¿Qué tan Peligrosas son las Vacaciones de Primavera (Spring Break) en México?

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Ignorando las noticias de las mega-masacres del mundo criminal, miles de estudiantes estadounidenses se preparan para ir en masa a México en las próximas semanas para los días anuales de libertinaje, incluso mientras la violencia alimentada por las drogas continúa y amenaza con aumentar.

Sí, las hordas de vacaciones de primavera (“Spring Break”) se han reunido de nuevo. Sol, surf y arena – por no hablar de la abundante bebida alcohólica y cuerpos bronceados – son demasiado para negarse. Las hormonas triunfan sobre los cuentos de horror, las feromonas hacen olvidar el miedo.

“En Cancún, la fiesta nunca para, así que escoja su hotel para las vacaciones de primavera dependiendo del nivel de ruido”, recomienda StudentCity, una agencia de viajes que vende paquetes para ese centro turístico del Caribe. “Lo más probable es que termine despierto por 7 días seguidos si usted no elige uno tranquilo. Y eso no es algo malo para algunos de ustedes.”

Así, que viva la fiesta amigos y amigas. Lo peor que les puede pasar es sufrir de resacas múltiples, quemaduras y erupciones irritantes en las partes inferiores. No obstante, tenga en cuenta que los peligros ignorados están presentes, y son prevalentes.

Un grupo de matones violó a seis turistas españolas el mes pasado en una playa remota cerca de la concurrida costa Pacífica de Acapulco, ciudad que ocupa la segunda posición de las más peligrosas en el mundo según, un centro de investigación mexicano.

Una pareja canadiense fue asaltada este mes en la principal vía turística de Acapulco – la mujer de 60 años sufrió una herida de cuchillo en la pierna, su acompañante varón de 65 años de edad fue golpeado en la cabeza con una barra de hierro.

El fin de semana unos asesinos mataron a tiros al recién nombrado Ministro de Turismo de Jalisco, el estado de la Costa del Pacífico, que incluye a Puerto Vallarta. Las autoridades dicen que él fue un objetivo de ataque probablemente por sus relaciones pasadas en la industria del turismo más que por su puesto en el gobierno.

Ya en 1989, antes que la mayoría de los fiesteros de hoy nacieran, Mark Kilroy de los suburbios de Houston, de vacaciones de primavera en South Padre Island en Texas, fue secuestrado dejando un bar en Matamoros, México, y asesinado por una banda de narcotraficantes. Los asesinos tenían la costumbre de ofrecer sus víctimas a los espíritus vudú a cambio de protección de la policía y sus rivales.

Y eso fue antes de que las bandas de narcotraficantes se salieran de control.

“La escalada profunda de los conflictos relacionados con los carteles en México ha creado un ambiente en el que la violencia mortal puede ocurrir en cualquier lugar, con carteles indiferentes a los espectadores, independientemente de su nacionalidad o estatus”, dijo Stratfor, el centro de investigación de Austin, como una oscura advertencia en su último aviso anual a los vacacionistas de primavera (“Spring Breakers”).

“Más aún, la amenaza a los turistas extranjeros no es sólo el potencial de encontrarse atrapados en el fuego cruzado”, señala la advertencia de Stratfor, “sino también llamar la atención e ira de sicarios de algún cartel sin darse cuenta.”

Análisis de InSight Crime

Mientras la advertencia de Stratfor ofrece un resumen preciso del caos causado por el hampa en Cancún y otros destinos de las vacaciones de primavera, y ofrece consejos de sentido común sobre la mejor manera de evitar problemas, es casi seguro que no se le preste atención, sobre todo por los bebedores que continúan la fiesta después que cierran los bares.

Lo que es más, cosas malas pueden suceder en cualquier lugar, pero sin duda son más propensas a ocurrir en ciertas partes de México. Decenas de ciudadanos estadounidenses son asesinados cada año en México, aunque la mayoría son personas que tienen doble ciudadanía en las ciudades fronterizas infestadas por pandillas, con al menos algunos de ellos involucrados en el narcotráfico.

Las drogas son comunes en las discotecas y bares donde los estudiantes van de fiesta. Las pandillas controlan el comercio de drogas al por menor y emplean la violencia para defender su propio territorio o hacerse al de sus rivales. Los pandilleros jóvenes usualmente van a estos mismos locales nocturnos y algunas veces son hostigados mientras están de fiesta. Los espectadores a veces son asesinados o heridos en este fuego cruzado, aunque usualmente es en lugares alejados de los centros turísticos.

Un recuento elaborado por el periódico Reforma de Ciudad de México sumó un total de 2.351 asesinatos del hampa en los primeros 100 días de mandato del presidente Enrique Peña, más que en los tres últimos meses del mandato de su, tan criticado, predecesor.

Sólo siete de esos asesinatos tuvieron lugar en Quintana Roo, donde se encuentran Cancún y la Riviera Maya. Sin embargo, más de 130 se produjeron en el estado de Guerrero, principalmente en y cerca de Acapulco, y otros 260 en Jalisco, donde se encuentra Puerto Vallarta.

“Algunas partes de México puede ser descritas como zonas de guerra”, dice Stratfor. “Si bien hay diferencias importantes entre los entornos de seguridad en diversas zonas turísticas de México y otras partes del país, la reputación global del país en términos de crimen y secuestro es bien merecida.”

(¡Guau! Es una buena cosa que Stratfor no escribe los folletos de turísticos de México).

No obstante, a raíz de la violación de las tres mujeres españolas, las cuales eran todas residentes de la Ciudad de México, España advirtió no evitar Acapulco a sus ciudadanos.

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha emitido repetidas advertencias de viaje para los ciudadanos estadounidenses para muchas partes de México, pero también señala que: “El gobierno mexicano hace un esfuerzo considerable para proteger a los ciudadanos estadounidenses y otros visitantes de los destinos turísticos más importantes, y no hay evidencia de que las Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO por su sigla en inglés) tengan como objetivo a los visitantes y residentes estadounidenses en función de su nacionalidad.”

“Las áreas de Resort y destinos turísticos en México generalmente no ven los niveles de violencia relacionada al narcotráfico y el crimen reportado en la región fronteriza y en áreas a lo largo de las rutas de tráfico más importantes”, añade el informe.

Del mismo modo, mientras que el gobierno de Canadá aconseja a sus ciudadanos que, si bien “los altos niveles de actividad criminal, así como los retenes ilegales ocasionales, las manifestaciones y protestas siguen siendo una preocupación en todo el país”, señala también que “la mayoría de las principales zonas turísticas no se han visto afectadas por los niveles extremos de violencia en la región del norte.”

En general, los turistas y las playas que prefieren no han sido blanco directo de las bandas. Incluso en Acapulco, la mayor parte de la violencia ha sido en los barrios pobres, lejos de los centros turísticos. El peligro más grande en Cancún podría muy bien ser los cocodrilos, que a veces atacan a los jóvenes que se aventuran en la oscuridad a hacer sus necesidades, luego de toda la cerveza que ha consumido.

La precaución puede ser la mejor parte del valor – y más aún vacaciones. Pero los vacacionistas de primavera que mantienen al menos algún sentido común sobre ellos deben ser capaces de irse de fiesta hasta la perdición en paz.

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