Estados Unidos critica pronta liberación de narcotraficante mexicano

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Un excapo de la droga mexicana, responsable del asesinato en 1985 de un agente de la DEA de Estados Unidos, ha sido puesto en libertad por un tecnicismo después de cumplir sólo 28 años de su sentencia de 40 años, lo que provocó la indignación de las autoridades de Estados Unidos y plantea interrogantes sobre cómo esta decisión puede afectar las relaciones entre Estados Unidos y México.

Rafael Caro Quintero, alguna vez considerado uno de los narcotraficantes más importantes de México, fue cofundador del ahora extinto Cartel de Guadalajara. En 1985, Caro Quintero y su socio, Ernesto Fonseca Carrillo, fueron los responsables de la tortura y homicidio del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar, quien había liderado una operación que le costó al cartel US$2 millones. Después de huir a Costa Rica, Caro Quintero fue capturado y juzgado en México por cargos de homicidio y narcotráfico.

Caro Quintero fue puesto en libertad en la madrugada del 9 de agosto con base en una orden judicial de Guadalajara, que declaró que el narcotraficante debió ser juzgado por un crimen común, y no uno federal, en relación al asesinato de Camarena Salazar, debido a que el funcionario no ostentaba ningún puesto diplomático, informó Animal Político. Caro Quintero había recibido sólo una condena de 15 años por otros cargos de narcotráfico.

Funcionarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos llamaron la liberación como “profundamente preocupante”, y el procurador general de México hizo eco de este sentimiento. La DEA dijo que “continuaría enérgicamente sus esfuerzos” para extraditar a Caro Quintero a Estados Unidos por cargos de narcotráfico, dado que no puede ser juzgado por segunda vez por el asesinato.

Análisis de InSight Crime

La liberación de Caro Quintero por un tecnicismo refleja las debilidades del sistema judicial mexicano, que ha demostrado ser en gran medida incapaz de hacer frente a las organizaciones narcotrficantes. Según la Procuraduría General de la República, sólo el 30 por ciento de las personas arrestadas por cargos de tráfico de drogas es declarado culpable, mientras que un estudio de 2011 encontró que sólo el uno por ciento de los delitos cometidos van a juicio.

La liberación también plantea interrogantes sobre cómo Estados Unidos va a responder. Pese a que los dos países trabajan estrechamente en las operaciones antinarcóticos y México recibe una cantidad importante de ayuda a través de la Iniciativa Mérida, ha habido señales de tensiones desde que el nuevo presidente Enrique Peña Nieto declaró un cambio en las prioridades de seguridad, y estas tensiones pueden llegar a exacerbarse por la liberación. Durante el caso de Caro Quintero surgieron varias conexiones entre el gobierno, la policía, y los carteles que durante mucho tiempo fueron ignoradas; el resurgimiento del caso también podría traer de vuelta a los fantasmas del pasado.

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