Disminuye el cultivo de coca en Colombia en regiones con minería informal

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El cultivo total de coca en Colombia se mantuvo estable en 2013, pero estuvo más concentrado en ciertas regiones del país, debido en parte a una disminución en los cultivos de coca en áreas donde los grupos criminales se han volcado hacia la minería informal.

Según el informe más reciente de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) (pdf), un total de 48.189 hectáreas de coca fueron cultivadas en Colombia el año pasado, en comparación con 47.790 en 2012. Un total del 82 por ciento de la superficie cultivada estuvo concentrada en sólo seis de los 33 departamentos (provincia).

Aunque el número total de hectáreas se mantuvo más o menos constante, el cultivo se redujo en la mayoría de los departamentos con cultivos de coca. La mayor reducción se produjo en Antioquia, donde la superficie cultivada se redujo en un 64 por ciento, seguido por los vecinos Córdoba, Bolívar y Chocó.

Mientras tanto, el cultivo aumentó de forma significativa en algunos departamentos fronterizos. Alrededor del 56 por ciento del cultivo del país fue en los departamentos de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, y Nariño y Putumayo, limítrofes con Ecuador.

La ONUDD también destacó una disminución en la fumigación aérea y en los esfuerzos de erradicación manual, pero aplaudió los programas de desarrollo alternativo para fomentar la sustitución de cultivos y otras actividades económicas en las regiones más afectadas.

Análisis de InSight Crime

Según las cifras más recientes de la ONUDD, Colombia mantuvo su posición como el segundo mayor productor de coca del mundo en 2013, sólo ligeramente por detrás de Perú, donde un total de 49.800 hectáreas fueron cultivadas el año pasado. Bolivia quedó en tercer lugar, con 23.000 hectáreas.

En Colombia, el aumento en la concentración regional de la producción de coca puede ser atribuida a una serie de factores, como la creciente dependencia de los grupos criminales en fuentes alternativas de ingresos, como la minería. En Antioquia y la región circundante, los grupos criminales han cambiado su enfoque a gravar las operaciones mineras informales, en lugar de los cultivos de drogas. La minería ilegal de oro ha superado el cultivo de coca como la principal fuente de ingresos de los grupos criminales en al menos ocho departamentos, entre ellos los cuatro con las mayores reducciones en el cultivo de coca en 2013.

Otro factor son la protestas y ataques que impidieron los esfuerzos de erradicación en 2013. Según El Tiempo, el aumento en los cultivos de coca en las regiones fronterizas con Venezuela y Ecuador fue en parte el resultado de los paros que bloquearon las unidades móviles de erradicación. Dos aviones de fumigación fueron derribados en el transcurso de unos pocos días en septiembre y octubre de 2013.

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La erradicación forzosa probablemente disminuirá aún más si el gobierno llega a un acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El gobierno se ha comprometido a enfocarse en programas de sustitución de cultivos ilícitos y en fomentar la erradicación voluntaria, si se firma un acuerdo, sólo recurriendo a la erradicación forzosa en circunstancias extremas.

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