Pandilla brasileña PCC, al igual que el país, mira hacia China

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Un informe de prensa brasileño, que cita como fuente una investigación del gobierno, dice que la organización criminal Primer Comando Capital (PCC) utiliza cuentas bancarias en Estados Unidos y China para lavar dinero, lo cual indica que, de alguna manera, la pandilla de São Paulo está usando las crecientes relaciones de Brasil con países como China para ocultar sus negocios ilegales.

Estadão señala que una investigación adelantada por la policía y el Ministerio Público en São Paulo descubrió las operaciones financieras del PCC en Estados Unidos y China, donde el grupo mantiene cuentas bancarias para lavar ganancias obtenidas del narcotráfico y comprar drogas y armas. Según la investigación del gobierno, el PCC utiliza cinco empresas fachada y al menos una agencia de cambio de divisas para enviar dinero a ambos países, y maneja las cuentas desde equipos en Paraguay.

Los investigadores descubrieron las cuentas gracias a documentos incautados el 22 de diciembre de 2014, durante una inspección a una agencia de cambio de divisas en São Paulo.

Análisis de InSight Crime

Los grupos delictivos imitan a menudo los negocios en sus países de origen; por eso no es de extrañar que el PCC esté usando a China como base para sus actividades económicas. Brasil es la séptima economía mundial, y China se convirtió en el más grande destino de las exportaciones de Brasil en el año 2009. Camuflar negocios ilícitos bajo esas circunstancias es mucho más fácil.

En todo caso, el hecho de que el PCC haya comenzado como una pandilla de prisión en São Paulo, hace especial este nuevo giro de la organización. El PCC se ha expandido por todo Brasil y llegó a Paraguay, el mayor productor de marihuana de Suramérica y uno de los principales países para el tránsito de cocaína. Además, el grupo criminal ha enviado representantes a Bolivia y presuntamente ha iniciado relaciones con la mafia italiana ‘Ndrangheta y con el grupo miliciano islámico Hezbollah.

En julio del año pasado, una operación policial que condujo a la detención de 40 presuntos miembros del PCC también logró identificar un miembro de la pandilla, Wilson José Lima de Oliveira, alias “Neno”, que opera desde Estados Unidos. Según Estadão, las autoridades creen que Oliveira fue enviado a Estados Unidos para establecer contactos con carteles de droga mexicanos.

VEA TAMBIÉN: Perfil y noticias del PCC

China parece ser el más reciente país en la red de expansión internacional del PCC; sin embargo, esta no es la primera organización criminal latinoamericana que establece vínculos con el gigante asiático. Las autoridades mexicanas han incautado envíos de precursores de metanfetamina provenientes de China; por otro lado, el hierro de minas ilegales controladas por el grupo mexicano Caballeros Templarios presuntamente se usa para proveer a los mercados chinos. En Colombia, al grupo criminal Los Rastrojos se le han incautado armas chinas, y en Centroamérica, compradores chinos presuntamente facilitan el tráfico de madera en Nicaragua y Honduras.

Por su parte, China está invirtiendo cada vez más en Latinoamérica; en el año 2010 destinó más de US$13 mil millones para inversión extranjera directa en Brasil, y al parecer planea aumentar la inversión en infraestructura brasileña. Estos lazos podrían hacer mucho más comunes las relaciones ilícitas entre grupos delictivos de ambos países.

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