Dario Antonio Úsuga, alias “Otoniel”, cuenta con un largo y sangriento historial en diversos grupos armados en Colombia. Otoniel comenzó su carrera militar como miembro del extinto grupo guerrillero EPL y actualmente se desempeña como jefe de Los Urabeños, la organización neoparamilitar más poderosa de Colombia.

Historia

Pese a que se desmovilizó del Ejército Popular de Liberación (EPL) en 1991, a la edad de 19 años, con otros 2.500 miembros de esa guerrilla, regresó a combatir unos meses después junto a su hermano Juan de Dios Úsuga, alias “Giovanni”.

Posteriormente, Usuga comenzó a asociarse con grupos paramilitares de derecha. Se le acusa de haber participado en la masacre de Mapiripán en 1997 en connivencia las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). En esta ocasión, los hermanos Castaño enviaron a un comando a los Llanos Orientales para enfrentarse con las guerrillas de la zona y mataron a docenas de supuestos colaboradores de los guerrilleros.

En algún momento, mientras trabajaba para las AUC, Úsuga se unió a su hermano Giovanni para trabajar con el narcotraficante Daniel Rendón Herrera, alias “Don Mario”, como parte del Bloque Centauros, también de las AUC. Su trabajo consistía principalmente en el lavado de activos y en la administración y reclamo de pagos provenientes de actividades extorsivas. Sin embargo, cuando el Bloque Centauros entregó las armas en 2005, Otoniel se desmovilizó por segunda vez. Esta desmovilización duró poco y se alió con Don Mario para formar la organización criminal que sería conocida como Los Urabeños.

Después de que las autoridades colombianas capturaron a Don Mario en 2009, Otoniel y su hermano asumieron el control del grupo. Algunos rumores indican que fue Úsuga quien alertó a las autoridades sobre el paradero de Don Mario, lo cual llevó a la captura del segundo.

Desde entonces, él y su hermano comenzaron a expandir las operaciones de Los Urabeños en la región del Urabá, un territorio de alto valor debido a su acceso tanto al Pacífico como al Mar Caribe. Así mismo, comenzaron una incursión en los Llanos Orientales y el Valle del Cauca, departamento que funciona como fortín de Los Rastrojos a lo largo de la costa pacifica colombiana.

Tras la muerte de su hermano Giovanni a manos de las fuerzas de seguridad colombianas en enero de 2012, Otoniel se convtirtió en el líder supremo de Los Urabeños.

Actividades criminales

Otoniel es el líder de la organización narcotraficante más grande de Colombia, la cual, según la policía colombiana, trafica un promedio de 2 toneladas de cocaína cada semana. Otoniel también estuvo fuertemente involucrado en operaciones de lavado de dinero y extorsión cuando trabajó con el Bloque Centauros. En 2009 fue formalmente acusado por el Distrito Sur de la ciudad de Nueva York, mientras que el Departamento de Estado de los Estados Unidos ofrece US$5 millones por información que lleve a su captura.

Geografía

Se cree que Otoniel opera en la región del Urabá al noroeste de Colombia, la cual es un bastión de Los Urabeños. Según informes, Otoniel utiliza tácticas de guerrilla para evitar su captura, como por ejemplo viajar sólo a pie o en mula y nunca dormir en el mismo lugar durante noches consecutivas.

Aliados y enemigos

Los Urabeños son conocidos por contratar bandas callejeras locales para realizar actividades de microtráfico, extorsión y sicariato en nombre de la organización criminal. El grupo llegó a una tregua con el grupo criminal rival de La Oficina de Envigado en Medellín a mediados de 2013.

Los Urabeños compran base de coca al grupo guerrillero de izquierda de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), aunque esta sería una relación netamente comercial. A pesar de un pacto de no agresión firmado en 2012 entre Los Urabeños y los grupos rivales de Los Rastrojos y Los Paisas, se han seguido presentando enfrentamientos entre estas organizaciones criminales.

Perspectivas

Otoniel es el narcotraficante en libertad más importante de Colombia, pero hay señales de que las autoridades se están acercando cada vez más a su paradero. Varios de los familiares de Otoniel fueron capturados en los últimos años, incluyendo a su esposa, Blanca Senobia Madrid Benjumea, alias "La Flaca", en febrero de 2015. Más tarde, ese mismo mes, las autoridades realizaron una ofensiva que desplegó a miembros de las fuerzas antidrogas especiales del país y a más de 1.000 funcionarios policiales y militares a la región de Urabá, en una operación que tiene como objetivo capturar al hombre más buscado de Colombia.