Agricultores cambian café por amapola en centro de heroína en México

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El declive de la producción cafetera en el estado mexicano de Guerrero, debido en parte a un devastador hongo que afecta a las plantas, ha contribuido al aumento del cultivo de amapola, lo que a su vez facilita la transición del estado para convertirse en campo de batalla para grupos narcotraficantes rivales.

La producción cafetera en Guerrero cayó 88 por ciento entre 2003 y 2016, de 4.638 a 552 toneladas, según informes de El Universal. Este declive se dio encima de una caída de más de 13.000 toneladas en la producción luego del ciclo del café de 1992-1993, que produjo un estimado de 17.572 toneladas.

La caída en la producción cafetera en Guerrero en los últimos años se ha atribuido a la roya del café, un hongo que destruye las plantas de café y que ha eliminado casi 40.000 hectáreas de cultivos cafetaleros, según informes de El Universal. La roya del café florece en climas húmedos, y los derrumbes causados por los huracanes Íngrid y Manuel en 2013 cargan la culpa de haber creado las condiciones para permitir la propagación de la plaga. 

Algunos funcionarios mexicanos esperaban inicialmente replantar 3.000 plantas de café por hectárea para finales de 2012, lo que las dejaría listas para la cosecha en 2020. Sin embargo, Arturo García Jiménez, director de una organización agrícola sostenible local, comentó que era posible que se plantara únicamente la mitad de esa cifra por falta de fondos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) de México.

El Universal informa que el cultivo de café en Guerrero comenzó a caer a comienzos de la década de 1990, cuando el Instituto Mexicano del Café (Inmecafé), que compró café para exportación, comenzó a perder presencia en la zona. La caída de precios que siguió desincentivó la producción de café, y los lugareños comenzaron a optar por la siembra de amapola.

Federico Lorenzano, director de desarrollo rural del municipio de Ayotac, calculó que hay 600 hectáreas con cultivos de amapola en Guerrero, pero dijo que es difícil saber con certeza el número real. En comparación, hay cerca de 23.000 hectáreas con cultivos de café, informó El Universal.

Cuando se le preguntó por cultivos alternativos para remediar la crisis cafetera en Guerrero, Mario Valdez, expolítico del estado, comentó: “Bueno, amapola. Hay tres cosas de las que vivimos aquí: una: la goma de opio; dos, las remesas, y tres, los subsidios del gobierno… En ese orden”.

Análisis de InSight Crime

Guerrero es el epicentro de la amapola en México, ingrediente base para la producción de heroína. Esto se debe a varios factores, principalmente la debilidad de las instituciones de gobierno en el estado, que crea un ambiente permisivo para que los grupos criminales incentiven la producción de amapola y exploten la epidemia de heroína en Estados Unidos.

Sin embargo, las afugias económicas de los agricultores locales en medio de la caída de la producción cafetera son aspectos que es importante considerar, en particular en la formulación de estrategias para debilitar la producción de amapola. Hasta que no se contengan las causas que subyacen al negocio de la droga, lo más posible es que Guerrero siga siendo uno de los estados más violentos de México.

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Sin duda, la estrategia del gobierno mexicano de arrestas a los cabecillas criminales en Guerrero ha mostrado poco éxito en la reducción de la violencia, pues nuevos grupos luchan por controlar territorios cada vez más pequeños y rutas de tráfico. La captura reciente de Clara Elena Laborín, alias “La Señora”, esposa del notorio narcotraficante Héctor Beltrán Leyva, alias “El H” y la persona que, según los funcionarios de gobierno, está detrás de gran parte de la violencia en el que fuera el orgulloso destino turístico de Acapulco, en Guerrero, tiene por consiguiente pocas posibilidades de mitigar la alta tasa de homicidios del estado. En lugar de eso, su captura indica un nuevo grado, más insidioso, de penetración criminal en Guerrero, dados sus presuntos nexos con algunos miembros de las élites política y económica del estado.

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