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Los recientes arrestos de pandilleros de la MS13 en El Salvador acusados de cometer brutales asesinatos en los estados de la Costa Este de Estados Unidos han levantado de nuevo las alarmas de que los líderes de la pandilla han logrado penetrar a Estados Unidos de manera significativa.

El 13 de agosto, las autoridades de El Salvador capturaron a José Jonathan Guevara Castro, alias “Sospechoso”, en Acajutla, municipio ubicado en la costa del Pacífico. Los fiscales estadounidenses afirman que Sospechoso lideraba la clica Hollywood Locos Salvatrucha en Long Island, Nueva York.

Guevara Castro y otros pandilleros han sido acusados del asesinato, en 2016, de Kerin Pineda, un joven de 20 años que fue conducido mediante engaños a una remota zona boscosa de Long Island, donde fue asesinado a machete por pandilleros.

Este tipo de actos macabros han sido un elemento clave para la MS13 en El Salvador. Y la violencia en zonas suburbanas de Estados Unidos, especialmente a lo largo de la Costa Este, es lo que ha llevado a que el presidente Donald Trump y su administración insistan en que las políticas de inmigración más estrictas son la única manera de evitar que la pandilla se apodere del país.

Pero en realidad esa violencia, especialmente en Long Island, ha tenido más que ver con diversos factores sociales y económicos. Como InSight Crime registró en una investigación sobre la pandilla, esta no planifica tanto sus acciones, y sus víctimas son el resultado más del azar que de un plan cuidadoso y a largo plazo.

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Para corroborar dicha afirmación, InSight Crime revisó seis acusaciones contra presuntos pandilleros presentadas por fiscales en Nueva York, Maryland, Virginia y San Salvador entre 2015 y 2020, en las que las autoridades se refieren a los vínculos entre los líderes de la MS13 en El Salvador y las clicas de la pandilla en la Costa Este de Estados Unidos.

Todas ellas mencionan vínculos entre líderes de la pandilla en ambos países, generalmente mediante la transferencia de pequeñas cantidades de dinero. Los fiscales también alegan que la MS13 estaba intentando consolidar el Programa de la Costa Este, una estructura organizativa mediante la cual los principales líderes de la pandilla en El Salvador, conocidos como “la ranfla”, podrían canalizar las comunicaciones, organizar las economías criminales e impartir órdenes a las clicas locales.

Pero aquello nunca sucedió.

A continuación, InSight Crime hace un análisis sobre cuatro pandilleros que según las autoridades son destacados líderes de la MS13 en El Salvador con conexiones en la Costa Este. Casi todos ellos han demostrado su capacidad para transmitir órdenes desde El Salvador para asesinar a pandilleros en Estados Unidos y sembrar terror y violencia en las comunidades, pero ninguno ha logrado convertir a la pandilla en la poderosa mafia transnacional que algunos aseguran que es.

Pedro Antonio Segovia Chávez, alias ‘Clown’

Según documentos judiciales, Segovia Chávez, alias “Clown”, es el pandillero de mayor rango que ha operado en la Costa Este. La Fiscalía de El Salvador dice que es miembro de la ranfla (especie de junta directiva de la pandilla) y que podría ser el nexo entre los líderes encarcelados y ciertas clicas en áreas alrededor de Washington, DC.

Su nombre apareció por primera vez en la “Operación Jaque”, una gran investigación en torno a las finanzas de la MS13 en El Salvador. Dicha investigación se enfocó en el liderazgo y la estructura financiera de la MS13 y proporcionó a las autoridades una gran cantidad de información sobre el funcionamiento interno de la pandilla, gracias a la interceptación de llamadas telefónicas.

Los investigadores de la Operación Jaque señalaron a Clown como el jefe pandillero en todo el este de El Salvador entre diciembre de 2014 y el momento de su arresto en diciembre de 2016. Clown fue declarado culpable de terrorismo en 2018, pero continuó sus operaciones desde la cárcel en El Salvador.

Según la investigación, también fue miembro de la “línea de reportes”, el segundo nivel de mando en la estructura nacional de la MS13, encargado de coordinar e informar a la ranfla sobre “todas las actividades diarias significativas”, incluidos los asesinatos. El propio Clown dio 15 órdenes de asesinato, según los fiscales, y coordinó otros 72 entre enero y julio de 2016 en El Salvador.

El 16 de enero de 2016, Clown orquestó un golpe de la clica Coronados, del Programa de la Costa Este de la pandilla en Estados Unidos, que tenía el objetivo de asesinar a un posible testigo en un caso contra otro pandillero en El Salvador.

Una fuente policial en El Salvador le dijo a InSight Crime que Clown, debido a su papel de liderazgo en el este de El Salvador, estaba en contacto con ciertos pandilleros en Estados Unidos, especialmente en Maryland y Virginia. Era el encargado de cobrar extorsiones en El Salvador que eran ordenadas desde Estados Unidos.

Sin embargo, Clown no era más que un mensajero entre las pandillas en Estados Unidos y la ranfla en El Salvador.

Moisés Humberto Rivera-Luna, alias ‘Viejo Santos’

En junio de 2013, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Moisés Humberto Rivera-Luna, alias “Viejo Santos”, y a otros cinco miembros “importantes” de la pandilla MS13. Viejo Santos fue líder de la poderosa clica Normandie Locos en El Salvador, desde donde mantuvo comunicación constante con miembros de la misma clica en Maryland y Virginia entre 2009 y 2013.

En 2010, el Buró Federal de Investigaciones (Federal Bureau of Investigations, FBI) allanó una casa en Maryland y encontró evidencia de que los pandilleros habían enviado las ganancias de extorsiones obtenidas en Estados Unidos a socios de Viejo Santos en El Salvador. Según documentos judiciales, los pagos fueron de solo US$400. Pero esta fue una de las primeras ocasiones en que las autoridades encontraron pruebas de transferencias de dinero entre miembros de la MS13 en ambos países.

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Viejo Santos también fue uno de los primeros líderes de la pandilla a nivel nacional que llegó a comunicarse con sus compañeros en Estados Unidos para realizar extorsiones en ese país y enviar las ganancias a El Salvador, además de coordinar asesinatos en ambos países.

A pesar de haber sembrado el terror y proporcionar actos brutales de violencia en los estados de Maryland y Virginia, entre otras actividades criminales, su influencia se limitaba a la pandilla Normandie Locos y nunca se extendió por toda la organización.

José Adán Martínez Castro, alias ‘Chucky’

En 2015, según el FBI, Martínez Castro encabezó un intento de unir diferentes clicas con el fin de cobrar extorsiones en el área metropolitana de Boston y enviar las ganancias a El Salvador, así como ordenar asesinatos selectivos de pandilleros de Boston que no cumplían con las órdenes de la ranfla en el país centroamericano.

Chucky se declaró culpable en 2017, y en 2018 un tribunal estadounidense en Boston lo condenó a casi 20 años de prisión por conspiración.

Chucky fue quizá el pandillero que más logró organizar actividades de la clica a nombre de la MS13, especialmente en Boston y otras ciudades vecinas. En 2015, acatando una orden de la ranfla, la MS13 intentó que varias clicas del estado de Massachusetts se unieran al Programa de la Costa Este.

La investigación también reveló que Chucky había dirigido una reunión en diciembre de 2015 en Richmond, la capital de Virginia. Allí, según las autoridades, varios líderes de la clica hablaron de “cooperar más con el fin de desarrollar el Programa de la Costa Este y de la necesidad de que las clicas coordinen mejor sus golpes”.

Al final, sin embargo, la influencia de Chucky nunca se extendió más allá del estado de Massachusetts.

Armando Eliú Melgar Díaz, alias ‘Blue’ o ‘Clipper’

Entre octubre y diciembre de 2017, Melgar Díaz intentó coordinar un viaje para que tres miembros de MS13 en México fueran a Virginia para llevar a cabo un ataque en suelo estadounidense, según una acusación contra él que fue desclasificada el 14 de julio. El documento no deja claro si los pandilleros sí llegaron a Virginia, o si el ataque en efecto se llevó a cabo.

Los fiscales de Virginia alegan que Melgar Díaz ascendió en las filas de la MS13 hasta llegar a controlar docenas de clicas a lo largo de la Costa Este, así como en los estados de Texas y Tennessee. Afirman que era responsable de “supervisar las actividades” de 21 clicas que operan en estados como Virginia, Maryland, Carolina del Norte, Massachusetts, Nueva York y Nueva Jersey, así como en el Distrito de Columbia.

Pero según el mismo documento, Melgar Díaz no logró unir las clicas, y nunca pudo enviar más de US$1.000 mensuales a El Salvador.

Las autoridades también señalan que Melgar Díaz se encargaba de coordinar el envío de armas a la MS13 en El Salvador. Sin embargo, la acusación no aporta detalles que sustenten dichas afirmaciones.

Los fiscales dicen que Melgar Díaz incluso tenía la tarea de coordinarse con los líderes de la MS13 en El Salvador para dar “luz verde”, o permiso para asesinar enemigos dentro y fuera de la pandilla. Esto es similar a lo que Clown hizo en 2016. Pero los fiscales tampoco ofrecen detalles concretos de estos hechos.

Violentos pero no unificados

Si bien las conexiones entre la ranfla histórica en El Salvador y las clicas de la pandilla en Estados Unidos son débiles en el mejor de los casos, la MS13 ha logrado aterrorizar los enclaves de inmigrantes centroamericanos en Estados Unidos y reclutar a jóvenes inconformes que han emigrado.

Según datos del censo de 2013 a 2017 analizados por Migration Policy Institute, poco más del 50 por ciento de los inmigrantes centroamericanos en Estados Unidos viven en áreas metropolitanas de cinco ciudades: Los Ángeles, Nueva York, Washington, DC, Miami y Houston.

“Los miembros de la MS13 migran por las mismas razones que otras personas, y van a los mismos lugares”, es uno de los hallazgos de la investigación de InSight Crime sobre la pandilla.

Su violencia es cruel e intencionada, y busca generar “cohesión y camaradería dentro de las clicas”.

El asesinato que recientemente llevó al arresto de “Sospechoso”, el pandillero de El Salvador, se produjo como parte de una serie de violentos asesinatos atribuidos a la MS13 en Long Island. Entre 2014 y 2019, una investigación de Newsday halló que las autoridades habían relacionado a pandilleros de MS13 con 32 muertes en la isla.

Las víctimas de la pandilla en Estados Unidos suelen ser otros inmigrantes latinos vulnerables, como cuatro jóvenes que fueron asesinados a machete y descubiertos en un parque de Long Island en 2017. Ninguno de ellos tenía conexión alguna conocida con la MS13, y dos de ellos habían huido de pandillas en Honduras, según el The New York Times.

Su delito, afirman los fiscales, fue haberle “faltando al respeto” a la MS13.

(Foto: Associated Press, lugar donde fueron encontramos los cuatro cuerpos jóvenes asesinados en Long Island, Estados Unidos)

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