Hermano de primera dama de Venezuela implicado en narcotráfico

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El hermano de la primera dama de Venezuela, según algunos informes, estableció un acuerdo de tráfico internacional de cocaína que llevó a que sus sobrinos terminaran en una corte federal de Estados Unidos, otra indicación de que la participación en el tráfico de drogas alcanza a altos niveles del gobierno venezolano.

El 8 de septiembre, el agente especial Sandalio González, de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus iniciales en inglés), presentó un testimonio ante un tribunal de Nueva York, según el cual un informante confidencial, conocido como “El Sentado”, en octubre de 2015 recibió una llamada de un hombre llamado Bladimir Flores, quien al parecer es hermano de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores.

Según informes de la periodista investigativa Maibort Petit y el servicio de noticias McClatchy, González afirmó que Bladimir Flores le dijo a “El Sentado” que le enviaría a los sobrinos de Flores, Efraín Antonio Campo Flores y Francisco Flores de Freitas, para que se reunieran con él para discutir un negocio de cocaína.

En los documentos judiciales revisados por InSight Crime se describe a “El Sentado”, también conocido como CW-1, como un famoso narcotraficante hondureño que comenzó a cooperar secretamente con la DEA en mayo de 2015, después de ser acusado por cargos de narcotráfico en Estados Unidos.

También en octubre de 2015, presuntamente después de recibir la llamada de Bladimir Flores, “El Sentado” contactó a la DEA para alertar a la agencia sobre la posible participación de los sobrinos de la primera dama en una red de tráfico de drogas.

La DEA entonces planeó una redada que dio como resultado el arresto de los sobrinos en Haití en noviembre de 2015. “El Sentado” fue asesinado menos de un mes más tarde en Honduras.

Tanto Flores como Campo se han declarado no culpables de los cargos de narcotráfico. Ambos firmaron confesiones escritas después de su arresto, pero sus abogados han argumentado que no se les había informado debidamente sobre sus derechos. Los fiscales niegan que éste haya sido el caso.

Además de acusar a Flores y Campo, Estados Unidos también ha acusado a otras importantes figuras del gobierno venezolano de participar en el tráfico de drogas.

En agosto, por ejemplo, la fiscalía general reabrió un caso de narcotráfico contra el exdirector general de la agencia antidrogas de Venezuela, Néstor Luis Reverol Torres, y el anterior subdirector de ese organismo, Edylberto José Molina Molina. Al día siguiente, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, nombró a Reverol como jefe del Ministerio del Interior.

Análisis de InSight Crime

La denuncia que no se había divulgado acerca de que el hermano de Cilia Flores puso a sus sobrinos en contacto con “El Sentado” lleva a preguntarse una vez más si Campo y Flores fueron de hecho los autores intelectuales de la operación de tráfico, o si otros elementos del gobierno venezolano también estuvieron implicados. InSight Crime ha planteado la posibilidad de que los sobrinos estaban sirviendo como fachada política para el Cartel de los Soles, un grupo de narcotraficantes compuesto por miembros de las fuerzas de seguridad de Venezuela.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre el Cartel de los Soles

Según el agente de la DEA, Sandalio González, tanto Campo como Flores han negado que hubieran coordinado con funcionarios del gobierno venezolano el envío de drogas fuera del país; alegaron que tenían acceso especial al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Caracas debido a su relación con la esposa del presidente Nicolás Maduro. Sin embargo, a la luz de los testimonios de González, parece cada vez más inverosímil que Campo y Flores hayan sido las figuras principales en la supuesta conspiración para traficar unos 800 kilogramos de cocaína de Venezuela a Estados Unidos.

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