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En nuestro podcast de esta semana, regresamos a Guatemala por el segundo de tres artículos sobre financiamiento electoral ilícito en ese país. Esta vez hablamos sobre Juan Carlos Monzón, el exsecretario privado de la vicepresidenta de Guatemala Roxana Baldetti.

Monzón, de quien los investigadores afirman que alguna vez fue conocido como el “Robacarros” sin duda estaba familiarizado con el robo mucho antes de conocer a Baldetti en algún punto en 2011.

Pero bajo la tutela de Baldetti, y su Partido Patriota (PP), lo llevó a un nuevo nivel tanto para él como para sus jefes, Baldetti y el presidente Otto Pérez Molina.

Durante la campaña de ese año, Monzón ayudó a asegurar donaciones políticas. Baldetti prometió a los donantes devolverles el favor en forma de contratos con el gobierno y otros beneficios. La mayor parte del dinero, más del 95 por ciento, se movió por medio de cuentas personales y no del partido, lo que hace imposible saber cuánto se apropió el PP en el proceso.

Al llegar al poder, comenzó lo bueno. Los donantes llegaron a cobrar sus aportes y se les otorgaron contratos. La regla de “pagar por jugar” llegó a niveles absurdos, dirían posteriormente los investigadores: cientos de millones de dólares en coimas y contratos con el gobierno.

Monzón manejaba muchos de los esquemas de su jefa, incluyendo su propia empresa, que él había puesto a nombre de su esposa. Participaron firmas de construcción, telecomunicaciones, medios y otras.

Más adelante, los investigadores concluirían que la administración de Pérez funcionó, en esencia, como una mafia. Todo el poder se iba hasta la cúpula; Pérez Molina y Baldetti cobraban dinero por cada estructura.

También parecía una mafia. Cada año, para el cumpleaños de Pérez Molina, Monzón cobraba dinero y regalos de los políticos, empresarios y otros beneficiarios de la corrupción. Esos regalos incluyeron una motocicleta Harley Davidson, un yate, una casa en la playa y un helicóptero de US$3,5 millones.

Eso no duró. No pudo (bueno, hubiera podido…) Eventualmente, los fiscales guatemaltecos —en conjunto con la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) avalada por las Naciones Unidas— hicieron público un caso contra la administración, y específicamente, contra Monzón, en abril de 2015.

En ese momento, Monzón estaba en Corea del Sur, de viaje con su jefa, la vicepresidenta Baldetti. Lloraron, mientras intentaban imaginar qué hacer. No había salida, ¿o sí?

Presentado por Héctor Silva Ávalos y Steven Dudley. Editado por María Paola Martínez. Producido por Steven Dudley.

Escuche el podcast aquí:

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