‘Memo Fantasma’ no es socio de mi esposo, dice vicepresidenta de Colombia

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En El narcotraficante invisible: tras las huellas de Memo Fantasma, una investigación publicada el 29 de marzo de 2020, InSight Crime reportó que la actual vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez y su esposo, Álvaro Rincón, eran accionistas de Hitos Urbanos Limitada, una empresa de construcción que desarrolló Torre 85, un edificio de oficinas en Bogotá, con la participación de un presunto narcotraficante.

Guillermo Acevedo, alias “Memo Fantasma”, un antiguo capo de la droga y comandante paramilitar, quien fue el objeto de la investigación de InSight Crime, también invirtió en el proyecto inmobiliario.

InSight Crime habló con Rincón, quien admitió haber trabajado con Acevedo, pero dijo desconocer su pasado criminal. Ramírez, vicepresidenta, también negó conocer a Acevedo; sin embargo, le pidió al ex vicepresidente de Colombia y exjefe de la policía, general Óscar Naranjo, que investigara el pasado de esta persona. InSight Crime no ha encontrado evidencia de un vínculo directo entre Ramírez y Memo Fantasma.

El 8 de abril, la emisora colombiana W Radio realizó una entrevista con el codirector de InSight Crime Jeremy McDermott y con la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez.

Aquí publicamos la transcripción completa de la entrevista de Ramírez:

W Radio (WR): Marta Lucía Ramírez, bienvenida a la W, muy buenos días.

Marta Lucía Ramírez (MLR): Buenos días, Julio, muchas gracias por su llamada.

WR: Señora vicepresidenta, esta historia no es nueva para usted, pero sería bueno volver a escuchar la claridad que les dio a los periodistas de InSight Crime, que a nosotros nos dio el señor general de la República Óscar Naranjo el día de ayer, y también una agencia que investigó el tema en su momento, y las consultas que se hicieron en su momento de este socio que ha resultado ser un narco invisible de altísima peligrosidad, que no tiene ningún requerimiento por parte de las autoridades colombianas, no se conoce un indictment en Estados Unidos y hoy goza de libertad en la ciudad de Madrid.

Naturalmente para usted esto tiene que ser una situación muy incómoda porque [el señor Acevedo] terminó de socio de una compañía en la que usted y su familia están relacionados. ¿Qué nos puede contar? ¿Cómo ha manejado usted este tema desde que arrancaron las sospechas sobre el origen del dinero de ese señor Acevedo? ¿Cómo llegó a usted?

MLR: Mire, Julio, lo primero que quiero decir es: muchísimas gracias por llamarme, muchísimas gracias por darme la oportunidad de explicarles a los colombianos. Desafortunadamente se ha vuelto casi que una costumbre que muchas veces cuando hay acusaciones contra un funcionario público o contra una persona que está en la política, lamentablemente no hay ni siquiera lo oportunidad de explicar de qué se tratan las acusaciones. Por eso le quiero agradecer, en primer lugar.

En segundo lugar, Julio, [quiero] decirle que si toda esta información aparentemente es cierta, como aparentemente lo es, lo que más quisiera yo es que avance esta investigación para que este señor y cualquier actividad que él desarrolle y haya estado relacionada con narcotráfico, con paramilitarismo, con lo que sea, que realmente se pueda conocer por la justicia y [que él] termine respondiendo frente a la justicia colombiana y frente a la ley colombiana. Muy lamentable que en nuestro país tengamos todavía tantos vacíos en la justicia que hacen que casos como el de Odebrecht, que hacen que casos como el del exfiscal terminen conociéndose por la justicia extranjera y no por la justicia nacional. Eso es algo que es totalmente lamentable y que tenemos que corregir. Y tiene que ser una prioridad en nuestro país dotar de mejores herramientas a la Fiscalía, a la justicia, fortalecer todo el aparato judicial.

Tercero, Julio, mi vida entera me la he pasado trabajando de manera íntegra, de manera honesta. He tenido la vocación de servicio público y por eso estoy acá. Y no es fácil, Julio, no es para nada fácil; ustedes saben muy bien que el trabajo [público] que yo he hecho lo he hecho con una gran dificultad. Y estoy acá, entre otras cosas, por eso, porque sí quiero que los colombianos podamos tener el derecho a un país decente, a un país donde los criminales respondan frente a la ley.

Por eso conocí también al señor Jeremy McDermott, porque en la época en que yo era ministra de Defensa, el señor Jeremy, periodista, lo conocí porque él estaba investigando, se estaba moviendo siempre en el bajo mundo, investigando sobre el paramilitarismo, sobre la guerrilla, sobre el narcotráfico y por supuesto que siempre mientras fui ministra de Defensa me interesó conocer la información que él nos daba para poder proceder contra todos: contra unos y otros, contra guerrilla, narcotráfico y paramilitares. Y allí lo conocí a él, en el año 2003.

Posteriormente, en el año 2006, cuando yo no era ministra de Defensa —y es muy importante que ustedes tengan eso en cuenta—, mi esposo, que es un constructor, conoció a este señor porque a ellos en su firma de construcción siempre los están buscando para ofrecerles lotes, para ofrecerles predios, para que los compren o para entrar en un proyecto a través de una fiducia, como fue este caso.

En el año 2006, mi esposo, porque además conocía al general Naranjo por la relación previa mía con el Ministerio de Defensa —siempre ellos en su oficina, cuando hay alguien a quien no han conocido, tratan siempre de averiguar, de investigar con la debida diligencia del caso— y por eso llamó al general Naranjo, quien era entonces el director de inteligencia, para preguntarle si de casualidad sabía quién era este señor. El general Naranjo le dijo: “déjeme averiguar alguna cosa”. Y a los dos o tres días le dijeron: “no hay nada contra este señor, no se conoce, no hay nada”. Y esa fue la debida diligencia que hizo una firma constructora que, como todas, está recibiendo permanentemente gente que les ofrece lotes.

Lo que dice el señor Jeremy McDermott es que este señor para lavar su dinero se metió en el tema inmobiliario […] No sé, de pronto es así y pues eso es todo lo que hay que investigar. Cuando yo me entero de que el señor Jeremy McDermott está haciendo una investigación sobre este caso, pues le pregunto a mi esposo si conoce a este señor [Acevedo], si sabe quién es, y él me dice: “pues creo que es una persona a la que le adquirimos un lote de un edificio en la calle 85 con la carrera 14″.

Y la verdad, Julio, también le voy a decir una cosa. Lo que más quiero en este momento es que mi nombre esté limpio, porque tiene que estarlo, porque he procedido siempre con integridad. Pero no le puedo dar el nombre de la persona que me dio la información sobre la investigación de Jeremy McDermott. Y no lo puedo dar, porque es una persona que por sus relaciones con Estados Unidos me dio esa información, y por eso yo realmente tengo que tener la integridad y la lealtad, y no les voy a poder dar el nombre. Pero sí voy a pedirle a esa persona que internamente, a usted y a sus periodistas, les dé certeza de que a mí no me avisó el señor Acevedo, como están diciendo ahora cuando lo estaban buscando en Madrid.

A mí me avisaron de Washington que este señor Jeremy estaba haciendo una investigación de un lote que había adquirido la oficina de mi esposo, y por eso en el mes de octubre llamé al señor [Jeremy McDermott]. Tan pronto supe de esto, al día siguiente lo llamé para decirle “quiero saber qué es lo que pasa. Me están diciendo que hay una investigación suya relacionada con un lote que tuvo la oficina de mi esposo, donde construyeron efectivamente un edificio. Quiero decirle que [en] todo lo que usted necesite, mi esposo, sus socios, su oficina están disponibles para darle todas las explicaciones y darle toda la información que usted necesite”. Y así sucedió.

Él llamó a mi esposo, le dio la información, le mandaron todos los documentos, le mostraron cómo había sido el negocio, le mostraron que se hizo a través de una fiducia. Este señor no es socio de mi esposo, nunca fue socio de mi esposo. Las personas, a veces, pueden entregar un lote para que se desarrolle un proyecto y en el momento en que se liquida un proyecto cada uno toma la parte que le corresponde teniendo en cuenta el valor del lote. Pero el señor no es el socio de mi esposo.

La verdad es que esa es toda la información que yo tengo. Mi esposo hizo la debida diligencia: investigan cuando Jeremy McDermott los llama en octubre del año pasado, vuelven otra vez a averiguar a ver si hay alguna información que ellos no hubieran recibido diez años antes. Piden a una firma que les revise y el señor no tiene ningún caso abierto ni en Colombia ni en Estados Unidos.

Yo me pregunto, ¿cómo puede uno ir a encontrar todo este prontuario, de alguien que, como bien dice el señor McDermott, es aparentemente un fantasma? Esto es todo totalmente inaceptable. Ahora, le quiero decir una cosa: no sé quién habrá dicho que yo recomendé a sus hijos en un colegio. No recuerdo haber recomendado a los hijos de nadie, jamás en el Nueva Granada ni en ningún colegio. Si hay algo que yo critico siempre son las palancas. Si hay algo que siempre he repudiado es de verdad este sistema de palancas que tiene este país. Y la verdad no he recomendado, no recuerdo haber recomendado nunca, a nadie en ningún colegio en Bogotá. Y lo podrán decir todos los rectores de todos los colegios.

Yo soy una persona que no tengo dobleces. Yo quiero decirles a los colombianos: soy la que los colombianos conocen, una mujer con carácter, una mujer que trabaja, una mujer íntegra y sí me duele terriblemente una situación de estas, donde desafortunadamente uno no tenga, lamentablemente, muchas veces las herramientas para defenderse.

Y, ¿sabe por qué? Porque la periodista cuando hace el titular, lo que dice es: está relacionado con Marta Lucía Ramírez. No está relacionado conmigo. Está relacionado con un negocio transparente, un hombre que no tiene ninguna investigación, Julio. Y a mí no me pueden, de ninguna manera, venir en este momento a ensuciar [relacionándome] con una persona que no he conocido en mi vida. Porque jamás lo vi, porque no tengo por qué haberlo visto, porque una firma constructora que ve cientos de lotes y ve [a] cientos de dueños y de propietarios, pues no tengo yo, como esposa de uno de los socios, ninguna relación con las personas que les ofrecen a ellos sus negocios, Julio.

Esa es toda la información que yo tengo para darles a ustedes. Naturalmente, siento que a Colombia es demasiado el daño que le ha hecho el narcotráfico por todas las puntas. Porque hay familias que tienen hijos narcotraficantes, porque hay familias que tienen hijos viciosos, porque hay familias que se han arruinado por cuenta de este negocio maldito, y lo que más quiero es que toda la gente que esté metida en este negocio responda ante la ley, Julio. Es lo único que tengo para decir sobre esto.

WR: Vicepresidenta, entendiendo obviamente lo que representa esto para usted y, como la sentimos en sus palabras, por lo que está pasando en este momento, sí hay que hacer unas preguntas. Y por eso cuando hablábamos con Jeremy, él nos decía que él va a España, trata de contactar a este señor. El señor en principio no quiere hablar con él; después de eso usted lo llama a él para preguntarle por la investigación.

Entonces, usted lo que nos dice es que ¿eso fue una casualidad? O ¿por qué usted acaba sabiendo de la investigación de Jeremy?

MLR: Félix le agradezco mucho que me lo pregunte, porque lo acabo de explicar y seguramente no fui clara, entonces me da la oportunidad de decirlo dos veces. Cuando yo me entero de que Jeremy está haciendo una investigación sobre esto en el mes de octubre, me entero por una persona de Washington, una persona que me pide a mí que guarde su nombre y por esa razón no les doy a ustedes el nombre.

Porque yo soy una persona íntegra, leal, no voy a falsear… a romper la confidencialidad que me pidieron. [A] la persona que me dio esos datos en Washington le he pedido que hable por interno con Julio, con Alberto, con los que quiera y les dé la certeza. A mí, obviamente quien me avisó no fue el señor Acevedo.

Y tampoco es una casualidad, no me llegó la información como un pajarito volando. Me la dio una persona en Washington, y por eso de inmediato llamé a Jeremy, [para saber] de qué se trataba y para decirle que “mi esposo, sus socios y su oficina, los documentos, la contabilidad, todo está totalmente abierto para la investigación que usted está haciendo”.

Y yo creo que es importante cuando hay alguien que lleva haciendo una investigación por tanto tiempo y tiene tantos datos, de verdad debería poner una denuncia en la Fiscalía. Porque lo que no tiene sentido es que realmente a estas alturas de la vida ustedes pueden preguntar por el señor, no hay ninguna investigación, lamentablemente.

Y entonces yo sí creo que necesitamos que aquí en Colombia todo el mundo cuando tiene información de narcotráfico, de paramilitarismo, de la guerrilla, de los delincuentes, de los corruptos… que es [contra] lo que también toda mi vida he luchado, por Dios, que actúen como buenos ciudadanos presentando denuncias ante las autoridades. Para que dejemos esta impunidad frente al crimen y esta tolerancia que desafortunadamente ha[n] tenido muchas zonas de este país frente al crimen muchas veces.

WR: Doctora Marta Lucía, yo puedo dar fe de lo que usted acaba de decir. Yo sé quién fue la persona que le dio a usted esa información y puedo ratificar la exactitud con la cual usted la ha calificado.

Pero agregaría que en medio de estas circunstancias tan incómodas para usted, [es importante] recordar que si hay algo que la ha distinguido es lo que usted ha expresado, es buscar siempre un comportamiento absolutamente claro precisamente por sus pretensiones de participar en la vida pública. Y que eso se lo reconocen sus adversarios, con los cuales tiene puntos de vista muy diferentes, pero que coinciden en cuanto a su honorabilidad y rectitud, siempre se le ha reconocido como una persona intachable.

MLR: Le agradezco mucho esas palabras y ya la persona que me dio la información sobre la investigación que estaba haciendo Jeremy seguramente ya tuvo oportunidad de comunicarse con ustedes por el interno. Y como usted se dio cuenta, es una persona que tiene unos vínculos muy importantes en Washington y por esa razón me pidió a mí no vulnerar la confidencialidad, porque esto también le hace daño a esta persona.

Pero tengo la absoluta claridad [de] que toda esta información que se está conociendo realmente debemos llevarla a la justicia y que se proceda en la justicia. Y si el señor Jeremy tiene toda la documentación que está diciendo y la utiliza, entonces deberíamos pasar ya de una crónica amarillista a una investigación con peso judicial con esto que es realmente lo que quisiéramos ver nosotros los colombianos.

Porque sí le voy a decir una cosa con franqueza y es lo que me queda también como pregunta, de la manera en que él ha manejado esto. Si ha hecho tanta investigación, ¿con cuántas personas ha hecho negocios este señor? Si él se dedicó a lavar la plata con negocios de finca raíz, me imagino que hizo negocios con muchas más personas.

Sería importante que mencione a todas esas personas para que así no quede la sensación de que la información que están manejando está dirigida solamente a una persona, para dañar a esa persona, y esa persona soy yo.

Toda la información que él tenga sobre los negocios que hizo con una, diez, cincuenta, o cien personas debería darla, para que así se conozca que no es que haya habido, de parte de Marta Lucía Ramírez ni de su esposo, una sociedad ni cercanía personal con el señor que evidentemente estaba lavando el dinero a través de la finca raíz, pues que se sepa que como cualquiera de los otros cien, cincuenta o treinta, desafortunadamente esta persona que está tan blindada, tan escondida, tan fantasma era totalmente imposible de identificar por más debida diligencia que haya tenido la oficina de mi esposo.

Y de verdad, Alberto, mil gracias, por una razón, porque es que durante este tiempo mío aquí en la Vicepresidencia, francamente me ha impresionado y me ha dolido tremendamente el ver cómo han pretendido barrer realmente con el nombre mío. Por una razón, porque como usted bien dice, tengo todos los defectos. Como ha dicho Julio tantas veces, soy intensa, soy larga, me explico demasiado, miles de defectos, ese es el problema que tengo. Pero nadie podrá decir ni que soy una persona corrupta ni que soy clientelista, ni que soy una persona que está involucrada con el hampa, porque jamás lo he sido.

Y me ha tocado muchas veces la frustración de oír cómo en la radio algunos de sus colegas no tienen el más mínimo inconveniente en decir que es que soy clientelista, que hago miles de cosas que jamás he hecho.

Por eso les digo a los colombianos que me están oyendo en este micrófono que será la única vez que hable de esto: “que yo soy la que conocen, sin dobleces”. Yo soy una persona que puedo mirar a los ojos a cualquiera y decir: “de mí respondo”, y lo que he hecho toda mi vida lo he hecho con trabajo, con integridad, y de verdad con la más absoluta claridad de que el servicio al país se hace siempre dando ejemplo de integridad.

WR: Vicepresidenta, ¿usted cree que su esposo y usted fueron asaltados en su buena fe por parte de este hombre que a todas cuentas se presentó como un hombre de negocios? ¿Considera que hubo otro interés para haber llegado hasta su círculo familiar?

MLR: Mire, lo primero, yo no sé si usted es Grace, la persona que hizo la nota, yo le quiero decir con todo el respeto: uno siempre tiene la posibilidad de hacer un titular que llame la atención, pero el titular donde dice que yo tengo relaciones con el señor está totalmente equivocado.

Porque, le insisto, ni yo lo conozco ni yo tengo relaciones con el señor. El señor se acercó a una firma inmobiliaria y todos los constructores que oyen este programa saben cómo es el negocio de ellos. Les llegan permanentemente lotes, propiedades, gente que les propone cambios, permutas, lo que sea. Luego, él es un señor que llegó a una firma a través de terceros, ofreció un lote o varios lotes, no sé cuántos, y encontraron que este era un lote que les interesaba desarrollar.

Conmigo a nivel familiar, no ha tenido ninguna relación. No lo he visto, no lo he saludado, no he estado en su casa, no ha estado en la mía, no tengo ninguna relación personal. Entonces sí le rogaría el favor [de] que no dejemos en el aire que hay una relación personal del señor Acevedo conmigo ni con mi esposo. Hubo una relación de una propiedad con una sociedad de la cual Álvaro Rincón es uno de los socios y no es de ninguna manera una relación personal la que ha tenido ni la que tuvo con él.

WR: Señora vicepresidenta, usted ha tenido respetables diferencias, críticas al proceso de paz y de negociación con las FARC. Sin embargo, el proceso de Justicia y Paz tuvo vicios parecidos. Por ejemplo, gente que se camufló para intentar parecer paramilitar cuando en realidad eran narcotraficantes, pero en este caso ni siquiera a este señor las autoridades pudieron desenmascararlo durante años y termina teniendo actividades legales. ¿Fracasó Justicia y Paz en develar esos nexos con otro tipo de personas que finalmente siguieron legalizando el dinero de la mafia y participando incluso en actividades legales?

MLR: Lamentablemente la verdad yo creo que ha fracasado la sociedad colombiana. La sociedad colombiana [fracasó] en combatir el crimen y en combatir el narcotráfico y en combatir el paramilitarismo, y la ilegalidad que está alrededor de todas estas personas.

Creo que esta es una sociedad que lamentablemente ha tenido una tolerancia totalmente inaceptable con las zonas grises, lamentablemente no hemos logrado tampoco que en el Congreso haya una reforma a la justicia con la profundidad y envergadura que se necesita.

Lamentablemente hemos sabido de tantos casos en que la criminalidad y el hampa han penetrado hasta la justicia. Entonces, este es un país que tiene unos problemas de raíz, la falta de valores, la falta de ética. Unas instituciones que lamentablemente muchas veces se ha dejado permear por la criminalidad. Por eso estamos en la política. Por eso yo he querido trabajar con el Estado. Porque cuando uno tiene la convicción y la determinación se le mete a esto con todo lo que significa enfrentar tantas enemistades, tantas malquerencias, tantas antipatías.

Yo creo que hubo fallas en Justicia y Paz, hubo fallas en el proceso con las FARC. De no ser así no tendríamos este espectáculo bochornoso de que los que están metidos en el narcotráfico, el brazo del narcotráfico, u obviamente la gente que sale de formar un proceso de paz con el gobierno lamentablemente nunca han hecho de verdad el acto de contrición y jamás han hecho el rompimiento profundo que se debería hacer con el narcotráfico.

Nunca nadie ha entregado las rutas, los carteles, los socios mexicanos, la manera en que lavan el dinero, [ni han dicho] dónde tienen sus propiedades en Colombia, en el Caribe, en el exterior. Aquí nos hace falta mucho para lograr realmente enfrentar todo lo que es esta mafia, pero tenemos que hacerlo con políticos decentes, con jueces decentes y sobre todo con una sociedad decente que entienda que este no es de ninguna manera el legado que se les puede dejar a los jóvenes de Colombia.

La vergüenza de estar lamentablemente sufriendo siempre el estigma de un país por cuenta de que el narcotráfico, repito, ha dañado a tantas familias. A familias en donde [existe] el vicio de la droga, a muchachos que han utilizado de mulas, a mujeres y ancianos. Cuántas veces lo hemos visto en los aeropuertos. Es un negocio totalmente infame, pero tan infame es, que es el negocio que ha alimentado al paramilitarismo y a la guerrilla, que han sido las dos máquinas de acabar con la vida de muchísimos colombianos.

Entonces esto es lo que hay que acabar, y para eso hay que meterse a esto con carácter, con integridad y con la determinación, Félix, de dar todas las peleas que sean necesarias.

Claro que hubo fallas en Justicia y Paz, claro que hubo fallas en el acuerdo con las FARC, claro que ha habido gente que no ha tenido, desafortunadamente, a veces el valor de irse hasta el fondo, y por esa razón es que tenemos que estar unidos como sociedad para luchar contra esta criminalidad.

WR: Pues es que una persona que logró invisibilizarse frente a las autoridades, invisibilizar el expediente de Justicia y Paz, invisibilizarse ante los Estados Unidos, vivir hoy sin ningún expediente, sin ningún cargo, sin ningún indictment en Colombia o en Estados Unidos, ¿cómo no se iba a invisibilizar en una compañía de constructores?

Pero algo que dijo el señor Jeremy que me llamó la atención —esta es la última pregunta, vicepresidenta, no voy a abusar de su agenda dedicada a ayudar a la gente hoy con el coronavirus—, algo que dijo el señor Jeremy me llamó la atención: en la sociedad aparece un nombre también muy conocido, con negocios con muchos empresarios colombianos y respetables. ¿Usted recuerda, o su esposo recuerda, quién llevó a Acevedo a la sociedad, o quién lo presentó, quién dijo: “aquí hay un señor con unos lotes interesantes que podrían servir para un proyecto”? ¿Quién lo presentó?

MLR: La verdad, yo no sé, le puedo preguntar a mi esposo. Entiendo que fue otro empresario, creo que se llama Carlos Gutiérrez, pero la verdad le puedo preguntar a mi esposo. Yo estoy acá en mi oficina en este momento, yo le puedo preguntar a mi esposo para que ustedes tengan esa certeza también, Julio.

Y yo creo que acá lo importante de todas maneras, Julio… es cierto, hay gente, el hampa y la criminalidad a veces logran mimetizarse y también lamentablemente logran tener complicidades muchas veces al interior de las instituciones, no solo en Colombia, [sino también] en Estados Unidos.

Cuántas veces hemos visto nosotros a agentes de la DEA, gente que desafortunadamente ha tenido la debilidad frente a la plata del narcotráfico y se han dejado permear y se han dejado corromper, y entonces a veces uno no sabe quiénes puedan servir para mimetizar totalmente a una persona de esta naturaleza.

Entonces por eso sí me parece, ojalá que todas estas investigaciones, la documentación que debe tener el señor McDermott que la utilice, que la lleve a la Fiscalía, que la ponga en conocimiento de los jueces en Colombia y en el exterior, para que esto no sea simplemente una crónica periodística, sino de verdad sea a la vez un proceso.

Es que ahora no podemos estar complaciéndonos del chismecito, sino sobre todo de verdad satisfaciéndole al país este deseo de justicia y este deseo de integridad que tenemos millones de colombianos. Porque esto es de lo que yo estoy totalmente segura. Aquí el uno por ciento o menos han sido unos hampones, están en el narcotráfico, están en la guerrilla, están en el paramilitarismo. Y lamentablemente somos el 99 por ciento los que estamos llevando el desprestigio, muchas veces de las actividades de otros.

Yo sí creo que es importante que esto se conozca y que cualquier información que tenga el señor McDermott y todos sus documentos los lleve a la justicia, a la justicia internacional y a la justicia nacional.

WR: Pues Jeremy dio ese nombre precisamente que usted acaba de dar. Vamos a tratar de hablar con ese empresario a ver qué recuerda de cómo el invisible logró meterse en tantas partes y con tantas personas como fachada de una organización criminal del tamaño que ha denunciado esta investigación de InSight Crime.

MLR: Ahora, Julio, perdóneme que lo interrumpa, realmente si parte de su lavado de dinero lo hizo con lotes y propiedades sería importante saber con cuánta gente hizo negocios. Porque es que lo que sí no puede quedar es la sensación de que acá la única persona con la que haya hecho algún negocio haya sido con esta firma, o si fue con la única pues sí lamentablemente [sucedió] porque estaba demasiado bien escondido.

WR: No, no, no, son muchas firmas. Señora vicepresidenta, yo la quiero despedir, pero quiero recoger la información que conoce Alberto y que ha compartido, donde efectivamente a usted le llega la información de Estados Unidos, pues precisamente porque el señor estaba en contacto con los Estados Unidos, razón por la cual hoy goza de plena libertad y no tiene un indicment, y sin un indicment nunca vamos a llegar a [saber] si hubo o no hubo negociación con una agencia norteamericana, pero independientemente de esa información que responde a la duda de cómo supo el señor o cómo supo usted que el señor estaba en la investigación, yo sí quiero recoger lo que usted acaba de decir y su primera respuesta. Ojalá que esto se investigue, ojalá que revisen el expediente de Justicia y Paz donde el señor fue mencionado y ese pedazo desapareció o no le prestaron atención, lo que haya que investigar que lo investiguen.

Pero en el caso de su ejercicio público desde que la conozco, puede que no estemos de acuerdo, usted a veces piensa que yo pienso que usted es un poco intensa, podemos tener diferencias sobre muchos temas, pero en lo que a mí corresponde decir públicamente es que no tengo ninguna duda sobre su calidad moral y su honorabilidad. Eso está a toda prueba señora vicepresidenta.

MLR: Julio, muchísimas gracias. Como le decía al comienzo a ustedes, gracias sobre todo por darme la oportunidad de explicar esto. Porque le repito para mí ha sido muy doloroso ver que cuando uno tiene una aspiración política, lamentablemente muchas veces la gente se siente con la autoridad de trapear el piso con el nombre de uno. Y cuando el nombre de uno lo hace uno con trabajo, con integridad, con esfuerzo, con sacrificio; a mí las cosas no me las han regalado y sí me ha costado muchas veces, de verdad mucho trabajo, oír cómo en un micrófono pueden utilizar realmente el nombre de uno, desprestigiarlo a uno, burlarse de uno, ponerlo en tela de juicio a uno y ni siquiera tomarse las molestias de llamar a preguntarle a uno si lo que están diciendo es cierto, si uno tiene alguna explicación que dar sobre lo que están diciendo, y eso es lo que más valoro de esta oportunidad que usted me da en su micrófono el día de hoy, Julio. Muchísimas gracias a usted, a Alberto y a su audiencia.

WR: Gracias, doctora Marta Lucía, y ojalá que todo esto se aclare y se llegue a las últimas consecuencias de cómo operaba este invisible y las responsabilidades de quienes, si es que existe alguien, que sabían de sus actividades ilícitas entonces.

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