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En octubre de 2019, InSight Crime sostuvo una entrevista telefónica con Álvaro Rincón, esposo de la vicepresidenta de Colombia Marta Lucía Ramírez. El tema de la conversación fue Guillermo León Acevedo Giraldo, alias “Memo Fantasma” o “Sebastián Colmenares”, el escurridizo narcotraficante convertido en comandante paramilitar y lavador de dinero.

Para entonces, InSight Crime había reconstruido la historia de cómo Memo había evadido los reflectores del proceso de desmovilización paramilitar, acordado con el gobierno en el norte del país, para entrar al negocio de bienes raíces en Bogotá, donde se fue acercando cada vez más a la élite política y empresarial colombiana.

Este artículo es un seguimiento a la investigación de InSight Crime, publicada en seis partes, sobre cómo Guillermo León Acevedo Giraldo, alias ‘Memo Fantasma’, movió toneladas de cocaína y trabajó con los paramilitares durante décadas sin que se emitiera ninguna orden de captura en su contra. Lea la serie aquí. Vea la respuesta de la vicepresidenta aquí.

En febrero de 2006, por la época en que la facción paramilitar de Memo deponía las armas, su madre, Margoth de Jesús Giraldo Ramírez, y su abuela, María Enriqueta Ramírez, le habían delegado poder de representación legal. Memo también tenía conexión con una firma conocida como Inversiones El Ciprés S. A., que se había constituido en 2001 y se describía como una empresa dedicada a “inversiones, comercialización, distribución, promoción, financiación o venta de bienes y servicios”. Era el procedimiento estándar que seguía Memo, quien usó a terceros en numerosas ciudades para ocultar sus activos y el movimiento de ganancias ilícitas.

En marzo de 2006, la madre y la abuela de Memo adquirieron cinco propiedades sobre la Carrera 14 con calle 85 de Bogotá. Ese sector se conoce como la “zona rosa”, por su agitada actividad comercial y nocturna. Inversiones El Ciprés S. A. (que también es designada en los documentos como Cipre S. A.) adquirió dos propiedades más en la misma manzana.

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Aquí es donde entra en la historia el esposo de la vicepresidenta colombiana. Según Álvaro Rincón le contó a InSight Crime, conoció a un hombre a quien llamó “Acevedo” en 2006, quien era, por supuesto, Memo Fantasma. Rincón no proporcionó la fecha exacta del encuentro, pero agregó que el hombre decía ser un ganadero.

“No era una persona que pudiera levantar algún tipo de alarma por su comportamiento, ni por la forma que hacía las cosas”, comentó Rincón a InSight Crime al hablar de Memo. “No despertaba ningún tipo de duda”.

Rincón puntualizó que este tipo de reuniones eran comunes en su firma, Hitos Urbanos Limitada. Afirmó que, en este caso, no buscaban propiedades para adquisición y desarrollo, sino que los dueños del inmueble llegaron hasta ellos.

En la época de su creación, 2003, los accionistas de Hitos eran él, Marta Lucía Ramírez y la hija de ambos. Casi un año después de conocer a Memo, Rincón añadió a otras cuatro personas al registro de la empresa en calidad de accionistas. Ramírez, por su parte, había pasado de ministra de defensa a senadora en ese tiempo, pero durante la entrevista Rincón insistió en que su esposa no tenía idea del negocio que estaba a punto de celebrarse.

“Nunca mi esposa me ha ayudado en absolutamente ningún negocio, nunca en su vida”, le reiteró a InSight Crime. “Cada uno hemos trabajado de forma independiente y eso es lo que permite que nuestro matrimonio funcione muy bien”.

El 24 de agosto de 2006, la madre y la abuela de Memo junto con Inversiones El Ciprés S. A. combinaron sus siete propiedades en un solo lote. Posteriormente, el mismo día, ellos, junto con Memo, Hitos Urbanos Limitada y Carlos Alberto Gutiérrez Robayo crearon una fiducia a la que llamaron Fiducia Inmobiliaria Integral. (Gutiérrez Robayo fue quien presentó a Memo con Rincón. Gutiérrez se dedicaba a la ganadería y a la cría de ganado, entre otras actividades).

Esta fiducia constituyó la base de la transacción y se puso bajo la administración de Fiduciaria La Previsora S. A., una firma que presta servicios financieros. Rincón comentó a InSight Crime que La Previsora tenía la responsabilidad de adelantar los trámites de diligencia requeridos para comprobar la legitimidad de los dineros que entrarían en la fiducia. Más adelante, Rincón y su esposa declararon al diario El Espectador en una carta que Hitos Urbanos Limitada había enviado “todos los documentos de soporte requeridos” para facilitar esa diligencia.

De hecho, el documento mediante el que se creó la fiducia, con fecha de agosto de 2006, declara que La Previsora siguió los pasos para comprobar la legitimidad de compradores y vendedores, lo que incluía la solicitud de verificación de antecedentes a la Central de Información Financiera (CIFIN) de la asociación bancaria y al Sistema de Prevención de Lavado de Activos (SIPLA), manejado por el gobierno y que desde entonces ha cambiado de nombre.

Rincón añadió que sus abogados también examinaron el acuerdo.

“Hicimos la investigación de las propiedades con nuestros abogados”, le explicó a InSight Crime. “Pero la fiduciaria también hace la investigación de los lotes por su cuenta para decirnos que son lotes lícitos. Y así lo encontramos en su momento ¿no? Y por eso hicimos el negocio”.

“Nosotros compartimos nuestras responsabilidades con la fiducia”, destacó Rincón. “Todos los proyectos que yo he hecho desde el primer día que empecé esta compañía hasta hoy son hechos a través de fiduciarias”.

Rincón añadió que él hizo sus propias comprobaciones con un contacto que tenía su esposa en la Policía: el entonces general Óscar Naranjo, quien en ese tiempo dirigía la división policial de investigación judicial y criminal, luego pasaría a convertirse en director nacional de la Policía y más adelante en vicepresidente del país. La esposa de Rincón y el general habían coincidido en el servicio público, cuando Ramírez fue ministra de defensa y Naranjo era un alto oficial policial (en Colombia, la policía depende de la dirección del ministerio de Defensa).

“El general Naranjo tenía un agradecimiento muy grande con mi señora cuando fue ministra de defensa”, explicó Rincón a InSight Crime. “Y un día yo me lo encuentro a él y él me dice: ‘señor Rincón, yo le ofrezco, si usted quiere hacer negocios con una persona que usted no conoce directamente, porque fue amigo suyo de la infancia o la universidad o etc. … o porque es una persona conocida en Bogotá… Yo le ofrezco que yo puedo hacer un ‘screening’ que hacemos nosotros a nivel de policía’”.

Un ‘screening’ es una verificación de antecedentes. Rincón accedió y, según contó, en menos de una semana la asistente de Naranjo lo llamó para darle un mensaje del general: “es un señor que no tiene ningún problema y usted puede hacer negocios con él”.

Rincón relató que la madre de Memo estuvo para la firma del negocio. También mencionó que conoció a la esposa de Memo, a quien describió como, “una señora bien, como cualquier persona bien”.

Rincón insistió en que Memo no aportó ningún dinero para la construcción del edificio que se erigió poco después de eso, con excepción de lo relacionado con el desarrollo de su oficina, lo que había negociado como parte del acuerdo.

“Yo creo que él puso algo así como 200 millones de pesos [cerca de US$100.000 en la época del negocio], porque quería una oficina personal para él”, explicó Rincón. “Pero no invierte como socio si no como si está comprando una oficina. Y él recibe una oficina porque creo que hay un contrato en que se le entrega una oficina pequeña a él. Pero él no entra como un socio nuestro, nosotros no recibimos socios, es que no necesitamos recibir socios. Cuando uno mira cómo se hacen los contratos de fiducia, no necesitamos tener socios”.

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Pero para mayo de 2008, Memo no tenía una oficina, sino cuatro y hasta 39 espacios de estacionamiento en el marco del acuerdo. Y en 2010, Memo instaló su empresa, Inversiones ACEM S. A., en una oficina en ese edificio.

Rincón señaló que se cruzaba con él ocasionalmente, pero aseguró que no volvió a tener más tratos directos con él.

“Él tenía una oficina, allí, en ese proyecto, tenía sus oficinas”, dijo Rincón a InSight Crime. “Y pues le veía cuando me cruzaba con él de pronto en un ascensor… pero no, no volvimos a hacer nada con él. Si me usa como referencia comercial es porque quería usarme como referencia comercial, pero no autorizado ni porque yo hubiera hecho nada más con él o mis socios o mi compañía”.

En 2017, Rincón dice haber recibido información de que había investigaciones sobre Guillermo Acevedo.

“Un día me comentaron a mí que había este inconveniente”, comentó Rincón a InSight Crime sobre esta noticia. “La primera vez que me tocaron este tema, que me sorprenden cuando dicen que este hombre es un bandido, porque no parecía un bandido, la verdad”.

Rincón nunca dijo quiénes le habían contado. Pero después envió una carta a la Fiscalía General, como informó El Espectador, en la que solicita mayor información sobre Acevedo. El Espectador señala que esa era parte de la diligencia que la entonces candidata a la vicepresidencia Ramírez estaba adelantando por esa época. La Fiscalía General, prosigue el diario, respondió que no había investigaciones sobre “Guillermo Acevedo” por narcotráfico.

“Simplemente nosotros sabemos que hicimos las cosas correctamente”, le dijo Rincón a InSight Crime.

Fotografía principal: AP

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