Desmantelan red internacional de tráfico de personas en Perú y Chile

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Una operación multinacional ha desmantelado una red de tráfico de personas considerada como la mayor organización criminal dedicada al tráfico de migrantes dominicanos en Chile, en tanto quienes huyen de la inseguridad física y económica continúan en busca del “sueño chileno”, dado que el país es famoso por las bajas tasas de criminalidad y la estabilidad económica.

La operación “Desierto,” una iniciativa multilateral en la que participan los gobiernos de República Dominicana, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile, realizó operaciones simultáneas el 28 de octubre en Chile y tres municipios de Perú, informó El Mercurio.

Las operaciones dieron como resultado la captura de cuatro de los cabecillas de la red, entre los que se encuentra Maquera Soledad, de quien se cree que es una de las principales figuras de la red de tráfico. Hasta el momento han sido identificados nueve miembros de la red —ocho peruanos y un colombiano—. Ya ha comenzado el proceso de extradición de cuatro de ellos a Chile, informó El Mercurio.

Según El Mercurio, la red de tráfico operaba desde Perú y cada semana ingresaba ilegalmente unas tres personas a Chile. Casi todas las personas que llevaban procedían al parecer de República Dominicana, y las seducían con paquetes que incluían transporte, visas de trabajo garantizadas, empleo y vivienda.

El informe de El Mercurio señala que a los migrantes les cobraban entre US$700 y US$1.300. Sin embargo, Diario Correo afirma que los migrantes pagaban entre US$4.000 y US$5.000. Hay también informes contradictorios con respecto al tiempo que llevaba operando la red de tráfico de personas, pues El Mercurio dice que había estado operando durante dos años, mientras que Diario Correo afirma que había estado operando durante seis años.

El trayecto de muchos de los emigrantes podía durar más de un mes. El viaje solía comenzar con un vuelo a Colombia o Ecuador. Desde allí los migrantes llegaban a Perú, donde el grupo criminal los albergaba en refugios, para luego emprender el arduo viaje por la frontera. Aunque creían que se dirigían a Santiago, la capital de Chile, al parecer muchos eran abandonados a mitad de camino en ciudades del norte de Chile, como Arica.

Análisis de InSight Crime

Durante varios años, el llamado “sueño chileno” ha atraído a Chile a miles de inmigrantes de varios países latinoamericanos. El país del Cono Sur representa un oasis de relativa prosperidad económica y bajos niveles de criminalidad en una región conocida por los altos niveles de pobreza y violencia. Como era de esperarse, los grupos criminales han reaccionado a la demanda de servicios generados por los llamativos factores que atraen a los inmigrantes a Chile. De hecho, en los últimos años se han descubierto otras organizaciones peruanas que ingresan migrantes dominicanos a Chile ilegalmente.

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El aumento de la migración no sólo ha promovido las redes de tráfico de personas —así como una crisis de vivienda en el norte de Chile— sino que también ha llevado al desarrollo de actividades criminales relacionadas. Según el Informe de Trata de Personas de 2016 (pdf), del Departamento de Estado de Estados Unidos, los migrantes de Bolivia, Perú, Paraguay, Colombia y Ecuador se han convertido en víctimas del trabajo forzado en Chile, trabajando en condiciones de esclavitud en la minería del país, así como en el sector agrícola y en el servicio doméstico.

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