Cese al Fuego de Urabeños y Oficina de Envigado en Medellín

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La red criminal más poderosa de Colombia, los Urabeños, puede haber establecido un pacto con sus rivales de la Oficina de Envigado en Medellín, donde la lucha por el control de la ciudad ha cobrado la vida de miles de personas.

Según la organización no gubernamental con sede en Medellín, la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades), los dos grupos han acordado un alto el fuego como parte de las fases preliminares de una tregua, informó El Colombiano. Si para diciembre el cese al fuego ha tenido resultados, entonces el objetivo es extender masivamente el acuerdo en una tregua de amplio alcance, que incluiría disposiciones para acabar con el reclutamiento de menores, el desplazamiento forzado, la extorsión en los barrios de bajos ingresos y una serie delitos que hacen parte de la vida cotidiana en la segunda ciudad más grande de Colombia.

El Presidente de Corpades, Luis Fernando Quijano, un experto en el conflicto de Medellín, se refirió a una propuesta ambiciosa para el eventual pacto en el que las dos pandillas en última instancia dejarían de vender drogas a los niños, dejarían de colaborar con los miembros de las instituciones estatales y borrarían las fronteras invisibles en una “disminución progresiva del control territorial, social, económico y militar por parte de las dos estructuras y sus más de 350 bandas que operan en el área metropolitana”.

La propuesta también incluye planes para el retiro de los militares de los barrios que presentan conflictos fuertes y su sustitución por una fuerza de policía comunitaria.

El objetivo no era acabar con el conflicto de la ciudad, dijo Quijano, sino transformarlo “de uno violento a uno social.” Si la primera fase fue exitosa, (…) se activaría una discusión y negociación de todos los tópicos” que comenzaría en enero del próximo año.

Arnulfo Serna, secretario de Seguridad de Medellín, dijo a El Colombiano: “Es evidente que se ha producido un pacto entre algunas estructuras delincuenciales. No obstante, siguen ocurriendo homicidios”.?

Análisis de InSight Crime

Medellín ha sido el centro del mundo criminal de Colombia por años, con las pandillas obteniendo ganancias de millones de dólares anuales, producto del micro-tráfico interno, la extorsión y las lucrativas rutas de tráfico de drogas saliendo de la ciudad.

La ciudad ha estado controlada por la Oficina de Envigado desde la muerte de Pablo Escobar, pero en los últimos años el grupo se ha dividido mientras que los poderosos Urabeños han incursionado a la fuerza, contratando a pandillas callejeras para luchar una guerra de poder contra sus rivales.

En la actualidad, la Oficina mantiene el control de más territorio en la ciudad, según el mapeo que Corpades ha hecho de las zonas de conflicto en la ciudad; pero, los Urabeños han estado arrebatando a la fuerza de sus debilitados oponentes, zonas de importancia estratégica.

En esta etapa no está claro exactamente lo que cada grupo espera lograr a través de un cese al fuego, o si este podría conducir a cambios permanentes en la dinámica criminal de Medellín. No obstante, parece poco probable que los poderosos intereses que se benefician del mundo criminal de la ciudad estén preparados para alejarse de las lucrativas oportunidades criminales que hay en oferta.

Nota: Fernando Quijano contactó a InSight Crime para afirmar que el NO se refiere a la Oficina de Envigado, si no a la Oficina del Valle de Aburrá (la región donde se ubica Medellín), siendo este un mejor reflejo de la estructura del grupo y sus áreas de influencia. No obstante, InSight ha continuado el termino ‘Oficina de Envigado’ como la manera más común y reconocible para referirse a esta estructura criminal.

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