Luciano Marín Arango, alias ‘Iván Márquez’

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Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”, fue miembro del Secretariado de las FARC. Se lo considera ampliamente uno de los principales líderes ideológicos y políticos de la antigua guerrilla, algo que lo ha convertido en una de las principales fuerzas del nuevo partido político que surgió del proceso de paz (FARC, Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común).

Historia

Iván Márquez nació el 16 de junio de 1955 en Florencia, la capital del departamento de Caquetá, al sur de Colombia. Al igual que muchos de los miembros más antiguos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Iván Márquez formó parte del partido político Juventud Comunista Colombiana (Juco). Como miembro de la Juco, apoyaba a las FARC llevando provisiones a las zonas rurales donde el grupo tenía presencia. Más tarde se uniría al grupo guerrillero como un “comisario político” en una de las unidades más activas de las FARC, el Frente 14, en el sur del departamento de Caquetá. A principios de los años ochenta, como parte de un proceso de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, Iván Márquez se convirtió en uno de los “emisarios principales” de la guerrilla en el naciente partido político: la Unión Patriótica (UP). Más tarde fue elegido concejal y luego diputado suplente por el departamento del Caquetá.

 

En 1987, cuando se intensificó la persecución a los miembros de la UP, las FARC decidieron hacer un llamado a Márquez y a otros emisarios en el partido para que volvieran a las montañas. Por sus esfuerzos con la UP, los guerrilleros lo nombraron comandante del Bloque Suroccidental. En los años noventa, Márquez fue trasladado a la región noroeste del país, donde participó en un sangrienta enfrentamiento por el control de la región de Urabá a lo largo de la frontera con Panamá, lo cual le granjeó el respeto dentro de la organización y lo dio a conocer como un comandante militar fuerte, un complemento a sus capacidades políticas. La combinación de estas dos habilidades lo ha llevado a emprender una trayectoria como representante internacional de la organización. Sus actividades y su influencia se extendieron hasta convertirlo en el máximo vocero de la guerrilla en el extranjero. Funcionarios de inteligencia en Colombia afirman que dirige iniciativas guerrilleras para infiltrarse en las universidades colombianas y crear federaciones de estudiantes que apoyen la estrategia política y militar de las FARC en las ciudades del país.

 

No cabe duda de que sus habilidades políticas y diplomáticas le permitieron a Márquez ser elegido para liderar la delegación de las FARC en las negociaciones de paz que se llevaron a cabo con el gobierno colombiano en la ciudad de La Habana en 2012. Luego de la firma de los Acuerdos de Paz y tras cuatro años a la cabeza del equipo negociador de la guerrilla, Márquez entró a hacer parte de la Comisión de Seguimiento e Implementación del Acuerdo, el mecanismo creado para velar por la implementación de lo pactado. Con la transición de las FARC en el partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común entre agosto y septiembre de 2017, el Secretariado pasó a convertirse en su dirección nacional. Iván Márquez fue el dirigente más votado de toda la colectividad durante el congreso fundacional del partido.

Actividades criminales

Según el departamento de Estado de Estados Unidos, Iván Márquez era el responsable de la política de drogas de las FARC, por lo que dirigía y controlaba la producción, elaboración y distribución de la cocaína. El Departamento de Estado de Estados Unidos llegó a ofrecer una recompensa de US$5 millones por información que llevara a su captura. También estaba al mando de unidades de las FARC dedicadas al secuestro, extorsión y asesinato.Antes de la firma del Acuerdo de Paz y de la amnistía que le fue otorgada, Iván Márquez había sido catalogado como narcoterrorista por el gobierno colombiano.

Geografía

Antes de comandar el equipo negociador de las FARC en los diálogos de paz, Márquez estaba asentado principalmente en el norte de Colombia. Bajo el mando del Bloque Caribe, su zona de influencia era la Serranía del Perijá, los departamentos de La Guajira y Cesar, y algunas regiones fronterizas de Venezuela.

Aliados y enemigos

Históricamente, los principales enemigos de los líderes de las FARC, como Iván Márquez, han incluido elementos de extrema derecha de las élites políticas de Colombia, algunos de los cuales han tenido vínculos con grupos paramilitares. No obstante, al interior de las FARC también se han presentado desacuerdos y divisiones. Cuando Rodrigo Londoño Echeverri, alias “Timochenko” asumió el liderazgo de las FARC, se empezó a evidenciar una división interna en el alto mando de la guerrilla, pues Márquez también era un candidato con fuertes posibilidades de asumir el mando. Aunque el reemplazo de mandos de las FARC se había resuelto a través de su mecanismo de relevos, la sucesión de Guillermo León Sáenz Vargas, alias “Alfonso Cano,” implicó un desafío especial para la guerrilla. Con el éxito de los operativos militares en contra de las cabecillas del grupo, empezaron a depender cada vez más de mandos jóvenes, pero había que reafirmar la necesidad de continuar con la línea de mando. En ese orden de ideas, Timochenko le ganó a Marquez y asumió la comandancia de las FARC por su antigüedad en las filas guerrilleras.

Esta división fue más evidente en su transición hacia el partido político, pues Márquez superó en la votación de la dirección nacional a Timochenko y actualmente lidera una línea más crítica sobre la implementación de los Acuerdos de Paz. Márquez puede considerarse el líder de la fracción política de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) que tiene mayor riesgo de criminalización, de la cual también hacen parte Seuxis Paucis Hernández Solarte, alias “Jesús Santrich”; Milton de Jesús Toncel, alias “Joaquín Gómez”; Henry Castellanos, alias “Romaña”, y Hernán Darío Velásquez, alias “El Paisa”.

Perspectivas

La captura de Seuxis Paucis Hernández Solarte, alias “Jesús Santrich” por narcotráfico, en abril de 2018, representó uno de los momentos más críticos de los Acuerdos de Paz logrados en La Habana. Este hecho hizo que Iván Márquez anunciara que renunciaría al escaño en el Congreso de Colombia —al que accedería como parte de lo firmado en el acuerdo de paz— hasta la liberación de su compañero, pues, adujo, dicha acción era un “montaje” jurídico. En una entrevista, Márquez afirmó que no asumir su curul en el Senado era una forma de decir que el proceso de paz había fracasado. Márquez también aprovechó la coyuntura para exigir que el gobierno cumpla con lo que está pendiente de la implementación de los Acuerdos, como los recursos para financiar los proyectos productivos de los antiguos guerrilleros.

En este complicado contexto, Márquez decidió trasladarse al Espacio Territorial de Miravalle en San Vicente del Caguán, un campamento liderado por El Paisa, antiguo comandante de la Columna Móvil Teófilo Forero y un crítico acérrimo de los Acuerdos de Paz. Aunque Márquez afirmó que El Paisa no tiene las intenciones de unirse a la disidencia, sí sugirió que el incumplimiento por parte del gobierno, en especial en cuanto a la reinserción económica aumenta el riesgo de que se perpetúe la guerra. El hecho de que uno de los líderes más importantes del nuevo partido político de las FARC parezca estar alejándose del proceso genera una gran incertidumbre y desestabiliza aún más los cimientos del proceso de implementación.

Finalmente, el 28 de abril se reveló que autoridades  estadounidenses estaban investigando a Márquez por presunto tráfico de cocaína.  De ser esto cierto, el excomandante guerrillero podría sufrir el mismo destino que su camarada Santrich y se pondría en jaque a los Acuerdos de Paz pues, como ya se mencionó anteriormente, es uno de los líderes que más respaldo tiene entre las filas de la FARC.

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