Petrolera estatal de México perdió US$1.500 millones por robos en 2016

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInShare on Google+

Un informe reciente señala que el año pasado la petrolera estatal de México perdió por lo menos US$1.500 millones debido al robo de combustible, una cifra que pone de relieve la magnitud de esta creciente actividad criminal.

La estimación de que el año pasado se robó combustible por un valor de US$1.500 millones proviene de cálculos realizados por Animal Político, con base en datos obtenidos mediante solicitudes de información.

Según el medio de noticias, la petrolera estatal Petróleos Mexicanos, mejor conocida como Pemex, perdió el año pasado más de 2.200 millones de litros (unos 600 millones de galones) por el robo de combustible. Esta cifra representa la mayor cantidad total anual de combustible robado registrado desde 2009.

Animal Político estima que los ladrones han robado más de 14.600 millones de litros (unos 3.900 millones de galones) de combustible —por un valor aproximado de US$7.800 millones— desde 2009. Sin embargo, el medio de noticias señala que el valor real del combustible robado podría ser mayor, ya que dichas cifras se calculan utilizando el precio promedio mínimo del combustible en el año en que fue robado.

Los datos compilados por Animal Político muestran que el robo de combustible ha aumentado en los últimos años. Casi 7 mil millones de litros (cerca de 1.800 millones de galones) fueron robados entre 2009 y 2012, mientras que más de 7.600 millones de litros (unos 2 mil millones de galones) han sido robados desde 2012, lo que representa un aumento del 10 por ciento.

Dado que los precios del combustible subieron a nivel global, lo mismo pasó con el valor del combustible de contrabando. El combustible robado entre 2009 y 2012 representó un valor de unos US$3.000 millones, mientras que el combustible robado desde 2012 representa unos US$4.700 millones.

Análisis de InSight Crime

El robo de combustible en México no sólo desvía recursos substanciales de las arcas públicas, sino que además tiene impactos negativos sobre el medio ambiente y la seguridad ciudadana. Muchos grupos criminales diversifican su cartera criminal participando en el robo de combustible, al que consideran una fuente de ingresos de relativo bajo riesgo y de alta rentabilidad.

VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre hurto de petróleo

México ha luchado durante años por solucionar el problema del robo de combustible, pero una serie de factores han complicado estos esfuerzos. Por ejemplo, varios trabajadores de Pemex han sido acusados de cooperar con los esquemas de robo de combustible, lo que les hace más difícil a las autoridades detectar y detener estos crímenes.

Aunque el año pasado se aprobaron leyes más estrictas contra el robo de combustible, en realidad pocos casos han terminado en condenas para los responsables. Las altas tasas de impunidad hacen que esta actividad delictiva sea atractiva para los criminales.

Otro aspecto del robo de combustible, que suele pasarse por alto, tiene que ver con la demanda del combustible robado. Es claro que existe un gran mercado para este producto —que involucra no sólo a los criminales, sino también a empresas legales—.

En los últimos años, Pemex ha demandado a unas dos docenas de compañías estadounidenses por supuestamente comprar y distribuir combustible robado a la petrolera estatal mexicana por un valor de US$300 millones. Sin embargo, en general las acciones legales de Pemex han sido infructuosas, dado que los jueces estadounidenses han dictaminado que en varios casos la empresa no había presentado pruebas suficientes para sustentar sus demandas, o bien que los acusados no tenían la capacidad de pagar los daños causados.

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInShare on Google+