De São Paulo a Paraguay y más allá: el creciente poder del PCC

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn

La continua expansión del PCC en los últimos años ha llevado a que una de las organizaciones criminales más poderosas de América del Sur se fortalezca no solo en Brasil sino además en su vecino, Paraguay, con consecuencias alarmantes.

InSight Crime habló con Camila Nunes, experta sobre el Primer Comando de la Capital (Primeiro Comando da Capital, PCC) adscrita a la Universidad Federal de ABC en São Paulo, sobre la expansión del grupo, que ha pasado de las cárceles, donde se formó originalmente, a las calles y a la hegemonía criminal que está construyendo.

InSight Crime (IC): ¿Cuál es el elemento más importante en el ADN del PCC?

Camila Nunes (CN): El PCC nació dentro de las cárceles de São Paulo, entonces pienso que el componente más importante para comprenderlo es su vínculo con las cárceles. Pero desde comienzo de los años 2000, el grupo ha desbordado las cárceles y actualmente está presente en la dinámica del tráfico de drogas y también en robos a instituciones financieras y a empresas de traslado de valores.

En São Paulo hay una hegemonía del PCC. Es el único grupo importante en la economía criminal del distrito, pero desde los años 2000 el grupo también ha intentado establecer su presencia y reclutar personas en otros departamentos de Brasil y en las zonas de frontera con Paraguay, Bolivia y también un poco con Argentina.

IC: ¿Por qué esta pandilla nació en las cárceles y no en las calles?

CN: Por tres cosas: primero, por el aumento de la población carcelaria en un contexto de mal estado de las prisiones, con ausencia de las condiciones más básicas para sobrevivir. En segundo lugar, por un deseo de protección de los prisioneros: su necesidad de saber que no serán asesinados de la noche a la mañana. El PCC les da esa certeza, les garantiza seguridad. Y, tercero, por la violencia de la policía.

IC: Cuando el PCC se traslada a los barrios, ¿llega a los barrios pobres?, ¿cómo construye su red social?

CN: Cuando los miembros ya bautizados del PCC salen de las prisiones, vuelven a sus barrios de origen, y aunque antes no fueran traficantes, llegan a intentar reducir los conflictos en la venta de drogas. El tráfico era demasiado violento en São Paulo en la década de los noventa y en la primera década de este siglo. Cuando los miembros del PCC empezaron a salir de la prisión ya con ese discurso, con esa idea de unión, dieron inicio a una transformación de ese escenario. Empezaron a decirles a los traficantes lo mismo que decían en la cárcel: “no vamos a pelear, vamos a hablar, vamos a decidir juntos, vamos a organizar”. Cuando llega a los barrios, el PCC empieza a organizar la economía criminal.

IC: ¿Y no encuentra resistencia?

CN: En algunas localidades, sí. Ellos intentan convencer a la gente de que es mejor así, sin violencia. Pero si la gente insiste en no escuchar, el resultado es la eliminación de esas personas. Muchos fueron asesinados porque no aceptaron la nueva dinámica. Y eso no quiere decir que los traficantes que estaban en los barrios eran obligados a ser bautizados por el PCC. Eran, sí, obligados a seguir las reglas y normas de comportamiento, de venta de drogas, las reglas comerciales que el PCC viene a determinar.

IC: ¿Cómo llega a ser el distribuidor mayorista?

CN: Pienso que fue por hacer la regulación del tráfico local, por lograr construir una red cada vez más amplia, y esa red crecía siempre que nuevos bautizados salían de las cárceles de São Paulo, y porque fueron incorporando a otros mayoristas. Además, los miembros del PCC que no eran mayoristas tuvieron la oportunidad de ascender en la economía del crimen. Con todo ese conjunto de cosas, y como la cárcel seguía fabricando nuevos miembros del PCC, la red se fue expandiendo. Y con las transformaciones de las dinámicas de violencia dentro de las cárceles y de los barrios pobres de São Paulo, todos los habitantes de los barrios y los prisioneros empezaron a ver que era mejor que el PCC tuviera poder. Es mejor poder vender las drogas sin tener todos los días un cadáver en la calle.

VEA TAMBIÉN: Perfil y noticias del PCC

IC: ¿Cómo empieza a diversificarse el portafolio criminal del PCC y a entrar al lavado de dinero?

CN: El PCC cambió su forma de mantener su dinero. A principio de los años 2000, la policía llevó a cabo una operación en la que identificó cientos de cuentas bancarias personales en las que ingresaban pequeñas cantidades de dinero; había mucho dinero entre muchas cuentas particulares. Las personas recibían dinero a cambio de autorizar el uso de sus cuentas por el PCC. También se ha identificado el uso de envíos de “dólar-cabo”, que son envíos al exterior a través de casas de cambio. En otras ocasiones, el PCC enterró el dinero, en cantidades de hasta un millón de reales (unos US$236.000), y a eso le llaman “mineral”. También es sabido que el PCC utiliza estaciones de servicio (de gasolina) para lavar dinero, o concesionarios de automóviles usados, o incluso transportes piratas en las ciudades.

IC: ¿Cómo fluye el dinero al interior del grupo?

CN: En el PCC hay formas de recaudación financiera, una de ellas es el pago por parte de los miembros: hay un pago mensual, que hoy es como de mil reales (unos US$233) y solo lo deben hacer quienes están fuera de la cárcel. Solo en São Paulo se habla de unos 10.000 miembros del PCC.

IC: ¿Los que están en la cárcel no pagan?

CN: Quien está en la cárcel no hace el pago mensual, tiene que vender rifas y alcanzar una meta, un número mensual. La rifa es otra fuente de recursos para el PCC. Ellos sortean casas, departamentos, coches y cosas así.

IC: ¿Y la droga?

La venta de drogas es otra fuente financiera del PCC, pero ahí todo es más complejo. Parte de la venta de la droga le pertenece al miembro del PCC, es privado, y parte de la venta es colectivo. Es muy difícil saber la distinción. El flujo es así: existen plazas del PCC y otras que son privadas. En las plazas del PCC, el Disciplina hace la rendición de cuentas, es su responsabilidad, y envía las ganancias a alguien que está un nivel por encima de él. Un Disciplina, por ejemplo, que es responsable de la ciudad de São Paulo, rinde cuentas a otro Disciplina, en este ejemplo del estado de São Paulo, y así…

La expansión internacional

IC: ¿Cómo garantiza el PCC el flujo de cocaína? ¿Cómo es su relación con los grupos colombianos, por ejemplo?

CN: La relación principal es que el PCC garantiza el tráfico de la droga desde la frontera hasta, por ejemplo, el Puerto de Santos (en el estado de São Paulo), que es un área en la que el PCC tiene gran control. El PCC garantiza el transporte, el flujo y la seguridad.

IC: Funciona como los transportistas centroamericanos, solo que el mercado brasileño es enorme…

CN: Sí, pero la droga que va al mercado brasileño, especialmente a São Paulo, esa sí es del PCC o de sus miembros. Pero no estoy de acuerdo con algunos análisis que he visto, según los cuales el PCC exporta las drogas a Europa, a países como Italia o España. No pienso que sea el PCC. Son grupos italianos, mexicanos, colombianos. El PCC puede ser un socio porque la ruta empieza en puertos que controla. Pienso que, en el tema de las grandes cantidades de drogas, siempre son acuerdos puntuales. Lo que se sabe hoy día es que hay miembros del PCC en Europa, eso es verdad, pero hay muy pocos.

IC: ¿Y a qué obedece esa migración? ¿Van a buscar negocios?

CN: Hay miembros del PCC en España, Portugal o Suiza. Son uno, dos o tres. Son pocos.

IC: ¿Cómo ocurre el salto de la expansión en Brasil a la expansión internacional en Suramérica?

CN: Pienso que empieza en Paraguay. El PCC llega a esa frontera alrededor de 2008, pero solo va algún miembro aislado. Antes de eso había otros grupos, la mayoría conectados a Fernando Viera Mar, alias “Fernandiño”, un narcotraficante de Río de Janeiro. Fernandiño fue el primero en ir a la frontera y construyó un imperio en Capitán Bado, en Amambay, Pedro Juan Caballero (en la frontera con Paraguay). Muchos traficantes de São Paulo iban a la frontera para hacer negocios, pero, por lo que logré investigar, la primera vez que alguien fue a la frontera como representante oficial del PCC fue en 2008; antes de eso había personas que iban a la frontera y decían que eran del PCC, pero estaban haciendo negocios privados.

IC: ¿No era entonces una estrategia?

CN: No había una estrategia del PCC. En 2008 identifiqué un miembro del PCC que fue a la frontera con Bolivia y después a Paraguay, pero como empleado del PCC. Ahí empieza un plan del PCC para disminuir los intermediarios y así poder controlar el transporte de las drogas, acceder a los mejores precios y crear sus modelos de flujo para São Paulo en especial, y después para otras localidades. Yo tengo un “salve” de la cúpula del PCC con fecha de 2010 (el PCC produce muchos documentos escritos, a muchos de los cuales llaman “salves”); en él se mencionaba un “Proyecto Paraguay”, que era, en verdad, la idea de un proyecto para que el PCC tuviera control del flujo de drogas desde Paraguay y para fijar en ese país una base de operaciones. Desde 2010 el PCC ha enviado muchos miembros a Paraguay para construir esa base.

VEA TAMBIÉN: Perfil y noticias de Brasil

IC: ¿Cuál es la situación actual del PCC en Paraguay?

CN: El PCC avanzó muchísimo en Paraguay, pero en los últimos dos años hubo muchos encarcelamientos y muertes. Pienso que entre el 2016 y 2017 fue el clímax de esa presencia; hoy la situación del PCC no es tan buena. A diferencia de los grupos paraguayos o de otros narcotraficantes brasileños, el PCC no busca hacer acuerdos con las autoridades paraguayas para evitar la violencia. El PCC llevó la violencia criminal a Paraguay. Porque los grupos traficantes tradicionales son muchas veces empresarios, propietarios de tierras, y la violencia ocurre entre ellos mismos. No hay robos, no hay hurto de autos, no hay criminalidad urbana común. Pero los miembros del PCC son criminales comunes, no son empresarios. Por eso, cuando ellos van a Paraguay y empiezan a relacionarse con mucha gente, el crimen urbano comienza a aumentar. Y eso incomoda al gobierno paraguayo.

IC: Crearon un problema político…

CN: Sí, el PCC aún no ha logrado el control territorial en la frontera. Hay una presencia importante, pero sin control. Donde sí están creciendo cada vez más es dentro de las cárceles de Paraguay. No sé si eso se va a consolidar, pero en Paraguay ya hay por lo menos 500 miembros del PCC arrestados.

IC: ¿Cuál es la relación del PCC con otros grupos en las cárceles paraguayas?

CN: Se sabe que hay confrontaciones. Hace poco, el PCC promovió una rebelión en Concepción en la que mataron a nueve prisioneros paraguayos de un clan de Asunción, el Clan Rotela, que actúa en el narcotráfico minorista en la región, y que en las prisiones se enfrenta con el PCC. El PCC sacó las cabezas de los muertos; Paraguay nunca había visto algo de naturaleza tan violenta en las cárceles. También hubo disturbios en otras cárceles, como en Tacumbú, que es la cárcel más grande de Paraguay.

IC: ¿En Tacumbú también hay mucha presencia del PCC?

CN: No. Según las autoridades con quien yo he hablado, los arrestados paraguayos no aceptan más brasileños. Hay algunos miembros del PCC en Tacumbú, pero son paraguayos. Ya hay paraguayos miembros del PCC.

VEA TAMBIÉN: Perfil y noticias de Paraguay

IC: ¿Ahí, con miembros de otra nacionalidad, es que empieza a ser de verdad una pandilla internacional?

CN: Con ese enraizamiento. Hace dos años, el gobierno paraguayo expulsó a los miembros del PCC que estaban detenidos. El gobierno ha percibido ese enraizamiento: cuando se arresta a un miembro del PCC, este echa raíces en las cárceles. Entonces, desde hace dos o tres años, los miembros brasileños del PCC, cuando son detenidos, son enviados de vuelta a Brasil sin pasar por las cárceles. Pero hoy ya son muchos paraguayos bautizados a los que no pueden expulsar.

El momento actual

IC: Hemos hablado de los elementos políticos y económicos del PCC. ¿En la actualidad tiene el grupo un componente militar fuerte?

CN: Hay un elemento militar. En el PCC hay un departamento (un grupo) que es la Sintonía Restringida, para operaciones militares, de atraco a bancos, atracos a autos de transporte de valores, ataques a cárceles para rescatar prisioneros. Esa Sintonía Restringida es muy militarizada; utiliza armas muy poderosas, como la .50.

IC: ¿Dónde consiguen las armas?

CN: Creo que es vía Paraguay o vía Estados Unidos. Algo importante acerca de Paraguay: en 2017 ocurrió el atraco más grande a un banco: el robo del PCC a la empresa de transporte de valores Prosegur, en Ciudad del Este. Eso dejó a los paraguayos horrorizados, porque nunca habían visto tanta violencia: fueron más de 40 individuos involucrados en la acción. La policía no sabía cómo actuar, porque desconocían tal nivel de armas y violencia. Eso impulsó medidas del gobierno paraguayo para intentar no tener tantos miembros del PCC en Paraguay. Otra cosa importante: los criminales brasileños empezaron a ir a Paraguay para huir de la justicia, porque en Paraguay el control es muy flojo, la Policía es muy corrupta, era fácil mantenerse allí mientras se pagaba soborno a los oficiales. Eso hizo crecer mucho el número de criminales brasileños en Paraguay.

IC: ¿No solo del PCC?

CN: No solo del PCC. Muchos brasileños escaparon a Paraguay. Pienso que, en los últimos años, el gobierno paraguayo ha percibido las consecuencias, porque hoy podemos decir que la violencia en Paraguay, en gran medida, se refiere a brasileños.

IC: Pensando en el momento actual, ¿qué le permitirá al PCC ser el grupo más fuerte de Brasil?

CN: La fortaleza del PCC radica en tener una red criminal que tiene en la cárcel su núcleo de reclutamiento. Por eso, cuanto más los arrestan, más se fortalecen. Y como nuestros países no saben cómo tratar las cuestiones de violencia pensando más allá de las cárceles, creo que eso es muy importante para el fortalecimiento del PCC. No sirve de nada encarcelar más y más personas porque ahí eso les fortalece. El tráfico de drogas es una actividad que puede ser manejada desde la cárcel. Un traficante continúa actuando desde la cárcel. Y si es un miembro del PCC, es reemplazado por otro que desempeña su papel. Con las malas condiciones en las prisiones y con la falta de oportunidades, creo que el PCC siempre tendrá personas interesadas en hacer parte de la red.

IC: ¿Cuál es su principal debilidad?

CN: Cuanto más crece, más oportunidades se abren para la fragmentación del grupo. Aún no ha ocurrido, pero puede pasar. Cuando crece demasiado, es más difícil controlar todo. Es muy interesante porque, a diferencia del Comando Rojo, por ejemplo, o la Familia del Norte y otros grupos, en el PCC no hubo una fragmentación de la que hubiera nacido otro grupo, un grupo disidente. Siempre que ha habido conflictos en el PCC, el grupo ha eliminado a todos los que hicieron parte del conflicto. Eliminan a todos, y la unidad del PCC se mantiene.

*La transcripción de la entrevista fue editada para mayor claridad y brevedad.

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn