Escándalos de corrupción amenazan con perjudicar a presidente de Guatemala

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El presidente de Guatemala Jimmy Morales se vio atrapado en varios escándalos de corrupción que implican a familiares suyos y a su vicepresidente, un grave golpe a la credibilidad de un neófito en el campo de la política, cuyo lema de campaña fue “Ni corrupto ni ladrón”.

De acuerdo con ContraPoder, el hijo del vicepresidente Jafeth Cabrera aceptó US$500.000 en donaciones de campaña del narcotraficante guatemalteco y exoficial del ejército Marlon Francesco Monroy Meoño, alias “El Fantasma”.

Monroy, quien fue capturado el pasado mayo por las autoridades en la ciudad de Antigua, supuestamente contó a los agentes antidrogas de Estados Unidos del pago por medio millón de dólares, entregado a cambio del derecho de nombrar a cuatro oficiales castrenses en cargos del gobierno. Los nombramientos, sin embargo, nunca se hicieron, y recientemente un juez aprobó la extradición de Monroy a Estados Unidos para responder por cargos de narcotráfico.

Hay sospechas por los hábitos de gasto de la familia Cabrera antes de las elecciones, señaló ContraPoder. Por ejemplo, la familia se mudó a una casa en Ciudad de Guatemala, que parecía no corresponder a sus medios económicos en aquel momento.

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Además de su vicepresidente, el hijo y el hermano del presidente Morales se han visto implicados en un escándalo de corrupción en el Registro General de la Propiedad (RGP) de Guatemala.

Las investigaciones en el RGP hechas por el Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), avalada por la ONU, llevó al arresto de 22 personas el 1 de septiembre, por malversación y falsa contratación, incluida la exdirectora del RGP Anabella de León.

En las audiencias preliminares luego de su captura, salió a relucir el nombre del hijo de Morales, José Manuel Morales Marroquín, en conexión con un banquete que el RGP contrató en 2012 con el restaurante Fulanos & Menganos. Se dice que el evento nunca se ofreció, pese al pago de 90.000 quetzales (cerca de US$11.400 a las tasas de cambio de 2012) hecho al restaurante.

Los fiscales sospechan que José Manuel, con ayuda de su tío Samuel Morales, administraban los recibos y facturas del restaurante y fue el responsable de la facturación fraudulenta.

José Manuel se presentó a declarar de manera voluntaria ante los funcionarios guatemaltecos el 7 de septiembre, y Samuel Morales siguió su ejemplo el 12 de septiembre. El 13 de septiembre, el presidente Morales admitió en público la participación de sus parientes en el escándalo.

“Mi esposa y yo respaldamos plenamente a nuestro hijo y confiamos en la honorabilidad de mi hermano”, anunció Morales en una alocución en video de dos minutos. (Ver abajo) “Al mismo tiempo que respetamos a las instituciones responsables de impartir justicia en nuestro país, y bajo ninguna circunstancia interferiremos en su actuar”, añadió.

De acuerdo con Nómada, el restaurante Fulanos & Menganos fue la sede del lanzamiento de la campaña presidencial de Morales en abril de 2015, y es allí donde muchas veces ofreció entrevistas con la prensa. El propietario del restaurante, Gilmar Othmar Sánchez Herrera, es también un diputado al congreso con el Frente de Convergencia Nacional (FCN). Se ha dicho que ambos son amigos, y Soy502 informó que Jimmy Morales es el padrino de la hija de Gilmar Othmar.

El Ministerio Público de Guatemala y la CICIG anunciaron que se están adelantando investigaciones para “determinar el grado de responsabilidad penal” de todas las personas vinculadas al caso.

Análisis de InSight Crime

Las acusaciones que implican en actividades ilícitas al vicepresidente, al hijo y al hermano del presidente Morales siguen sin demostrarse en una etapa preliminar. Sin embargo, tendrán un peso importante en una administración que intenta diferenciarse del anterior régimen plagado de corrupción del expresidente Otto Pérez Molina.

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Tras una serie de históricos escándalos de corrupción develados por los fiscales guatemaltecos y la CICIG, que llevaron a la caída de Pérez Molina, el público guatemalteco se encuentra sumamente consciente de los ilícitos en el gobierno y susceptible a ellos. Morales, excomediante que nunca había ocupado cargos políticos, aprovechó esas inquietudes en su campaña electoral, al presentarse como una persona limpia, ajena a la esfera política, que acabaría con la corrupción en el gobierno.

En esa medida, el escándalo que involucra al hijo y al hermano de Morales en particular puede llevar a su administración a una crisis política. Los analistas consultados por elPeriódico señalaron que los riesgos para Morales solo aumentarán en caso de que el caso llegue a un juzgado penal, pues puede precipitar una nueva ola de indignación pública y desconfianza generalizada hacia las élites, a quienes se considera corruptas y movidas solo por su interés particular.

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