Decomisos récord de cocaína en Brasil revelan puertos desbordados de droga

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Los decomisos de cocaína en Brasil batieron un récord este año, y de estos la gran mayoría de la droga se detectó en contenedores de carga en los puertos del país.

Entre enero y octubre de 2019, los decomisos de cocaína alcanzaron las 47,1 toneladas, un aumento importante en comparación con las 31,5 toneladas decomisadas durante todo 2018, informó el diario Globo. Las autoridades incautaron 85 por ciento de la cocaína, equivalente a 40 toneladas, en solo cuatro puertos brasileños.

El 22 de noviembre, el Puerto de Santos —el mayor del país— batió su récord de 2018, con el hallazgo de más de una tonelada de cocaína en un cargamento de chatarra que iba camino a Amberes, Bélgica, con destino al puerto de Rotterdam, en los Países Bajos. Las autoridades escanearon el contenedor y luego introdujeron perros antinarcóticos, que descubrieron la cocaína envuelta en aluminio y comprimida en bolsas plásticas.

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La semana siguiente, las autoridades de la localidad de Santos, en el estado de São Paulo, al sureste del país, descubrieron otra tonelada de cocaína, oculta en bolsas de azúcar en espera de ser enviadas a Marruecos. Este operativo dejó el saldo de los decomisos de cocaína en el puerto este año en 25,3 toneladas. Un pico anterior se reportó el año pasado, con 23,1 toneladas.

De igual modo, otros puertos brasileños han contado decomisos de cocaína récords. El puerto de Paranaguá —más al sur del puerto de Santos— capturó alrededor de 13,5 toneladas, y estuvo cerca de triplicar la cantidad la cantidad decomisada durante todo 2018. Los destinos para casi todos los cargamentos eran los puertos de Amberes y Rotterdam.

Las autoridades también decomisaron más de cuatro toneladas de cocaína en el puerto de Natal, el puerto más al este de Brasil y el más cercano a Europa. La cocaína iba oculta en un cargamento de fruta en dirección a Rotterdam. Construido en 1932, el puerto de Natal, nunca había visto un decomiso de narcóticos hasta este año, afirmaron las autoridades.

Análisis de InSight Crime

La cantidad récord de cocaína incautada en los puertos de Brasil indica tendencias enfrentadas: una intensificación de la vigilancia de las autoridades, pero también una gran corrupción por parte de los trabajadores portuarios y otros actores de la cadena de suministros.

El puerto de Santos, el más grande de Latinoamérica, maneja cerca del 40 por ciento de los despachos marítimos de Brasil, lo que lo convierte en un objetivo de valor para los traficantes. Hace cinco años, sin embargo, solo se incautó una tonelada de cocaína en este puerto.

Sin embargo, el importante aumento reciente es resultado de la mayor producción de cocaína en los países productores cercanos, especialmente Colombia, y la creciente demanda de cocaína en Europa, donde la droga ha resurgido con gran fuerzaalcanza un alto precio en las calles. Casi el 30 por ciento de la cocaína confiscada este año en el puerto belga de Amberes, importante entrada para las drogas a Europa, procedía de Brasil.

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Durante una reciente visita al puerto de Santos, algunos funcionarios declararon a InSight Crime que han mejorado los controles con nueva tecnología, que incluye el uso de equipos de escaneo avanzados, cámaras de vigilancia y algoritmos en computadores para identificar contenedores sospechosos. El puerto también cuenta con una unidad K-9 exclusiva, de beagles detectores de droga. La identificación de los grupos responsables de los grandes cargamentos de drogas, que muy probablemente actuaron de manera concertada, es más difícil, reconocieron los funcionarios.

La mayoría de los cargamentos de los contenedores se contaminan con drogas mediante una modalidad que se conoce como “gancho ciego”, que significa que la cocaína se introduce en contenedores de carga manipulándolos cuando están en el muelle. Esto se hace en gran parte sin conocimiento del dueño, y requiere la colusión de trabajadores, guardias de seguridad y agentes en la cadena de suministros, que saben cuáles contenedores deben cargarse y cuál es su destino. De igual forma, demanda trabajadores corruptos en los puertos de destino que recuperen las drogas.

De las casi 20 toneladas de cocaína destinadas a Amberes, en Bélgica, que se incautaron en los puertos brasileños, la gran mayoría se escondió a bordo de los contenedores de carga mediante la modalidad de gancho ciego, según el último informe anual del Centro Europeo de Monitoreo para Drogas y Adicción a Estupefacientes (European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction, EMCDDA).

En contraste, la cocaína en los cargamentos procedentes de puertos colombianos se encontró oculta en cargamentos legítimos, lo que indica que los narcóticos pudieron haberse introducido cuando se estaba cargando el contenedor, no después.

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