Argentina captura finalmente a traficante internacional de cocaína

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Argentina ha detenido a un fugitivo que se cree que era un elemento importante en el tráfico de cocaína a Europa, lo cual arroja luz sobre el continuo papel del país en el comercio internacional de drogas.

Reinaldo Delfín Castedo fue detenido el 22 de julio por la gendarmería argentina en el porteño barrio de Parque Leloir, después de permanecer años prófugo, informó La Nación.

Junto con su hermano preso Raúl, alias “Ula”, Reinaldo Castedo supuestamente dirigía una red que traficaba unas cuatro toneladas de cocaína al mes, que eran enviadas de Bolivia a Europa.

La organización supuestamente controlaba el tráfico de cocaína en la provincia de Gran Chaco, Bolivia, hacia la provincia de Salta, Argentina. Al parecer camuflaban la droga en cargamentos de carbón y los contrabandeaban al puerto de Barranqueras, para luego enviarlos a España o Italia. La red de Castedo había conformado alianzas con narcotraficantes bolivianos y colombianos, y utilizaba sus ganancias criminales para comprar propiedades en la región fronteriza con el fin de facilitar sus operaciones de narcotráfico, según informes de inteligencia consultados por Clarín.

El caso contra Castedo incluye su presunta responsabilidad en el asesinato de la salteña Liliana Ledesma, quien había denunciado públicamente a los narcotraficantes por operar en la zona fronteriza con la ayuda de políticos corruptos. Más adelante, la organización de Castedo fue vinculada al caso de “Carbón Blanco”, en el que las autoridades confiscaron más de una tonelada de cocaína que se dirigía desde Argentina a Europa camuflada en carbón, lo que llevó a lo que en 2012 se conoció como el juicio por tráfico de drogas más grande en la historia argentina.

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Castedo tenía alianzas políticas y judiciales, y se cree que le pagó al juez federal Raúl Reynoso para que le ofreciera protección. Reynoso trabajó en el departamento de Orán, Salta, antes de ser detenido en mayo de 2016 tras haber sido acusado de aceptar sobornos de los presos a cambio de tratos preferenciales.

Al parecer la capacidad de Castedo para evadir a la justicia durante tantos años se debió tanto a su hábito de infundir temor —según lo ha demostrado el asesinato de Ledesma— y al apoyo de la comunidad local, a la cual le proporcionaba puestos de trabajo.

Las autoridades le habían estado siguiendo el rastro a Castedo mediante el monitoreo de llamadas telefónicas durante tres meses antes de su captura.

De la cuenta de Twitter del ministro de Seguridad de Argentina

Análisis de InSight Crime

Cuando el caso de “Carbón Blanco” salió a la luz, ello confirmó que los grupos criminales argentinos se habían convertido en plenos jugadores en el tráfico internacional de drogas. El grupo desarticulado, liderado por Carlos Salvatore, exabogado de Castedo, no sólo logró realizar actividades en Suramérica sino además transportar cocaína a España, donde distribuían el producto.

El informe de La Nación dice que Castedo estaba todavía en el negocio, y las autoridades dijeron que uno de sus socios trató recientemente de desplazar a un grupo de pequeños productores de un territorio en la frontera, en un aparente intento de facilitar la importación de drogas.

Aunque los funcionarios argentinos han negado que existan carteles nacionales en su país, las continuas actividades de Castedo indican que el país desempeña un papel importante en el tráfico de drogas. Algunos analistas han advertido sobre la amenaza de la violencia criminal si las organizaciones locales de la droga aumentan su influencia y su poder.

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