Policía de Guatemala captura y ‘pierde’ a importante narcotraficante

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La policía arrestó a dos narcotraficantes en el noreste de Guatemala, pero al parecer posteriormente perdió a ambos sospechosos, en un caso embarazoso para las autoridades guatemaltecas, que han fracasado hasta ahora en hacer frente a las estructuras criminales en esta parte del país, que se encuentra poco vigilada.

Según los investigadores, la policía arrestó el 16 de octubre a José Ranferí Ponce Rodríguez y Walter Antonio Cardona, en el departamento (provincia) de Izabal en Guatemala, cerca de la frontera con Honduras, informó elPeriódico. Los sospechosos fueron llevados a una mansión que había sido incautada al hermano de Ponce Rodríguez, luego de su arresto en 2011.

Las fuerzas especiales encargadas de la custodia de los sospechosos dijeron que se vieron obligadas a huir cuando los lugareños descendieron hacia el lugar donde se encontraban detenidos los prisioneros y comenzaron a atacar a los agentes de la policía, antes de rescatar a los sospechosos, señaló la Associated Press.

Curiosamente, estas mismas fuerzas inicialmente reportaron únicamente la captura de Ponce Rodríguez, según elPeriódico. Las autoridades también dijeron que pese a que una orden de arresto fue emitida contra Ponce en julio, los registros policiales nacionales no tienen ninguna mención de su nombre.

Análisis de InSight Crime

Se cree que Ponce Rodríguez heredó la organización de su hermano, Mario Ponce Rodríguez, narcotraficante guatemalteco detenido en Honduras en 2011 y posteriormente extraditado y condenado a 25 años de prisión en Estados Unidos. Mario Ponce mantiene relaciones comerciales con Walther Overdick, el capo guatemalteco, y se cree que ha trasladado cocaína a México en nombre de los Zetas.

Izabal es un departamento con poca presencia de las fuerzas de seguridad, por lo que es un lugar ideal para que los narcotraficantes operen. Mientras que recientes esfuerzos de las autoridades han dado lugar a importantes golpes contra la organización criminal Villatoros, que opera al occidente del país, este corredor nororiental se ha mantenido prácticamente sin tocar.

En este contexto, la liberación de un narcotraficante bien conectado y su socio en Izabal, antes de que volvieran a la estación de policía, no sólo es una vergüenza para la administración, sino también una señal de su continuo fracaso para hacer frente al crimen organizado en la región.

Si bien puede ser que la policía se haya visto obligada a liberar a los sospechosos, como fue establecido, es también posible que negociaran su liberación. La policía guatemalteca es notoriamente corrupta, con cerca de 200 agentes retirados por vínculos criminales en 2012, lo que significa que no se puede descartar la posibilidad de un soborno para su liberación.

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