HomeNoticiasAnálisisLa peligrosa estratagema de Macri de militarizar Argentina
ANÁLISIS

La peligrosa estratagema de Macri de militarizar Argentina

ARGENTINA / 17 AGO 2016 POR JUAN GABRIEL TOKATLIAN* ES

Estados Unidos y Argentina comparten algunas características. Una de las más significativas es que en temas de defensa y seguridad, desde la vuelta a la democracia en 1983, Argentina ha adoptado un sistema muy similar al de la Posse Comitatus Act de 1878 según el cual el Departamento de Defensa debe abstenerse de intervenir en asuntos de seguridad interna.

En efecto, a través de una serie de leyes y reglamentos suscritos por todo el espectro político a lo largo de las últimas tres décadas, en Argentina, las fuerzas armadas están a cargo de la seguridad exterior y las fuerzas de seguridad se encargan de la seguridad interior.

Sin embargo, esta similitudes están cambiando ya que el presidente Mauricio Macri, a lo largo de sus primeros ocho meses de gobierno, se ha mostrado dispuesto a implicar al país en una lógica militarizada de “guerra contra las drogas” con lo cual estaría abriendo una alarmante Caja de Pandora que puede afectar seriamente la democracia y a los derechos humanos en Argentina.

*Este artículo fue publicado originalmente por openDemocracy. Fue editado para su claridad y publicado con permiso pero no necesariamente refleja las opiniones de InSight Crime. Vea el original aquí.

En un momento en que esta lógica está siendo fuertemente contestada en toda Latinoamérica, Macri subrayó en su discurso inaugural que uno de los objetivos clave de su gobierno sería “derrotar el tráfico de drogas” como ningún otro gobierno lo habría hecho hasta la fecha. Sin embargo hasta ahora no se ha anunciado ningún plan de reducción de daños o de actuación orientada hacia la demanda.

En enero del 2016, y a través del Decreto 228, el Ejecutivo declaró un estado de emergencia de seguridad pública: el anexo de dicho decreto consagraba el derribo de aeronaves con el objetivo para luchar contra el tráfico de drogas. El supuesto efecto disuasorio de este tipo de medidas ha demostrado ser insignificante en países como Honduras, Perú, Bolivia y Venezuela.  Para diversos expertos mundiales, esta política es ilegal, insensata y moralmente equivocada.


No hay ejemplo en la región que demuestre las virtudes de esta política. Al contrario, en todos los lugares en los que los militares se involucraron directamente en la lucha contra las drogas las violaciones de los derechos humanos aumentaron.


Para fortalecer el combate anti-drogas, en febrero de este año la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, viajó a Washington para entrevistarse con Chuck Rosenberg, jefe de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA por sus iniciales en inglés). Aparentemente el personal de la DEA en Argentina aumentará, siguiendo, como es habitual, la agenda antinarcóticos de Washington y no las necesidades de Buenos Aires.

En el mes de marzo, en la sesión de apertura del Congreso argentino, Mauricio Macri aseveró, sin aportar ninguna evidencia, que “el consumo de drogas ha aumentado exponencialmente”, generando de esta manera la sensación de que estamos ante una epidemia. También en marzo, coincidiendo con la visita del presidente Barack Obama, Estados Unidos y Argentina “se comprometieron a trabajar juntos para combatir el crimen organizado y el tráfico de drogas”, destacando el rol de entrenamiento que Washington desempeña. Es probable que algunos miembros de las fuerzas armadas, tanto activos como retirados, lean ese compromiso como una oportunidad para abordar una nueva misión: la guerra contra las drogas.

En abril, cuando la Sub-secretaría de Estado para el Control de Armas y Seguridad Internacional, Rose Gottemoeller, visitó Argentina, el ministro de Defensa, Julio Martínez, dijo que la cooperación EEUU-Argentina iba a cubrir una serie de asuntos, incluida “la lucha contra el tráfico de drogas”. En mayo, a través del Decreto 656, el ejecutivo eliminó la transparencia sobre el presupuesto de la Agencia Federal de Inteligencia, invocando la necesidad de ser más efectivos a la hora de manejar asuntos críticos como “el terrorismo y el tráfico de drogas”. A principios de agosto, en la Comida Anual de Camaradería de las Fuerzas Armadas, el presidente Mauricio Macri hizo un llamamiento a los militares para que contribuyan activamente a “derrotar al tráfico de drogas”.

En breve, el nuevo gobierno argentino aparece inclinado a poner demasiado énfasis, sin contar diagnósticos acertados, en la cuestión interna de las drogas y está tentado, por su convencimiento ideológico, a militarizar su manejo. Esta combinación es una receta segura para el desastre.

No hay ejemplo en la región que demuestre las virtudes de esta política. Al contrario, en todos los lugares en los que los militares se involucraron directamente en la lucha contra las drogas las violaciones de los derechos humanos aumentaron, las relaciones entre civiles y militares se desequilibraron, la corrupción creció, el crimen organizado se mantuvo y el tráfico de drogas empeoró. México no es sino el último ejemplo de la tragedia del prohibicionismo militarizado.

No es hora de abrir la Caja de Pandora de la “guerra contra las drogas” en Argentina. Es crucial que Estados Unidos evite enviar cualquier señal favorable a una estrategia como ésta.

Este artículo fue publicado originalmente por openDemocracy. Fue editado para su claridad y publicado con permiso pero no necesariamente refleja las opiniones de InSight Crime. Vea el original aquí. Juan Gabriel Tokatlian es el director del departamento de ciencias políticas y estudios internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella en Buenos Aires. 

compartir icon icon icon

¿Este contenido fue útil?

Queremos seguir robusteciendo la base de datos más extensa sobre crimen organizado de América Latina, pero para eso necesitamos recursos.

DONAR

What are your thoughts? Click here to send InSight Crime your comments.

We encourage readers to copy and distribute our work for non-commercial purposes, with attribution to InSight Crime in the byline and links to the original at both the top and bottom of the article. Check the Creative Commons website for more details of how to share our work, and please send us an email if you use an article.

¿Este contenido fue útil?

Queremos seguir robusteciendo la base de datos más extensa sobre crimen organizado de América Latina, pero para eso necesitamos recursos.

DONAR

Contenido relacionado

COCA / 8 OCT 2018

El más reciente informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito deja en evidencia el…

ARGENTINA / 28 MAR 2014

Un informe de un organismo de periodismo en Argentina muestra un patrón de aumento en las agresiones contra los periodistas,…

ARGENTINA / 9 MAR 2020

Gracias a una estrategia que combina gran capacidad organizativa, dominio carcelario, altos niveles de lealtad y control de economías ilegales,…

Sobre InSight Crime

LA ORGANIZACIÓN

Conversación con operadores judiciales de Paraguay en torno al PCC

24 JUN 2021

Steven Dudley, codirector de InSight Crime habló con los estudiantes de la Universidad Nacional de Pilar sobre las dinámicas criminales en Paraguay, Brasil y Argentina.

LA ORGANIZACIÓN

Lucha contra los delitos ambientales en Colombia

15 JUN 2021

InSight Crime presentó los hallazgos de una investigación sobre las actividades criminales que promueven la destrucción ambiental.

LA ORGANIZACIÓN

Colaboramos con proyectos de seguridad ciudadana

8 JUN 2021

En alianza con Chemonics, el codirector de InSight Crime Steven Dudley analizó el avance de los programas de seguridad ciudadana de esta organización en México.

LA ORGANIZACIÓN

InSight Crime fortalece sus conexiones con universidades

31 MAY 2021

Un nuevo convenio con la Universidad para la Paz complementará la metodología y experiencia en investigación de InSight Crime en Costa Rica.

LA ORGANIZACIÓN

Con apoyo de USAID, InSight Crime investigará el crimen organizado en Haití

31 MAY 2021

El proyecto busca comprender el comportamiento de las economías criminales de Haití, los perfiles de los grupos delincuenciales y sus vínculos con elementos del Estado.