¿Debería seguir México el ejemplo de Colombia en la lucha contra robo de combustible?

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El ministro de Hacienda de Colombia comentó que México debe mirar al país suramericano como ejemplo en la lucha contra el hurto de combustible, pero esa declaración genera interrogantes sobre el éxito real que ha tenido la estrategia colombiana.

En una entrevista con el diario mexicano El Universal, el ministro de Hacienda de Colombia, Mauricio Cárdenas, dijo que la petrolera estatal mexicana, Pemex, puede aprender la manera de combatir el robo de combustible de su homóloga colombiana Ecopetrol.

“Si se quiere, se puede”, dijo Cárdenas a El Universal. “Hay un diálogo muy productivo y permanente entre Pemex y Ecopetrol, […] que tienen muchas oportunidades de trabajo conjunto”.

Cárdenas comentó que Colombia había reducido de manera sustancial el robo de combustible, y de paso había privado a las organizaciones criminales de una importante fuente de ingresos. Aseguró que los avances tecnológicos permitieron a las autoridades detectar el robo con mayor rapidez, y construir oleoductos más resistentes y seguros.

Análisis de InSight Crime

El robo de combustible sigue azotando a México. Con ayuda de la corrupción, la práctica ha crecido exponencialmente en los últimos años. Solo en 2016, Pemex perdió al menos US$1.500 millones por robo de gasolina.

Contrario de las afirmaciones de Cárdenas, Colombia difícilmente es un ejemplo que México debe seguir en la lucha por erradicar el robo de combustible. De hecho, los grupos del crimen organizado en Colombia siguen beneficiándose de esta actividad criminal, aunque en formas diferentes y posiblemente más sofisticadas que sus contrapartes mexicanos.

Aunque los grupos del crimen en México, en particular Los Zetas y el Cartel de Sinaloa, se benefician del robo de gasolina vendiéndola en el mercado negro, los grupos armados colombianos, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) se benefician de la industria petrolera por lo general extorsionando a las empresas y amenazando con hacer volar los oleoductos si no acceden a sus demandas.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre hurto de petróleo

Los grupos criminales de Colombia también dependen del combustible robado para el procesamiento de cocaína. Estas organizaciones han usado por mucho tiempo refinerías artesanales para procesar el petróleo crudo robado y usarlo para producir base de coca. Además, el combustible extraído también se usa para poner en marcha la maquinaria usada en operaciones de minería ilegal.

En una reciente investigación de campo, InSight Crime descubrió que, aunque el número de válvulas ilegales de sifonaje de petróleo halladas en el Oleoducto Transandino de Ecopetrol en el suroeste de Colombia parece haber disminuido en los últimos años, el oleoducto perdió casi 20 millones de litros de petróleo por sifonaje solo en 2016. (Ver el gráfico abajo)

Pese a las declaraciones de Cárdenas, parece que Colombia aún tiene un largo camino por recorrer para poner fin a esta actividad ilícita.

 

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