimarrón y el pez totoaba, entre otros, que son contrabandeados de vuelta a China. Con la creciente economía de China hay una gran demanda por la cocina “exótica”, y muchos de los animales en peligro de extinción terminan como ingredientes en los platos de la clase alta china.

Pese a que pueden ser las más numerosas y poderosas, las redes chinas no son el único actor en la ciudad -la policía reporta que los grupos de Camboya, Laos y Tailandia también contrabandean mercancías, incluidas las armas, a través de la frontera-. Esas células están particularmente activas en Playas de Tijuana, Popotla y Playas de Rosarito. La policía dice que una clica de criminales tailandeses lava dinero en los restaurantes asiáticos en Mexicali.

Muchos asiáticos también operan en el “mercado gris”, comprando chatarra, mucha de la cual es robada, y enviándola a compradores en Asia, donde los metales como el cobre se venden a un precio más alto. Algunas de las redes criminales asiáticas más extremas pagan por el metal en drogas, y esencialmente le asignan la tarea a adictos locales, de robar el metal a cambio de una dosis. Un establecimiento de reciclaje utiliza un sistema de “pagarés”: los adictos intercambian metal por un tiquete que pueden canjear con narcotraficantes locales, quienes luego son reembolsados ??por los recicladores de metal.

Mientras que envían el metal al otro lado del Pacífico, las pandillas chinas contrabandean otros productos hacia el norte, a California. Los dueños de los negocios confirman que es fácil conseguir mercancía a través de la frontera sin tarifas de exportación, papeleo, o incluso una inspección. Uno simplemente tiene que sobornar a los agentes de aduanas mexicanos, quienes presencian una oleada de textiles y electrodomésticos chinos cada día. Aunque los periódicos informan regularmente sobre las incautaciones de cigarrillos falsificados y ropa de marca, las fuentes de SPC dicen que muchos más envíos logran llegar al mercado.

*Este artículo es reproducido de una investigación de Southern Pulse. El informe completo está disponible aquí (en inglés). 

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