Tentados por el oro, disidentes de las FARC rechazan proceso de paz

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Un grupo de guerrilleros en Colombia que han desertado del actual proceso de paz del país estarían buscando controlar economías criminales lucrativas, lo cual ilustra los diversos retos asociados con la posible criminalización de los guerrilleros a medida que avanza el proceso de desmovilización.

Paulo Estrada, un funcionario de derechos humanos en el departamento colombiano de Amazonas, le dijo recientemente a la agencia de noticias AFP que por lo menos 40 miembros del Primer Frente, también conocido como Frente “Armando Ríos”, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se habían declarado en contra del proceso de paz y estarían intentando establecerse en el Parque Nacional Yaigojé Apaporis, cerca de la frontera con Brasil.

De acuerdo con Estrada, los guerrilleros disidentes habrían instalado campamentos temporales en la cuenca del río Apaporis, y una delegación de combatientes recientemente se reunió con representantes de comunidades indígenas locales cerca del pueblo La Pedrera y los presionaron para negarse a cooperar con los esfuerzos del gobierno relacionados con el proceso de paz. (Vea mapa de InSight Crime abajo).

Presencia Farc

Un experto consultado por la agencia de noticias dijo que la región tiene depósitos importantes de oro, y que también hay especulaciones sobre la existencia de otros recursos naturales en la zona, como petróleo y uranio. La minería ilegal es una importante fuente de ingresos para los grupos criminales a lo en toda Colombia.

Una sección del Primer Frente publicó un comunicado en julio diciendo que esta unidad, que supuestamente tiene 100 miembros armados y otros 30 milicianos, no se desmovilizará en caso de que se dé un acuerdo de paz con el gobierno. Como respuesta, los dirigentes de las FARC a nivel nacional expulsaron a los disidentes del ejército guerrillero.

InSight Crime habló recientemente con un combatiente del Primer Frente, quien dijo que él y otro grupo de miembros leales a la organización escaparon del campamento de disidentes y caminaron varios días para unirse a otra unidad del Primer Frente que está participando en el proceso de paz.

Análisis de InSight Crime

Después de casi cuatro años de negociaciones, representantes de las FARC y del gobierno colombiano llegaron a un acuerdo final de paz en agosto. Es de esperar que las FARC aprueben el acuerdo durante su X Conferencia, la cual se está llevando a cabo esta semana. Además, es probable que el plebiscito nacional que está programado para el 2 de octubre dé como resultado la aprobación del acuerdo por el pueblo colombiano.

Sin embargo, la posibilidad de que ciertos elementos de las FARC continúen o regresen a sus actividades criminales a pesar del proceso de paz ha sido una preocupación para analistas y funcionarios por mucho tiempo. InSight Crime ha descrito previamente la criminalización de algunos miembros de las FARC como “inevitable”, y estima que hasta el 30 por ciento de los guerrilleros podrían negarse al proceso de paz. La atracción que ejercen los posibles ingresos provenientes de actividades ilícitas como la minería ilegal y el narcotráfico es uno de los principales factores que podrían incitar a ciertos combatientes a distanciarse del proceso de paz.

VEA TAMBIÉN: FARC, paz y posible criminalización

Como lo ilustra el ejemplo del Primer Frente, los desacuerdos sobre el proceso de paz existen no sólo entre las unidades de las FARC, sino también dentro de ellas. Recientes informes sugieren que los miembros de las FARC en otras regiones también han comenzado a establecer nuevas estructuras criminales. Mientras que avanza el proceso de paz, será importante que el gobierno colombiano tenga en cuenta estas dinámicas para mitigar las amenazas que plantean las estructuras criminales compuestas por guerrilleros disidentes. 

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