El Tren del Llano

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn

El Tren del Llano es una de las primeras “megabandas” o pandillas criminales que surgieron en Venezuela. Esta organización criminal se dedica al narcotráfico, la extorsión, el secuestro y el asesinato, y ha sido conocida como “El Tren del Llano” y “El Picure”, por el nombre de calle de su conocido fundador, José Antonio Tovar Colina, quien fuera uno de los criminales más buscados de Venezuela, hasta su asesinato a manos de la Guardia Nacional Bolivariana en mayo de 2016.

Historia

Tovar comenzó su vida criminal en el estado de Guárico como ladrón de coches y traficante de drogas. Los orígenes de su pandilla El Tren del Llano se remontan a 2008, donde comenzó como una pequeña organización criminal dedicada a robar coches de granjas locales en el céntrico estado de Guárico y en Aragua, centro-norte de Venezuela.

Se cree que los 10 primeros miembros de El Tren del Llano se conocieron en prisión, una tendencia común en las megabandas que se formaron después de esta, aunque los informes sobre la pandilla no dejan claro si Tovar había pasado tiempo en la cárcel antes de formar el grupo. Otros veinte miembros principales se unieron desde afuera de la cárcel.

El sociólogo Luis Cedeño, director del Observatorio Venezolano del Delito Organizado, dice que las “megabandas” tienden a reproducir en las calles las estructuras y los códigos del mundo carcelario.

En las penitenciarías de Venezuela, los jefes prisioneros, llamados “pranes”, controlan grupos criminales más pequeños llamados “carros”. Si un jefe reúne varios carros, ello se considera un tren, lo que explica por qué el nombre de varias megabandas en Venezuela incluye la palabra “tren”.

En julio de 2013, Tovar apareció en el radar de las autoridades después de perpetrar el asesinato de Renny Jesús Mejías, un detective del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC). Para entonces, El Tren del Llano había expandido sus actividades y ahora realizaba secuestros y asesinatos, además del tráfico de drogas, y siempre iba fuertemente armado. Comenzó a representar una amenaza significativa para el Estado venezolano, al lanzar numerosos ataques contra las fuerzas de seguridad, a menudo utilizando granadas y armas de grueso calibre. El tamaño creciente y la magnitud de la actividad criminal llevada a cabo por el grupo pusieron a Tovar en la mira de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), el CICPC y, finalmente, la Interpol.

La organización es responsable del secuestro y robo del viceministro de Comunidades Indígenas de Concha de Mango, el asesinato de 5 personas en una fiesta en el Valle de la Pascua, el asesinato de dos policías en Aragua y el robo de múltiples vehículos y uniformes de una planta local perteneciente a PDVSA, la petrolera estatal (Petróleos de Venezuela).

Uno de los actos más violentos se produjo en noviembre de 2014 cuando El Tren del Llano masacró a 11 personas en una granja en Aragua durante un enfrentamiento con una pandilla rival más pequeña, llamada “Memo”, la cual fue atacada por sorpresa cuando intentaba extorsionar a los residentes de la granja haciéndose pasar por El Tren del Llano. Aunque se encontraron 11 cadáveres, las autoridades han afirmado que es posible que El Tren del Llano hubiera sacado varios cadáveres de la escena del crimen.

Según se informa, la pandilla de Tovar creó escuadrones rurales especializados en extorsionar específicamente a los agricultores y empresas locales. A fines de 2015, el CICPC expresó su preocupación de que la creciente megabanda pudiera estar ganando terreno cerca de Caracas. Como resultado de la consolidación del poder y la intensificación de los actos de intimidación contra residentes y policías por parte de El Tren del Llano, la investigación encabezada por el CICPC se intensificó y Tovar se convirtió en uno de los criminales más buscados en Venezuela.

El 3 de mayo de 2016, la Guardia Nacional inició una operación para atraparlo. El enfrentamiento con la policía en la base de operaciones de Tovar, las calles del barrio El Sombrero, concluyó con su muerte.

La muerte de Tovar dejó al grupo muy debilitado, y su despliegue en Guárico ha caído bastante. Es posible que se haya disuelto en facciones paralelas lideradas por los lugartenientes de Tovar. Luego de varios años de operaciones más discretas, una facción del Tren del Llano volvió a quedar en el centro de la atención pública en julio de 2019, cuando se viralizó un video en el que aparecían presuntos miembros disparando al aire sus armas en Altagracia de Orituco, Guárico, como homenaje a dos compañeros asesinados. En operativos posteriores de la policía murieron cuatro presuntos integrantes de la banda, pero no pudieron ubicar al jefe del grupo.

Liderazgo

El Tren del Llano estuvo encabezado por Tovar desde sus inicios, quien reclutó el núcleo de diez hombres del grupo que en ese momento eran prisioneros en la Penitenciaría General de Venezuela (PGV). Se cree que, durante su período como líder de El Tren del Llano, mantuvo contactos con pranes en la PGV, según un perfil de Tovar publicado por RunRun.es. Después de su muerte el 3 de mayo de 2016, hay incertidumbre con respecto al futuro de la pandilla y sus dirigentes.

Tras la muerte de Tovar el 3 de mayo de 2016, el grupo pasó por un periodo de incertidumbre en relación con su futuro y sus líderes. Sin embargo, la policía venezolana considera Gilberto Malony Hernández, conocido como “Malony”, es el principal heredero de Tovar. Malony estaba a cargo de una de las subdivisiones regionales de El Tren del Llano en Altagracia de Orituco, cuando Tovar vivía. Según notas de los medios, tiene requerimientos por más de diez delitos distintos, entre ellos robo y homicidio. Los organismos de seguridad venezolanos creen que actualmente opera desde Colombia.

Según algunos informes, una facción paralela del Tren del Llano está liderada por otro de los lugartenientes de Tovar, Manuel Alejandro Moyetones Castillo, alias “El Mandarria”. En agosto de 2019, los medios peruanos informaron que se estaría escondiendo en Lima.

Geografía

El Tren del Llano estaba ubicado en el estado de Guárico y también tenía un control considerable en Aragua. Para el año 2014, estableció una base operativa en el barrio de El Sombrero en el estado de Guárico, de donde era originario su líder, “El Picure”. A finales de 2015, surgieron grandes temores de que El Tren del Llano estuviera aumentando su presencia en el estado de Miranda y en los territorios que rodean a Caracas.

Después de la muerte de Tovar, el grupo parece haber concentrado sus operaciones en el bastión de Malony, en Altagracia de Orituco, Guárico. Fuentes de InSight Crime en la región afirman que sigue participando en el trasiego de cargamentos de drogas desde el estado vecino de Apure hacia la costa Caribe.

 

Aliados y enemigos

A lo largo de su historia criminal, Tovar estableció relaciones con bandas criminales internacionales y locales. Se cree que en sus primeros años el Tren del Llano tuvo conexiones con grupos armados colombianos, específicamente con paramilitares, a través de los cuales el grupo obtuvo drogas y armas. El Tren del Llano también mantuvo vínculos con otra megabanda vecina llamada “El Tren de Aragua”,  pero su muerte parece haber reducido esa posibilidad. De hecho, los cabecillas del Tren de Aragua celebraron la muerte de Tovar, pues afirmaban que habían sacado de en medio a su principal competidor.

Desde la muerte de Tovar, es incierto cómo exactamente se relacionan entre sí las actuales facciones del Tren del Llano. Hay poca evidencia de hostilidad declarada entre los grupos de Malony y Mandarria, pero no se sabe con certeza si cooperan entre sí. En 2019, ambos han sido fuertemente perseguidos por las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la policía venezolana.

Perspectivas

El Tren del Llano ha mantenido un perfil mucho más bajo desde la muerte de Tovar, y es probable que el grupo fuera dejado bastante debilitado por la persecución y el aniquilamiento de los jefes de la banda en esa época. Sin embargo, los operativos de alto perfil de las FAES contra los seguidores de Malony y Mandarria en 2019 indican que los remanentes del grupo volvieron a considerarse una amenaza en Guárico.

Tras dichos operativos, la Policía venezolana declaró que los integrantes de la banda de Malony habían huido hacia la frontera con Colombia, donde se cree que está escondido Malony. Aunque esa dispersión podría representar una táctica de supervivencia para el debilitado grupo, también plantea el riesgo de que la banda esté haciendo contactos y estableciendo redes en el vecino país. Los informes de que se ha visto a Mandarria en Perú plantean interrogantes e inquietudes del mismo tenor.

SHARETweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedIn

6 Comentarios

Comments are closed.