Conozca el cartel mexicano casi desconocido que opera en California

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn

Un grupo narcotraficante poco conocido en México, llamado “Las Moicas”, no solo logró defender durante años su posición en el mercado estadounidense de la heroína contra los carteles más poderosos de México, pero recientes informes indican que puede estar ampliándose.

En una entrevista con BBC Mundo publicada el 15 de marzo, un vocero de la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus iniciales en inglés) comentó que Las Moicas habían estado expandiendo su territorio en México y que el grupo conocido estaba en conflicto con algunas de las organizaciones criminales más grandes de México, incluidos el cartel de Sinaloa y el cartel de Jalisco-Nueva Generación (CJNG).

Según un informe de la DEA, del 15 de julio, se supo que ocho importantes grupos criminales transnacionales con sede en México operaban en Estados Unidos. Al lado de actores destacados, como el Cartel de Sinaloa y el CJNG, apareció un organización traficante llamada Las Moicas.

Según el informe, Las Moicas tienen su base en el estado mexicano de Michoacán y tienen nexos con la Familia Michoacana, organización desplazada en su mayor parte por su facción disidente. los Caballeros Templarios. Pese al declive de la Familia Michoacana luego de la muerte de su principal líder en 2014, el grupo de Las Moicas “sigue siendo un proveedor regional en California y opera en una escala menor en relación con otras organizaciones criminales importantes en México.

El primer encuentro registrado de Las Moicas con la DEA data de 2009, cuando las autoridades estadounidenses se incautaron de 50 kilogramos de heroína y US$250.000 en efectivo, y arrestaron a varios de los 21 sospechosos del grupo a quienes luego se les imputaron cargos en conexión con el decomiso.

El comunicado de prensa de la DEA sobre la operación afirmaba que en la operación se movieron un total  200 kilogramos de heroína, con un costo estimado de US$17,5 millones en el mercado al menudeo. Presuntamente el grupo ocultaba las drogas con destino hacia el norte y las ganancias de la droga con destino hacia el sur “en elaborados compartimientos en los motores de los vehículos” que les permitían atravesar la frontera sin ser detectados.

En esa época, Las Moicas operaban exclusivamente en California, pero desde entonces el grupo se ha expandido a Reno, Nevada y opera en algunas áreas de California dominadas por el cartel de Sinaloa, según el informe de la DEA en 2015.

En marzo de 2016, VICE News informó que las autoridades mexicanas no tenían conocimiento de Las Moicas.

Análisis de InSight Crime

El panorama criminal en México se ha fragmentado cada vez más con una fuerte dependencia de los carteles más grandes en grupos menos numerosos para tareas especializadas, y con la estrategia continuada del gobierno de capturar a las cabezas de importantes organizaciones criminales. Como ilustración de esta dinámica, las autoridades mexicanas afirmaron que nueve carteles —sin incluir a Las Moicas— operaban en el país en julio de 2016, basados en un total de 37 células criminales.

VEA TAMBIÉN: Noticias y perfiles de México

En este contexto, parece que Las Moicas lograron crecer en silencio manteniendo bajo perfil, como lo indica la ausencia de reconocimiento oficial del grupo por parte del gobierno mexicano, así como la escasa información disponible al público sobre la organización. Según el portavoz de la DEA contactado por BBC Mundo, la administración antidrogas de Estados Unidos no sabía siquiera cómo estaba conformada jerárquicamente Las Moicas.

Es posible que Las Moicas hayan seguido el modelo de anteriores organizaciones narcotraficantes mexicanas, como los Xalisco Boys, que lograron una impresionante expansión en todo Estados Unidos en la década de 1990 invirtiendo en el mercado de heroína mientras mantenían un bajo perfil.

Y es probable que el ascenso y la presunta expansión de Las Moicas se hayan visto alentados por el auge de la demanda de heroína en Estados Unidos. Se cree que el consumo estadounidense para este narcótico especialmente adictivo se triplicó en la última década, estimulado por la prescripción excesiva de opioides legales e incluso por el presunto accionar criminal de ejecutivos de algunas firmas de la industria farmacéutica estadounidense. 

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn