Colombia captura a ‘Marquitos’, capo del contrabando y jefe político

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn

La policía ha capturado al hombre más buscado del noreste de Colombia, “Marquitos” Figueroa, en un golpe contra una red criminal que no sólo controlaba el contrabando de gasolina y las rutas de tráfico de drogas, sino que también había conseguido infiltrarse profundamente en la política local.

Marcos “Marquitos” Figueroa fue capturado en la ciudad brasileña de Boa Vista después de que una de sus ocho parejas románticas -que estaba siendo rastreada por la policía- llevara a las autoridades a una lujosa mansión donde el capo se escondía, informó El Tiempo.

La captura pone fin a una persecución que comenzó el año pasado después de Marquitos fuera identificado como el socio criminal del exgobernador del departamento de La Guajira, Francisco “Kiko” Gómez Cerchar, quien fue arrestado y acusado de asesinato en 2013.

Las autoridades creen que, ante la creciente presión, Figueroa huyó primero a Venezuela y luego a Brasil, para escapar de la atención de las fuerzas de seguridad y de sus enemigos.

Análisis de InSight Crime

La carrera criminal de Marquitos Figueroa en los departamentos de La Guajira y Cesar se remonta varias décadas atrás, cuando extorsionaba contrabandistas y acorralaba camiones y contenedores robados a lo largo de la frontera, según un perfil publicado en la página de noticias en Internet Las2Orillas.

Fiugueroa ascendió con rapidez en el hampa de Colombia, que a finales de los años noventa y durante la primera década del sXXI estaba controlada principalmente por los paramilitares, construyendo alianzas con actores criminales y políticos clave. A raíz de la desmovilización de los paramilitares, que finalizó en 2006, Marquitos se las arregló para posicionar a su red, que llegaría a ser la más importante en la región.

Además de ser un importante narcotraficante, su poder criminal y principal fuente de riqueza estaba en el contrabando de gasolina, que algunas estimaciones han indicado que puede generar al crimen organizado hasta US$ 3 mil millones en ganancias. La barata gasolina de contrabando venezolana actualmente representa hasta el 15 por ciento de la cuota de ventas en el mercado de Colombia, según la Dirección de Impuestos y Aduanes Nacionales (DIAN) del país.

VEA TAMBIÉN: Perfil de Marquitos

Pero la influencia de Marquitos no se limita al hampa. Junto a Kiko Gómez cosechó un enorme poder político, presuntamente ayudando a ubicar en puestos a sus aliados a lo largo de la región y no sólo en la Gobernación, sino también en Alcaldías y el Congreso -muchos de los cuales aún conservan los puestos. Este par también está implicado en una serie de asesinatos políticos, por los cuales Gómez está siendo juzgado.

Todavía está por verse qué pasará con el imperio criminal de Marquitos. Su organización ha echado profundas raíces en la región y sus sustitutos podrían ser capaces de hacerse cargo de las operaciones. Sin embargo, fuentes en la región han señalado que al menos un grupo disidente cansado de pagarle cuotas a Marquitos ha estado involucrado en un conflicto de baja intensidad con su red durante varios años, y que ahora podría ser el momento para actuar.

Los Urabeños, el grupo criminal más poderoso de Colombia, también podrían ver aquí una oportunidad. A pesar de que presuntamente Marquitos tenía lazos cercanos e incluso era miembro de los Urabeños, tanto las fuentes oficiales como las no oficiales en La Guajira insisten en que él era un operador independiente. Sin embargo, según el investigador Ariel Ávila, Marquitos se reunió recientemente con los Urabeños y los traficantes de drogas de la región para discutir una alianza -algo que los Urabeños podrían querer impulsar con lo que queda de su organización.

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn