Hezbolá lava dinero para cartel colombiano: DEA

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn

La DEA descubrió vínculos de lavado de dinero entre la organización terrorista libanesa Hezbolá y el grupo mafioso colombiano Oficina de Envigado. Sin embargo, cualquier aseveración acerca de un nexo a gran escala entre narcotráfico y terrorismo debe ser analizada con prudencia.

La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA por sus iniciales en inglés) ha afirmado que la red internacional de narcotráfico de Hezbollah, conocida como el brazo de seguridad externa del Componente de Asuntos Comerciales (BAC por sus iniciales en inglés), ha “establecido relaciones comerciales con carteles de la droga de Suramérica, como la Oficina de Envigado”.

La afirmación fue hecha en un comunicado de prensa en el que se describe el arresto de varios miembros del BAC responsables de actividades criminales transnacionales, como narcotráfico y lavado de dineros procedentes de las drogas. El dinero sucio sería usado para comprar armas para el uso Hezbolá en sus actividades en Siria.

VEA TAMBIÉN: Noticias y perfil de la Oficina de Envigado

El sistema de blanqueo de capitales de Colombia y Hezbolá comienza supuestamente en Europa, donde millones de euros provenientes de la venta de drogas son llevados al Medio Oriente, a través de una intrincada red de empresas de transporte de dinero. Los fondos son enviados a los traficantes de droga en Colombia a través de Hawala, un sistema de distribución informal que utiliza intermediarios para transferir dineros. Según los informes, una gran cantidad de estos recursos pasan por el Líbano, y un “porcentaje significativo” se queda en las arcas de Hezbolá.

Estas revelaciones surgieron como parte de una investigación al Banco Canadiense Libanés.

“Estos esquemas de narcotráfico y lavado de dinero utilizados por el Componente de Asuntos Comerciales proporcionan un flujo de ingresos y armas para una organización terrorista responsable de los devastadores ataques terroristas alrededor del mundo”, afirmó Jack Riley, jefe de operaciones de la DEA, en el comunicado de prensa.

Análisis de InSight Crime

Los vínculos entre el narcotráfico y las organizaciones terroristas son una realidad en Latinoamérica. Sin embargo, las afirmaciones acerca de una gran conspiración narcoterrorista se deben tomar con precaución.

La DEA ha sido criticada por inducir a personas a cometer los llamados actos narcoterroristas con el objetivo de “revelar” cómo el narcotráfico financia directamente las actividades terroristas.

Podría decirse que estas operaciones contra el narcoterrorismo son una manera conveniente para la DEA acceder a más fondos del gobierno —una gran cantidad de los cuales han pasado de la lucha contra las drogas a la lucha contra el terrorismo, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos—.

En muchos casos, agentes encubiertos de la DEA han hecho montajes que podrían considerarse trampas para agarrar a los criminales in fraganti. Estos montajes constituyen a menudo la única evidencia tangible de “narcoterrorismo” a la hora de los enjuiciamientos.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre el lavado de dinero

Dicho esto, hay evidencia significativa de que Hezbolá de hecho ha colaborado con grupos criminales latinoamericanos, aunque no hay evidencias de vínculos con organizaciones narcotraficantes. Estados Unidos ha acusado a ciudadanos venezolanos y colombianos de lavar dinero para los grupos terroristas, y en 2014 se informó que los traficantes libaneses le estaban ayudando a la pandilla brasileña Primer Comando Capital (PCC) para tener acceso a armas.

Si son ciertas las denuncias de vínculos con la organización criminal colombiana Oficina de Envigado, este podría ser uno de los argumentos más convincentes de que el grupo terrorista libanés tiene vínculos activos con redes de narcotráfico en Latinoamérica.

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn