Colombia enfrenta contrabando de combustible con helicópteros armados

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Las autoridades de Colombia habrían comenzado a utilizar helicópteros armados para detener a los contrabandistas de gasolina que cruzan la frontera con Venezuela, una medida agresiva que pone de relieve tanto la gravedad del problema como las dificultades que enfrentan las fuerzas de seguridad para combatirlo.

El 28 de mayo, en una operación en el departamento colombiano de Cesar, al noreste del país, funcionarios de policía, de los militares y de aduanas emplearon dos helicópteros equipados con ametralladoras para detener un convoy de 18 camiones de gasolina, informó El Tiempo. Las fuerzas de seguridad instalaron barricadas en una carretera cerca de la frontera entre Colombia y Venezuela, de modo que la policía pudo detener a los contrabandistas con refuerzos desde el aire.

Las fuerzas de seguridad capturaron a 19 individuos e incautaron más de 33.000 galones de combustible. Sin embargo, cuando los miembros de la policía transportaban a los detenidos a una ciudad cercana, fueron atacados por habitantes de la región armados con piedras y palos, y tuvieron que llamar a la policía antidisturbios.

Este operativo fue el tercero que se realizó esta semana con el objetivo de atacar el lucrativo contrabando de gasolina en Colombia. En las dos primeras operaciones, las autoridades arrestaron a 15 contrabandistas y decomisaron 13 vehículos y más de 36.000 galones de combustible.

En el otro lado de la frontera, en Venezuela, las fuerzas de seguridad han incautado más de 317.000 galones de gasolina en el estado de Zulia en lo que va corrido de este año, informó El Siglo. Las autoridades venezolanas también están tratando de controlar la venta de gasolina mediante la instalación de chips electrónicos en los vehículos.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre el contrabando

Análisis de InSight Crime

El uso de helicópteros equipados con ametralladoras para combatir el contrabando de gasolina es un ejemplo de las extremas medidas que las fuerzas de seguridad han tenido que emplear para detener a los contrabandistas.

En la región fronteriza entre Colombia y Venezuela, los contrabandistas de gasolina suelen viajan en convoyes conocidos como “caravanas de la muerte” debido a la velocidad y la imprudencia con la que conducen (ver video abajo). Los convoyes van usualmente acompañados de escoltas armados que los protegen de las fuerzas de seguridad, y los conductores sólo suelen detenerse si se chocan.

Además, los lugareños que dependen económicamente del contrabando también protegen a las “caravanas de la muerte”, enfrentándose con los policías cuando éstos detienen a los contrabandistas, como ocurrió en la reciente operación.

Los beneficios que ofrece el comercio ilegal de combustible, debido a la discrepancia en el precio de la gasolina entre Venezuela y Colombia, han atraído a los grupos narcoparamilitares conocidos como Bacrim, que se suman a las familias que se dedican al contrabando —las cuales tradicionalmente han dirigido este comercio— y a los políticos locales corruptos. De hecho, una de las principales operaciones de contrabando de gasolina en la región fronteriza estuvo presuntamente dirigida por Francisco “Kiko” Gómez, exgobernador del departamento de La Guajira al nororiente de Colombia, quien fue detenido en octubre de 2013.

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