Papa Francisco

La reciente comparación que hizo el Papa Francisco entre la violencia del narcotráfico en Argentina con la de México molestó a algunos mexicanos. Pero la afirmación no es del todo injusta.

En una carta privada a Gustavo Vera, político y candidato a la alcaldía de Buenos Aires, el papa Francisco expresó sus preocupaciones personales sobre el creciente narcotráfico en su natal Argentina; en su misiva escribió: “Y ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización. Estuve hablando con algunos obispos mexicanos y la cosa es de terror”.

Vera, director de La Alameda, una ONG que busca combatir la trata de personas, entre otros delitos, aparentemente le había escrito al Papa Francisco acerca de sus temores sobre la creciente delincuencia en Argentina, aunque se desconoce el contenido exacto de su carta, informó Reuters.

Durante una conferencia de prensa, el secretario de Relaciones Exteriores de México, José Antonio Meade, expresó su “tristeza y preocupación” frente a las declaraciones del Papa, y señaló que el gobierno mexicano había convocado a Christopher Pierre, el nuncio apostólico en México, para discutir el tema y declarar su intención de enviar una nota a la Santa Sede.

Meade dijo también que México está haciendo “enormes esfuerzos” por combatir el narcotráfico y que “más que estigmatizar a México o cualquier otra región de los países latinoamericanos”, lo que se debería hacer es buscar mejores enfoques, mejores espacios de diálogo.

Los sacerdotes católicos mexicanos no han sido inmunes a la violencia del país. Ocho sacerdotes fueron asesinados en los últimos dos años, según un servicio de noticias católico mexicano.

Muchos mexicanos esperaban una visita del Papa durante su viaje por Latinoamérica el próximo julio, pero el país quedó fuera de la lista.

Análisis de InSight Crime

El comentario del Papa Francisco refleja la preocupación sobre la creciente participación de Argentina en el tráfico transnacional de drogas y el crimen organizado. En los últimos años, en Argentina ha incrementado la presencia de grupos criminales extranjeros —entre ellos el Cartel de Sinaloa, de México— lo que ha convertido al país en un centro de tráfico, producción y consumo de drogas. Esto, a su vez, ha llevado a niveles crecientes de violencia, especialmente en la provincia nororiental de Santa Fe, donde grupos rivales se disputan el territorio.

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Esta expansión de la actividad criminal ha llevado a una percepción general entre los argentinos de que el crimen organizado y el narcotráfico se está saliendo de control. Eamonn MacDonagh, experto en política Argentina radicado en Buenos Aires, le dijo a InSight Crime que estas percepciones negativas son reforzadas por la creencia de que no se está haciendo lo suficiente a nivel político nacional para abordar el asunto. Aunque MacDonagh dijo que considera que la elección de los términos utilizados por el Papa Francisco fue “desafortunada”, también señaló que sus comentarios respondieron a una creciente preocupación en Argentina.

Sin duda, quizá muchos argentinos han percibido la violencia en México durante la última década con gran aprensión, temiendo un destino similar para su propio país. De hecho, dado el crecimiento del narcotráfico en Argentina, las comparaciones con México no son totalmente infundadas o inadecuadas. Sin embargo, a diferencia de México, Argentina tiene la geografía a su favor: no se encuentra entre las principales rutas de la droga, lo que significa que controlar el territorio argentino no ha alcanzado el mismo nivel de rentabilidad que en México. Las estructuras criminales tampoco se han arraigado tan severamente o de una manera tan poderosa como en México. Hasta ahora, esto le ha permitido a Argentina evitar los niveles extremos de violencia que se presentan en México.

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Sin embargo, los comentarios del Papa se presentan en momentos en que México está bajo un intenso escrutinio internacional debido a la desaparición de 43 estudiantes en Guerrero y a la reciente publicación de un informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que documenta el problema generalizado de las desapariciones en el país.

En un momento en que México ha estado defendiéndose de críticas internacionales, los comentarios del Papa Francisco ponen el dedo en la llaga, especialmente dado el respeto generalizado y el poder que la Iglesia católica sigue teniendo en Latinoamérica.

Si bien, puede que Argentina no se esté “mexicanizado”, los crecientes niveles de actividad criminal y las decepcionantes respuestas del gobierno mexicano justifican la preocupación del Papa sobre el futuro de su país natal.