La impunidad es cuestión de recursos: Velásquez de la CICIG

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn

El director de la comisión de las Naciones Unidas contra la impunidad en Guatemala, Iván Velásquez, señaló que la impunidad sólo bajará cuando el gobierno aplique los recursos necesarios para reducir los índices de homicidios.

En conferencia de prensa el 27 de noviembre, Velásquez, el juez colombiano que encabeza la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), dijo que los actuales niveles de financiación sólo permitirán una pequeña mejoría en lo que respecta a esclarecimientos y condenas en casos de homicidio.

“En las condiciones actuales solo se están logrando salidas positivas para un promedio del 10% de casos de homicidios cometidos en el país “, indicó.

Velásquez añadió que la fórmula es directamente proporcional: más fiscales, jueces y tribunales.

VEA TAMBIÉN: Noticias y perfiles de Guatemala

“Para que Guatemala alcance los niveles promedio de América, habría que esperar diez años. Veinte años para que alcance los niveles de Asia y del mundo, y cincuenta años para que llegue a los niveles de Europa”, expresó refiriéndose a la actual lentitud del progreso logrado por la CICIG y la Fiscalía General, que en Guatemala se conoce como el Ministerio Público.

En la actualidad, Guatemala presenta 34 homicidios por 100.000 habitantes, menos de los 42 por 100.000 habitantes de hace cuatro años.

Análisis de InSight Crime

El diagnóstico de Velásquez es un baldado de agua fría para la administración entrante de Jimmy Morales. La CICIG, entidad respaldada por la ONU, se creó para reducir la impunidad, pero el frío cálculo de Velásquez ilustra que la comisión sólo puede llegar hasta cierto punto. El grueso del trabajo está en manos de Guatemala.

Eso deja a Morales, cómico de profesión sin experiencia política, con una tarea colosal por cumplir. Pero en enero heredará un gobierno con escasos recursos y poca influencia con las élites políticas y económicas que podrían cambiar esa ecuación.

El partido de Morales, Frente de Convergencia Nacional (FCN), tiene 11 representantes en el congreso de un total de 158 en el sistema unicameral del país. Y tuvo el aval de algunas de las fuerzas económicas más poderosas, firmes opositores al alza de impuestos o aranceles. 

Estos factores harán casi imposible que Morales aumente los ingresos fiscales del país, que ya es uno de los más bajos del mundo en términos del porcentaje del PIB, según el Banco Mundial, con el fin de destinar más recursos al sistema judicial.

Morales también tendrá que luchar contra algunas poderosas figuras del crimen, incluyendo a miembros del ejército activos y en retiro, quienes por décadas y en forma sistemática han extraído dinero de los organismos de gobierno, como aduanas y vigilancia de fronteras. Aun cuando el presidente electo niegue tener nexos con las facciones de extrema derecha del ejército, el partido FCN de Morales fue creado por exmilitares.

Todo esto asumiendo que el mismo Morales quiera aumentar el gasto en el sistema de justicia para reducir la impunidad. El presidente electo ha dado pocas señales de cuáles sean sus prioridades, y aún no ha anunciado su gabinete.

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn