Tácticas de lavado de dinero se adaptan al boom de la cocaína en Colombia

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInShare on Google+

Una reciente investigación señala que los niveles récord de producción de cocaína en Colombia están llevando a los grupos criminales a diversificar las formas en las que inyectan sus ganancias ilícitas en la economía legal, lo cual refleja la fragmentación de la criminalidad en el país.

Los grupos criminales de Colombia están diversificando las técnicas tradicionales de lavado de dinero, y en su lugar están llevando a cabo grandes operaciones de blanqueo de capitales mediante bienes raíces, cuantiosos contratos de obras públicas y otros métodos que incluyen criptomonedas y organizaciones sin ánimo de lucro, así lo señala un informe del organismo nacional encargado de analizar el lavado de dinero, la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), reseñado por El Tiempo.

Estos cambios se presentan en medio de los niveles récord de producción de cocaína que existen actualmente en el país andino.

El artículo señala que en Colombia se han generado 40 billones de pesos (unos US$13,2 mil millones) en el mercado ilegal, pero no especifica en qué período. Además, según la UIAF, cada año se transan en el país 16 billones de pesos (unos US$5 mil millones) mediante diferentes esquemas de lavado de dinero.

El Tiempo además obtuvo información según la cual los traficantes que han regresado a Colombia y han vuelto a las actividades de narcotráfico después de pagar penas de prisión en Estados Unidos están haciendo inversiones en propiedades en áreas rurales desde el año 2016.

(Gráfico cortesía de El Tiempo)

El auge inmobiliario que experimentaron anteriormente los principales centros urbanos, como Medellín y Bogotá, la capital del país, se ha trasladado a ciudades más pequeñas cerca de las principales áreas de cultivo de coca, como Pasto, en el departamento de Nariño —el que más cocaína produce en el país— y Popayán, en el departamento del Cauca, ambos ubicados en el suroccidente del país. Según El Tiempo, los registros de propiedad han crecido un 300 por ciento en Pasto y Popayán.

Según la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD), el departamento de Nariño aportó más de una cuarta parte de las 171.000 hectáreas totales utilizadas para el cultivo de coca en 2017. El mismo organismo señala que la cantidad de hectáreas utilizadas para el cultivo de coca en el departamento del Cauca aumentó un 55 por ciento entre 2016 y 2017.

      VEA TAMBIÉN: Noticias y perfiles de Colombia

Según El Tiempo, cada hectárea de coca produce en promedio 6,9 kilogramos de cocaína, cada uno de los cuales se vende en Colombia por 5 millones de pesos (cerca de US$1.600), lo que significa que la cocaína producida en una hectárea de coca puede generar hasta 35 millones de pesos (unos US$11.500) de ganancias ilegales.

Si bien no existen informes oficiales que relacionen el auge inmobiliario en Nariño y Cauca con el dinero ilícito derivado del aumento de la producción de cocaína, el Superintendente de Notariado y Registro de Colombia, Jairo Mesa, dice que no tiene ninguna duda acerca de los vínculos entre lo que él llama el “nuevo urbanismo” del país y los ingresos criminales del narcotráfico.

Análisis de InSight Crime

Es probable que el cambio en las técnicas de lavado de dinero utilizadas por los grupos criminales de Colombia esté relacionado con la retirada de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ya en gran parte desmovilizadas, y con la creciente fragmentación que dicha retirada causó en la criminalidad del país.

El hecho de que los grupos criminales se encuentren localizados en áreas más específicas y estén obteniendo ingentes ganancias gracias a los altos niveles de producción de cocaína permite explicar en parte la diversificación de las técnicas de lavado de dinero y el repunte de los registros de propiedad que se ha presentado en municipios de menor tamaño ubicados en departamentos estratégicos para el comercio de cocaína, como Nariño y Cauca.

      VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre lavado de dinero

“Los mexicanos tienen abundante dinero en efectivo y no tardan en hacer los pagos de la cocaína que compran, y es quizá por eso que estos grupos regionales colombianos están buscando lugares cercanos a sus centros de operación para invertir su dinero”, dijo Adam Isacson, integrante de la Oficina en Washington para América Latina (WOLA por sus siglas en inglés), tras ser consultado por InSight Crime.

Según Douglas Farah, presidente de la empresa de consultoría en seguridad nacional IBI Consultants, esto coincide con lo que hicieron anteriormente algunas de las organizaciones narcotraficantes más sobresalientes de Colombia, como los carteles del Norte del Valle, Medellín y Cali.

“Los grupos criminales colombianos tradicionalmente han preferido operar en áreas cuyo terreno les es conocido, y en donde tienen familiares y conocen a los funcionarios y sus vulnerabilidades”, señala Farah. “Como ya no son grandes grupos transnacionales sino grupos regionales más pequeños, no cuentan con suficiente protección en las grandes ciudades”.

A medida que la criminalidad colombiana se sigue reacomodando tras la desaparición de las FARC, parece que los grupos criminales están modificando sus estrategias de lavado de dinero y adaptándolas a la dinámica actual del comercio de cocaína.

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInShare on Google+