Extorsión a buses en El Salvador se dobla a US$36Mn en medio de la fallida tregua entre pandillas

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Las tarifas por extorsión, exigidas por las pandillas a las empresas de autobuses de El Salvador, se han duplicado en el último año a US$3 millones al mes; otra señal de los problemas inherentes a la decadente tregua entre las pandillas del país.

Según El Diario de Hoy, las tarifas de extorsión pueden variar, aunque ahora el total es de aproximadamente US$36 millones al año, y le cuesta a las compañías entre el 10 y el 25 por ciento de su ingreso mensual, dejándolos al borde del colapso.

Los propietarios de las empresas de autobuses, consultados por el diario, señalaron que en diciembre, las pandillas callejeras responsables del delito, aumentaron significativamente las tarifas de extorsión. Ir a la policía es de poca utilidad, ya que las denuncias a menudo se transmiten de nuevo a las pandillas, que han sido conocidas por quemar buses o emitir amenazas en retaliación.

“Si nosotros los transportistas empezamos a denunciar estos hechos a las autoridades competentes, no hemos salido de la delegación cuando los mareros ya nos están duplicando la renta en represalia”, dijo un transportista al Diario de Hoy.

Las compañías también se enfrentan al problema de ser extorsionadas varias veces a medida que pasan a través del territorio dominado por los diferentes grupos criminales.

Análisis de InSight Crime

El caso del sector de autobuses de El Salvador se suma a las demandas de que la extorsión -siendo ya un problema grave- ha aumentado en el país desde la implementación de la tregua entre las pandillas callejeras de Barrio 18 y la Mara Salvatrucha (MS13), en marzo de 2012. Esto también se ha visto en un ritmo acelerado en el cierre de pequeñas empresas debido a la extorsión.

Al parecer, la extorsión a los buses también ha ido ganando terreno desde que una operación que comenzó en 2012, que puso a los agentes de las fuerzas de seguridad élite en los autobuses para combatir la extorsión, culminó un año después debido a sus abrumadores costos y a una falta de financiación.

El aumento en la extorsión ha sido una de las principales quejas de los críticos de la tregua, quienes sugieren que los aumentos en otros delitos graves –incluyendo desapariciones– han sido ignorados en la búsqueda de la reducción de los homicidios. En medio de la preocupación popular, de que las pandillas son los actores que realmente se están beneficiando del pacto, la oposición política, que están en contra de la tregua, lidera las encuestas para las elecciones del próximo mes, que probablemente resultarán en la finalización formal de la tregua.

VEA TAMBIÉN: Tregua de pandillas en El Salvador: aspectos positivos y negativos

La extorsión a las empresas de autobuses y a sus conductores también es un problema importante en otros países de la región, como Guatemala, Honduras, Perú y Colombia.

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