Robo de petróleo en México sigue siendo lucrativo a pesar de la caída de los precios del crudo

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Los costos del robo de petróleo para Pemex, la petrolera estatal de México, continúan aumentando año tras año, lo que indica que los bajos precios no han logrado disuadir a los ladrones de petróleo.

Durante el reciente Congreso Internacional sobre Prevención de Delitos Emergentes, representantes de la empresa Petróleos Mexicanos (Pemex) estimaron que el crimen organizado roba 23.500 barriles de petróleo a través de sus oleoductos diariamente, lo que representa pérdidas por 21 mil millones de pesos (unos US$1,17 mil millones), informó Proceso.

A pesar de que los precios del crudo han venido bajando  (tras un máximo en los precios de 2014, el valor del petróleo ha caído más del 70 por ciento), la frecuencia del robo de hidrocarburos en México ha seguido aumentando.

Los funcionarios de Pemex estimaron las pérdidas por el robo de crudo durante 2014 en 19 mil millones de pesos (aproximadamente US$1,2 mil millones en ese momento), y los cálculos más recientes de la compañía sugieren que cada año se roban unos 8,5 millones de barriles —cifra que está por encima de las estimaciones de 2014, que eran de 7,5 millones—.

El robo de combustible ha demostrado ser un reto constante para los funcionarios mexicanos, dado que grupos criminales como Los Zetas han establecido sofisticadas y lucrativas redes de robo de drogas en los últimos años.

 Análisis de InSight Crime

Durante un debate sobre el tema del hurto de hidrocarburos en el Congreso Internacional, los representantes de Pemex se mostraron optimistas acerca de que las recientes reformas legales en México, que endurecieron las penas para el robo de petróleo, ayudarán a combatir el problema. Sin embargo, como InSight Crime lo ha señalado, es poco probable que las penas más severas constituyan un elemento disuasivo eficaz contra los traficantes de combustible, pues las posibilidades de que éstos sean arrestados y enjuiciados siguen siendo bajas.

 VEA TAMBIÉN: Cobertura sobre el robo de petróleo

Pemex tampoco parece ser capaz de resolver el problema por sí solo. Las permanentes medidas de la compañía para evitar la instalación de válvulas ilegales en sus oleoductos son costosas. El costo de una de esas medidas, que consiste en mejorar sus sistemas de vigilancia, se proyectó en 2,9 mil millones de pesos (unos US$161 millones) para el período 2015-2016. Sin embargo, con la caída de los precios del petróleo, en octubre de 2015 Pemex reportó su mayor pérdida trimestral en la historia de la compañía, y planea reducir su presupuesto para 2016 en US$5,5 mil millones.

Dados los esfuerzos previos por reducir la frecuencia de los robos de petróleo, los nuevos recortes plantean serias dudas sobre la capacidad de Pemex para financiar adecuadamente las estrategias contra el robo de petróleo en el futuro, lo que hará que sus oleoductos sean cada vez más vulnerables al crimen organizado.

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