Traficantes argentinos optan por cigarrillos en confinamiento por coronavirus

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En medio de la escasez de cigarrillos en Argentina, luego de que las fábricas se vieran obligadas a detener la producción como consecuencia de la pandemia de coronavirus, ha habido un auge del tráfico de tabaco en el mercado negro, una economía criminal que plantea riesgos relativamente bajos y ganancias sustanciales.

En las semanas que van desde la entrada en vigor de la cuarentena obligatoria en Argentina, se han disparado los decomisos de cigarrillos de contrabando, según informes de La Nación.

En un lapso de diez días desde finales de abril hasta la primera semana de mayo, las autoridades incautaron 100.000 paquetes de cigarrillos por un valor estimado de 10 millones de pesos argentinos (cerca de US$150.000), según La Nación. Esa cantidad equivale a una quinta parte del total de decomisos de cigarrillos de contrabando a lo largo de 2019.

Ha habido decomisos de todos los tamaños en las provincias que bordean la frontera norte del país con Paraguay. El 7 de mayo, las autoridades de Misiones decomisaron 1.000 paquetes ocultos en una ambulancia. Dos días después, en la vecina provincia de Formosa, se descubrieron varios paquetes de poliestireno con etiquetas de medicamentos que escondían 500 cajetillas de cigarrillos.

Antes de eso en Formosa, el 24 de abril, las autoridades descubrieron 34.000 paquetes incrustados en los paneles de las puertas de un camión, según información del ministerio de seguridad de Argentina.

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Un informe de la Asociación Latinoamericana Anticontrabando (ALAC) señalaba que los cigarrillos ilegales representaron alrededor del 12 por ciento de las ventas locales de cigarrillos en 2019 en Argentina, según información de Clarín.

También, representantes del gobierno afirmaron que el contrabando de productos de tabaco en Argentina creció casi 250 por ciento entre 2017 y 2018.

Análisis de InSight Crime

Aunque Argentina ha tenido un gran mercado de cigarrillos de contrabando a lo largo de su historia, la actual escasez crea nuevas oportunidades para las organizaciones criminales que buscan incrementar sus ganancias.

Las autoridades locales de Formosa, uno de los principales puntos de entrada de productos de contrabando en Argentina, declararon a InSight Crime que el atractivo de esta economía ilegal para las organizaciones criminales se debe a que es muy rentable y menos riesgosa que el narcotráfico.

“Si a alguien lo atrapan traficando drogas, se enfrenta a unos cuatro años de cárcel, mientras que el contrabando de cigarrillos le puede valer unos cuantos días tras las rejas y una multa”, comentó un funcionario.

Los mismos corredores de tráfico sirven en gran medida para los productos de contrabando, entre ellos estupefacientes y cigarrillos, y pasa por río en la frontera sur de Paraguay hacia las provincias de Formosa y Misiones. Aunque por tradición las organizaciones que trafican cigarrillos y marihuana son diferentes, en algunos casos se han encontrado ambos productos ilegales en los mismos cargamentos.

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La producción de cigarrillos en Paraguay mueve mucha parte del mercado negro, y el vecino país de Brasil es un destino importante.

Se estima que casi tres cuartas partes de los cigarrillos ilegales consumidos en 16 países latinoamericanos se originan en Paraguay, según un estudio publicado en Foreign Affairs. Se valora que este país produce unos 65 mil millones de cigarrillos al año, pero consume solo unos 2.500 millones.

El expresidente de Paraguay, Horacio Cartes, ha sido pieza central del tráfico de cigarrillos ilegales. La empresa de su familia, Tabacalera del Este, es una de las principales fuentes de tabaco de contrabando, en particular hacia Brasil y Argentina. Son dueños de marcas, como Rodeo, común entre las marcas de contrabando.

El mercado ilícito también estafa a los gobiernos en términos de pérdidas en recaudación. Incluso las tabacaleras en Argentina han advertido que parar la producción genera ingentes pérdidas.

Con 5,4 millones de fumadores en Argentina, los nuevos desabastecimientos de cigarrillos producidos localmente no harán más que volver más lucrativo el mercado negro para el tabaco de contrabando.

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