Pandillas imponen toque de queda tras muerte de capo de la droga en Río

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn

La muerte de un importante narcotraficante de Río de Janeiro tras un enfrentamiento con la policía proporciona datos sobre la relación entre una de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil y la comunidad local, así como sobre la lucha de las autoridades contra las organizaciones narcotraficantes urbanas.

El 26 de septiembre, el narcotraficante Nicolás Labre Pereira de Jesús, alias “Fat Family”, murió en un enfrentamiento con la policía de Río de Janeiro, informó Infobae.

Fat Family era supuestamente uno de los hombres más buscados de Brasil y el jefe criminal de la favela Morro Santo Amaro en la zona de Catete, cerca al centro de Río de Janeiro. También tenía vínculos con la pandilla criminal Comando Vermelho (Comando Rojo) y antecedentes de homicidio y tráfico de drogas. El hombre de 28 años de edad era hermano del encarcelado narcotraficante Marco Antônio Pereira Firmino da Silva, alias “My Thor”, uno de los líderes de Comando Vermelho.

La persecución de Fat Family comenzó en junio, después de la espectacular fuga del traficante del hospital Souza Aguiar, donde estaba siendo tratado después de recibir un disparo en la cara durante una operación de seguridad. Fat Family estaba bajo custodia policial cuando unos 20 hombres armados con fusiles y granadas lo sacaron del hospital ubicado en una céntrica zona de Río. Una persona murió y dos más resultaron heridas tras el incidente.

Al menos diez personas fueron asesinadas y decenas de escuelas de la ciudad cerraron durante las posteriores operaciones de las fuerzas de seguridad tendientes a recapturar al fugitivo. Cuando la policía finalmente atrapó a Fat Family en el barrio de São Gonçalo de Río de Janeiro el 26 de septiembre, se desató un tiroteo, tras el cual murieron él y dos de sus compañeros.

Al parecer, como respuesta a la muerte de Fat Family, una facción de Comando Vermelho impuso un toque de queda en Catete, un barrio de clase media ubicado al pie de la favela de Morro Santo Amaro, informó EFE. Apenas unas horas después de la operación, todos los negocios en un área de 5 kilómetros cerraron sus puertas, y sólo la estación de policía civil permaneció abierta. Una residente de la zona le dijo al servicio de noticias que nunca había visto un toque de queda similar en los 40 años que lleva viviendo en el barrio.

Declarar toques de queda en homenaje a los narcotraficantes caídos es al parecer común en otras favelas en las afueras de Río, pero no en las zonas más pudientes, como Catete.

“Quienes son sensatos les obedecen a los que dan las órdenes”, le dijo un taxista a EFE.

Tras los eventos en Catete, el gobernador interino del estado de Río de Janeiro, Francisco Dornelles, le solicitó al presidente Michel Temer desplegar las fuerzas armadas en las calles de la ciudad como respuesta a la actual situación de inseguridad, informó LMNeuquen.

El ejército estuvo patrullando Río de Janeiro cuando la ciudad fue sede de los Juegos Olímpicos recientemente, y algunos funcionarios locales han pedido que algunas de esas unidades permanezcan en la zona. Según LMNeuquen, este año unos 80 policías han sido asesinados por grupos del crimen organizado en Río.

Análisis de InSight Crime

Fat Family era una figura importante en el mundo criminal de Río, y su muerte da bastante información sobre la dinámica del hampa y sobre la actual situación de seguridad en la ciudad.

Daniel Caplin, de la consultora S-RM, le dijo a InSight Crime que el toque de queda en Catete es un suceso “inusual” en el céntrico barrio y que ha creado un clima de miedo que no se había experimentado allí desde principios de este siglo.

Caplin agregó que la orden de toque de queda puede ser una demostración de poder de la pandilla local frente a las fuerzas de seguridad, que habían estado tras Fat Family desde el incidente en el hospital.

El toque de queda es también una muestra de la capacidad de Comando Vermelho para infundir temor en los residentes de la ciudad y a la vez es una manera de proteger su relación con la comunidad local. Dado que esta facción de Comando Vermelho opera en Morro Santo Amaro, lo más probable es que decidió declarar el toque de queda en el barrio de Catete —que se encuentra justo al pie de la ladera donde se encuentra la favela— para evitar alienar su propia base social y la vez causar un daño significativo a las actividades comerciales, según Caplin le explicó a InSight Crime.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre Comando Vermelho 

Los vínculos tradicionales de Comando Rojo con la comunidad donde está presente se remontan a sus raíces como una combinación de insurgencia izquierdista y grupo criminal. El grupo suele mostrarse a menudo como un defensor de los pobres, y se sabe que ha llevado a cabo programas de desarrollo social, como en otra ocasión le dijo a Insight Crime Lloyd Belton, analista político y de riesgos de seguridad de S-RM. Recientemente, Comando Vermelho distribuyó un panfleto en São Gonçalo — donde Fat Family fue dado de baja— en el que advierte que tomará violentas represalias contra los ladrones de la zona.

El caso de Fat Family también llama la atención sobre las deficiencias de la estrategia de las fuerzas de seguridad contra los capos de la droga, en su intento de retomar el control de los barrios más violentos de Río de Janeiro. Si bien para las autoridades es fácil capturar o eliminar a importantes figuras criminales como un logro a corto plazo, es más probable que los beneficios de seguridad a largo plazo se logren mediante la implementación de iniciativas con enfoque social al interior de las comunidades locales, con el fin de erradicar las causas del crimen.

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn

3 Comentarios

Comments are closed.