Desmantelan en Bolivia red de chinos que traficaba partes de animales exóticos

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Una reciente redada al ecotráfico en Bolivia con participación de ciudadanos chinos demuestra cómo el comercio de partes de animales exóticos está siendo promovido por los compradores asiáticos.

La operación se dio tras meses de seguimiento e investigación y le permitió a la policía confiscar partes de unos 54 animales, como jaguares, leopardos, serpientes y armadillos. Dos ciudadanos chinos y uno boliviano fueron detenidos en relación con el caso, informó El Deber.

Según el diario, las piezas eran compradas a cazadores locales y luego se les incrustaban piedras y metales preciosos con el fin de aumentar su valor en los mercados internacionales.

Varios casos recientes han demostrado que los ciudadanos chinos están cada vez más involucrados en el comercio ilegal de animales, y que incluso a veces los cazan ellos mismos. A menudo operan en áreas que son utilizadas por los narcotraficantes y donde la presencia del Gobierno de Bolivia es mínima. En dos reservas importantes, por ejemplo, solamente hay 12 guardabosques para cuidar una extensión de 40.000 hectáreas.

Las partes de los animales se utilizan en la medicina tradicional china y pueden llegar a venderse por precios bastante altos. En algunas zonas de China, se dice que los testículos de jaguar aumentan la potencia sexual de los hombres y se cobran a precio de oro. Los dientes y las garras se suelen usar como símbolo de estatus para demostrar la riqueza y el éxito entre los chinos adinerados.

Los ciudadanos chinos que residen en Bolivia suelen usar el servicio postal para traficar las partes de los animales. Durante seis meses del año 2014, la Policía Forestal Boliviana confiscó ocho paquetes que se dirigían a China, los cuales contenían colmillos de jaguar. Hasta la fecha no se ha condenado a ninguno de los remitentes. En los mercados asiáticos, este tipo de contrabandistas pueden ganar tanto como los traficantes de cocaína.

Varios grupos sin ánimo de lucro han intentado reducir la demanda china por las piezas de animales en peligro de extinción. El Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW por sus iniciales en inglés) ha contactado a celebridades y atletas chinos con el fin de producir campañas públicas en las que se muestre el origen del marfil y otras piezas provenientes de animales.

Análisis de InSight Crime

La demanda de piezas de animales en China está haciendo de la caza una empresa muy atractiva en países en desarrollo como Bolivia. Los US$400 u 800 que se paga por las pieles de jaguar y puma están muy por encima del ingreso mensual promedio del país. Para muchos cazadores rurales, el bajo riesgo y la alta rentabilidad de la venta de partes de animales exóticos a los compradores chinos tiene un atractivo que no se puede ignorar.

Los ciudadanos chinos que viven en Bolivia y actúan como intermediarios tienen muy pocos riesgos legales. Las partes de los animales son adquiridas por residentes locales y procesadas por terceros. Una vez están listas, se envían por correo sin necesidad de complicadas rutas de transporte. Cuando las mercancías llegan a Asia, los traficantes obtienen altos ingresos.

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Aunque en China se han hecho esfuerzos por informar a los compradores sobre el origen de las partes de animales y reducir la demanda, se ha hecho énfasis sobre todo en el comercio de marfil. Gran parte del atractivo de las partes de animales exóticos utilizadas en la medicina alternativa asiática proviene principalmente de la naturaleza exótica de los animales. Es probable que continúe la demanda por el ecosistema boliviano mientras los compradores asiáticos estén dispuestos a pagar altos precios por las partes de los animales.

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